Un jardín encajado entre edificios, sin tráfico alrededor y con apenas usos más allá del paseo, va a convertirse en uno de los espacios públicos más completos del barrio de La Malva-rosa. La Concejalía de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Valencia ha iniciado las obras de remodelación integral del jardín de la plaza del Cronista Francesc Momblanch, una actuación que afecta a una superficie de 1.787,07 metros cuadrados y que tiene como objetivo multiplicar los usos de un espacio que, hasta ahora, tenía muy poco que ofrecer a sus vecinos.
Un barrio con historia y una plaza con futuro
La Malva-rosa es un barrio obrero de Valencia perteneciente al distrito de Poblados Marítimos , con algo más de 12.800 habitantes . En su orilla convive el paseo marítimo con la casa restaurada del novelista Vicente Blasco Ibáñez , y la playa aparece inmortalizada en varias pinturas de Joaquín Sorolla . Un barrio con raíces profundas que, sin embargo, no siempre ha visto reflejada esa riqueza en la calidad de sus espacios públicos interiores. La plaza del Cronista Francesc Momblanch es un ejemplo de ello: un cuadrado de 42 por 42 metros rodeado de edificios que, hasta ahora, apenas cumplía su función de lugar de encuentro.
Eso es exactamente lo que la remodelación busca cambiar. El proyecto contempla una reorganización completa del espacio para adaptarlo a vecinos y vecinas de distintas edades, desde los más pequeños hasta las personas mayores, pasando por jóvenes con ganas de moverse.
Qué habrá en la nueva plaza
La intervención parte de un diseño central circular destinado a estancia y juegos, rodeado de jardín con árboles y especies arbustivas. A partir de ahí, el espacio se diversifica en varios ambientes diferenciados:
- Área de juego infantil para menores de 6 años.
- Zona deportiva de entrenamiento para mayores de 13 años.
- Espacio de mantenimiento físico, también dirigido a mayores de 13 años.
- Pista de petanca y diferentes áreas de esparcimiento.
La petanca, ese juego de bolas que muchos asocian a las tardes tranquilas en los parques del Mediterráneo, tendrá por fin su rincón propio en esta plaza. Un detalle que habla de la voluntad de crear un espacio intergeneracional, donde cada franja de edad encuentre algo que la invite a quedarse.
La concejala: "Un lugar para todo el mundo"
"Queremos que esta plaza sea un lugar para todo el mundo. Para que jueguen niños y niñas, para que la juventud pueda practicar deporte, para que las personas mayores dispongan de espacios de actividad y para que las familias y los vecinos y vecinas puedan disfrutar de un entorno cuidado y agradable." - Mónica Gil, concejala de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Valencia
Gil también ha destacado la condición especial de esta plaza, enclavada entre bloques de viviendas y sin circulación de vehículos a su alrededor. Esa característica, que en otros contextos podría parecer un simple accidente urbanístico, se convierte aquí en una ventaja: la ausencia de tráfico hace de la plaza un entorno especialmente propicio para el descanso y la práctica deportiva. Cuatro accesos facilitan la entrada desde distintos puntos del entorno residencial.
De espacio residual a referente del barrio
No es la primera vez que Valencia acomete este tipo de intervenciones en sus barrios marítimos, zonas que históricamente han convivido con una cierta sensación de periferia respecto al centro de la ciudad. La remodelación de la plaza del Cronista Francesc Momblanch forma parte de una tendencia más amplia de recuperar y dignificar los espacios públicos en los Poblats Marítims, un distrito que en los últimos años ha ganado protagonismo tanto urbanístico como cultural.
Con esta actuación se renueva por completo un espacio que tenía unas posibilidades de uso muy limitadas, tal y como ha reconocido la propia concejala. Lo que antes era una plaza de paso se convertirá, si la intervención cumple sus objetivos, en un verdadero punto de encuentro generacional: un lugar donde el crío de cinco años rueda por los columpios mientras su abuelo lanza las bolas de petanca y los adolescentes aprovechan la zona de entrenamiento. Esa imagen cotidiana, aparentemente sencilla, es exactamente lo que el urbanismo de proximidad promete cuando funciona bien.


