Separar la basura no debería ser un acto heroico. Es, simplemente, meter cada cosa donde toca. Y sin embargo, en pleno Día Mundial del Medio Ambiente —que se celebra este jueves 5 de junio—, esa acción tan sencilla sigue siendo uno de los mayores retos de las ciudades modernas. En València, la alcaldesa María José Catalá aprovechó la jornada previa para lanzar un mensaje directo a la ciudadanía: hay que "interiorizar ese pequeño gesto cotidiano del reciclaje".
El escenario elegido para el acto no fue casual. La alcaldesa participó en un evento organizado por la Entidad Metropolitana de Tratamiento de Residuos (EMTRE), del que el Ayuntamiento de València forma parte, celebrado en La mare que va, un centro de formación en hostelería y turismo para personas con síndrome de Down. Un espacio que, por sí solo, ya transmitía el mensaje de fondo: la sostenibilidad también se construye desde la inclusión.
Las "Amparos", las influencers que hacen sencillo lo que parece complicado
La campaña de fomento del reciclaje de este año tiene dos protagonistas con nombre propio: Amparo Gallego y Amparo Palmero, conocidas como las "Amparos", dos mujeres de la Asociación Asindown que se han convertido en las caras visibles de la concienciación ambiental en la ciudad. Catalá las definió como "asesoras de la simplicidad" y aseguró que "nos hacen ver que el reciclaje no es un gesto ni complicado ni lejano". Pocas descripciones más certeras para una campaña que apuesta por desmontar la excusa más repetida: que reciclar es difícil.
En el acto, las "Amparos" repasaron con claridad meridiana el abecé del reciclaje doméstico: el papel y el cartón al contenedor azul; los envases de plástico y aluminio, al amarillo; los restos de alimentos y celulosa, al marrón; el vidrio, al verde; y el resto de residuos, al gris. Además, recordaron que las pilas, el aceite usado y el textil cuentan con sus propios contenedores en la vía pública, mientras que los productos tóxicos, eléctricos y electrónicos, las radiografías, el tóner de impresora, el maquillaje o la pintura deben llevarse al ecoparque. Simple. Directo. Efectivo.
"La concienciación y la educación ambiental son herramientas fundamentales para generar cambios duraderos y para que cada vecino y vecina se sienta parte de esa transformación, pero ninguna política pública puede tener éxito sin la implicación de la ciudadanía" - María José Catalá, alcaldesa de València
Más de 124.000 toneladas recicladas: los datos respaldan el discurso
Detrás de los mensajes hay cifras que merecen atención. En 2025, València generó un total de 365.153 toneladas de residuos, de las cuales 124.364 correspondieron a recogida selectiva, lo que sitúa el porcentaje de separación por encima del 34%. Un dato relevante si se tiene en cuenta que, hace apenas unos años, esa tasa era considerablemente inferior.
El desglose por fracciones revela tendencias llamativas. La recogida de materia orgánica alcanzó las 46.440 toneladas, con una variación del 18,15% respecto a 2023. El papel y el cartón sumaron 26.243 toneladas (un 19,38% más), los envases llegaron a 21.222 toneladas (un 15,63% de incremento) y los muebles y trastos recogidos alcanzaron las 14.413 toneladas, con un notable crecimiento del 24,54%. Son subidas que no se explican solo por la mayor generación de residuos, sino por una ciudadanía que, progresivamente, está aprendiendo a separar mejor.
Ese crecimiento tiene consecuencias prácticas visibles en la calle: el 40% de los contenedores de papel, cartón, plásticos y envases ya se recogen de forma diaria, y en algunos puntos, hasta dos veces al día.
500 islas de contenedores y un 010 para deshacerse del sofá viejo
La infraestructura de reciclaje de la ciudad ha crecido en paralelo a esa demanda. València cuenta actualmente con 500 islas de contenedores de todas las fracciones repartidas por toda la ciudad, un ecoparque fijo en Vara de Quart y tres ecoparques móviles propios. Para quienes necesiten deshacerse de muebles o electrodomésticos voluminosos, el Ayuntamiento ofrece un servicio gratuito de recogida solicitándolo a través del teléfono de información municipal 010.
A ello se suma una flota de tres Furgo-Netes que recorren los barrios para informar a los vecinos y distribuir la guía de buenas prácticas con información básica sobre separación de residuos. Una iniciativa que, más allá de su componente pedagógico, trata de llegar a quienes todavía no han incorporado el hábito o simplemente no saben cómo hacerlo.
Un 5 de junio con la mirada puesta en el clima global
El contexto en el que se enmarca este acto no es menor. El lema del Día Mundial del Medio Ambiente 2026 es «Ahora por el clima», y la campaña mundial del PNUMA convoca a actuar bajo el eslogan #PorElClimaYa. Este año, el país anfitrión y organizador de la celebración es Azerbaiyán. La celebración llega en un contexto marcado por señales cada vez más evidentes de la crisis climática: temperaturas récord, incendios forestales más intensos, tormentas extremas y el acelerado deshielo de glaciares.
En ese marco planetario, gestos como separar el cartón del plástico o llevar las pilas al punto limpio pueden parecer insuficientes. Y quizás lo son, si se miran de forma aislada. Pero el Día Mundial del Medio Ambiente es un recordatorio de que cada acción cuenta: desde decisiones personales como reducir el consumo de agua y energía, hasta participar en actividades comunitarias. En València, al menos, los números empiezan a darle la razón a quienes llevan años insistiendo en que el cambio empieza en casa, en ese instante de duda frente al cubo de basura que, al final, define hacia dónde va una ciudad.


