Hay infraestructuras que trabajan en silencio, fuera del foco, aunque de ellas dependa que todo lo demás funcione. Los parques de bomberos de València son un buen ejemplo: los ciudadanos los conocen por las sirenas que parten a toda velocidad, no por las humedades en los vestuarios ni por las calderas que llevan años pidiendo relevo. El Ayuntamiento de València ha dado ahora el paso de invertir más de 1,5 millones de euros para poner al día unas instalaciones que, en algunos casos, acusan el desgaste de décadas de uso intensivo. La Junta de Gobierno Local aprobó este viernes el expediente de contratación y la apertura del procedimiento de adjudicación de un plan integral con un presupuesto base de licitación de 1.542.265,51 euros (IVA incluido).
Un plan que llega a cuatro parques a la vez
La licitación aprobada actúa sobre las instalaciones de El Saler, Central, Norte y Campanar , los cuatro parques municipales de bomberos de la ciudad. No se trata de una reforma cosmética, sino de un plan que aborda desde el aislamiento térmico de fachadas hasta la electrificación de la flota de vehículos de emergencia. El contrato se divide en dos lotes: el primero, dotado con 315.607,54 euros y un plazo de ejecución de tres meses, se destinará a reformar las carpinterías de la fachada norte del Parque de El Saler; el segundo, que asciende a 1.226.657,97 euros y contará con seis meses de plazo, cubrirá diversas obras en el resto de parques.
"Reforzar el servicio de bomberos no es solo incorporar más efectivos, vehículos o recursos. Es también mejorar los parques donde trabajan, porque merecen unas instalaciones funcionales, eficientes y adecuadas para desarrollar su trabajo.", ha añadido Juan Carlos Caballero, concejal de Prevención y Extinción de Incendios y portavoz de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de València
La frase del concejal resume bien una realidad que a menudo queda en segundo plano: el objetivo de esta iniciativa es adecuar unas instalaciones que en algunos casos presentan el desgaste propio del paso de los años y modernizar los espacios en los que el personal del servicio permanece las 24 horas del día. Porque los bomberos no solo salen a apagar fuegos. También viven en esos parques durante sus guardias, comen, se duchan y descansan entre intervenciones.
El Saler: la actuación más ambiciosa
El Parque de El Saler concentra la intervención más completa del plan. La reforma abordará la renovación de carpinterías y ventanas de la fachada norte para mejorar el aislamiento térmico, así como intervenciones en otras fachadas, cubiertas y zonas afectadas por humedades. Pero hay más: se sustituirá la actual caldera de gas por un sistema más eficiente, se renovará el equipamiento de cocina y se mejorarán el aislamiento acústico, los vestuarios, los aseos, la nave de vehículos y los portones. Una reforma en toda regla que convierte este parque, ubicado en el entorno natural de La Albufera, en el gran protagonista de la inversión.
Central, Norte y Campanar: cada parque tiene su propia receta
El resto de instalaciones también recibirán atención específica según sus necesidades. En el Parque Central se mejorará el cuarto de lavado de los equipos de protección individual, la iluminación y la zona de operaciones. En el Parque Norte, la actuación afectará a la torre de prácticas, la nave de vehículos, la climatización y el vallado, y se renovará el circuito eléctrico para aumentar la potencia de las instalaciones. En Campanar, las obras se centrarán en la cancela exterior, las puertas de la nave de vehículos, y en mejoras de iluminación y megafonía.
El proyecto incluye también el vallado perimetral de la parcela donde se ubican la caseta de bombeo y el depósito de agua del sistema SIDEINFO, una infraestructura crítica para las operaciones de extinción que hasta ahora carecía de una protección adecuada.
Dos medidas que afectan a todos por igual
Más allá de las actuaciones específicas de cada parque, el proyecto contempla también el vallado perimetral de la parcela donde se encuentran la caseta de bombeo y el depósito de agua del sistema SIDEINFO, y se añaden dos actuaciones comunes a todos los parques: la instalación de conectores de carga eléctrica para vehículos y la mejora de la señalización de las puertas de las naves. La primera de estas medidas no es un detalle menor: apunta directamente a la paulatina electrificación del parque móvil de emergencias, una tendencia que ya marca el rumbo de los servicios de seguridad en toda Europa.
Financiación y plazos: un esfuerzo que se extiende dos años
La adjudicación se resolverá por procedimiento abierto, atendiendo a una pluralidad de criterios para lograr la mejor relación calidad-precio, y se trata de un gasto plurianual que se financiará con cargo a los presupuestos municipales de 2026 y 2027. Los plazos de ejecución comenzarán a contar desde la fecha del acta de comprobación del replanteo, lo que significa que las obras podrían solaparse en el tiempo con la actividad ordinaria de los parques.
La iniciativa municipal se enmarca en un contexto más amplio de apuesta por los servicios de emergencia en la provincia. La incorporación de nuevos efectivos forma parte del mayor plan de inversiones impulsado en los últimos años por la Diputació de València para reforzar y modernizar el Consorcio Provincial de Bomberos, organismo diferente al cuerpo municipal pero igualmente volcado en actualizar sus medios. En suma, València está apostando de forma sostenida por modernizar no solo los hombres y los vehículos, sino también los muros entre los que estos profesionales pasan buena parte de su vida. Una apuesta que, vista así, va bastante más allá de las obras.

