El histórico faro del Puerto de Valencia dejará de estar aislado y volverá a formar parte del paisaje urbano. El Ayuntamiento de València y la Autoridad Portuaria han acordado trasladarlo a una nueva ubicación en la Marina de Valencia, donde será completamente accesible para la ciudadanía.
La actuación permitirá recuperar uno de los elementos más representativos de la historia portuaria valenciana, que desde hace más de una década permanece fuera del alcance del público tras quedar sin uso como señal marítima.
Del olvido a un nuevo símbolo de la Marina
La ampliación norte del Puerto de València, finalizada en 2012, dejó al antiguo faro sin función. Tres años después, en junio de 2015, dejó de operar definitivamente tras la entrada en servicio de una nueva señal marítima, permaneciendo desde entonces en un emplazamiento de difícil acceso.
Ahora, el órgano de cooperación entre el Ayuntamiento de Valencia y la Autoridad Portuaria ha acordado su traslado al canal de acceso de la Marina, frente al edificio Veles e Vents. La nueva ubicación permitirá que vecinos y visitantes puedan contemplarlo de cerca e integrará este elemento histórico en uno de los espacios más transitados del frente marítimo.

Así será el traslado del histórico faro
El proyecto contempla el desmontaje completo del antiguo faro, la recuperación de sus elementos originales y su posterior reconstrucción en su nuevo emplazamiento mediante una solución técnica específicamente diseñada para garantizar la conservación de sus características más representativas.
La nueva ubicación estará situada en el canal de acceso de la Marina de Valencia, frente al edificio Veles e Vents, un espacio abierto al público que permitirá contemplar de cerca una infraestructura que durante años ha permanecido fuera del alcance de la ciudadanía. El traslado cuenta, además, con el acuerdo del concesionario de las instalaciones náutico-deportivas, ya que el nuevo emplazamiento se encuentra dentro del ámbito de su concesión.
Desde la Autoridad Portuaria consideran que la intervención supone una oportunidad para recuperar un elemento de gran valor patrimonial e histórico vinculado al Puerto de València y a los Poblados Marítimos. El objetivo no es únicamente conservar la estructura, sino devolverle visibilidad y convertirla en un símbolo integrado en el frente marítimo de la ciudad.
La actuación permitirá poner en valor un elemento que dejó de tener utilidad como señal marítima hace más de una década, pero que mantiene un importante valor sentimental para varias generaciones de valencianos. Una vez instalado en la Marina, el antiguo faro pasará a formar parte del recorrido habitual de vecinos y turistas, contribuyendo a la divulgación del patrimonio portuario y reforzando la conexión entre el puerto y la ciudad.
La reunión también aborda el futuro del Veles e Vents
El acuerdo se ha adoptado durante la reunión del órgano interadministrativo de cooperación y gestión de la Marina de València, integrado por representantes del Ayuntamiento y de la Autoridad Portuaria.
Además del traslado del faro, el consistorio informó del reciente acuerdo de la Junta de Gobierno Local sobre el futuro uso público del edificio Veles e Vents, uno de los inmuebles más emblemáticos de la Marina, aunque durante el encuentro no se dieron a conocer nuevos detalles sobre su desarrollo.


