Pedalear junto al mar, respirar historia y aprender sin paredes. Así arranca otra temporada de Alternatura a la Escuela, el programa de excursiones al aire libre del Ayuntamiento de Sagunto que ha elegido el entorno del Grau Vell como escenario para su primera salida de curso. El alumnado participante recorrió en bicicleta este singular paraje costero y completó la jornada con una visita al Centro de Interpretación 'Sagunt i la Mar', el nuevo espacio museístico instalado en el Fortín del Grau Vell que lleva apenas unos meses abierto al público y que ya acumula casi un millar de visitas desde su inauguración.
Un fortín con siglos de historia como aula
No es un museo cualquiera. El Fortín del Grau Vell es, en realidad, un conjunto defensivo y portuario compuesto por un torreón de vigilancia costera, batería, almacenes y patio cercado, que estuvo funcionando principalmente entre los siglos XVI y XIX. Hoy, rehabilitado y musealizado, alberga un museo compuesto por cinco salas y dos espacios que recorre la evolución histórica del enclave y su vinculación con el mar a lo largo de los siglos. La rehabilitación y musealización del Fortín se ha llevado a cabo en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, financiado por la Unión Europea con fondos Next Generation EU.
Que sea precisamente este espacio el elegido para inaugurar la temporada escolar no es casualidad. La incorporación de la visita guiada al Fortín del Grau Vell es una de las novedades de este curso en el programa Alternatura, que suma así patrimonio histórico a su ya consolidada mezcla de deporte y naturaleza. El nuevo espacio patrimonial registró 992 visitantes y 348 atenciones durante su primer periodo de actividad , una cifra que habla de un recurso cultural con recorrido. Ahora, los niños y niñas de Sagunto serán también parte de esa historia.
Todos los centros, sin excepción
Uno de los rasgos más destacados de Alternatura a la Escuela es su vocación inclusiva. Participan todos los centros escolares de la ciudad, incluidos los de educación especial, bajo el impulso de la Concejalía de Actividad Física, Salud y Deportes. No se trata de una actividad optativa para unos pocos: es una oferta diseñada para que ningún alumno quede fuera, independientemente de sus capacidades o circunstancias.
El programa combina rutas de senderismo por la sierra de Espadán —con paradas en enclaves naturales como Almedíjar, Aín y Eslida— con una excursión en bicicleta por el marjal dels Moros, un humedal de alto valor ecológico que contrasta con el paisaje urbano del día a día. Son salidas que ponen el cuerpo en movimiento y, al mismo tiempo, invitan a mirar el territorio con otros ojos.
Deporte, naturaleza e historia: la fórmula que funciona
Detrás de cada excursión hay una red de colaboración que la hace posible. En Alternatura a la Escuela participan la Concejalía de Medio Ambiente, la Concejalía de Turismo y el equipo de educadores ambientales del centro de interpretación de la sierra de Espadán. Tres patas institucionales que se coordinan para ofrecer algo más que una simple salida escolar.
El programa no solo propone ocio activo y respetuoso con el entorno, sino también un espacio de convivencia igualitario y accesible para todo el alumnado de la localidad. En un momento en que el debate sobre la inclusión educativa ocupa cada vez más espacio en las agendas políticas y pedagógicas, iniciativas como esta demuestran que es posible construir experiencias compartidas desde la diversidad. Salir al campo juntos, pedalear por la misma senda, escuchar la misma historia frente al mismo mar: a veces, la mejor lección no cabe en ningún libro de texto.

