Valencia retoma las clases esta tarde en todos los institutos. Así lo ha anunciado el Ayuntamiento de Valencia, tras la reunión de seguimiento de lluvias. De esta manera, y después de que la alerta por tormentas haya pasado a naranja, desde el consistorio se ha decidido reabrir la actividad educativa reglada y no reglada en la jornada de tarde. Esto afecta a conservatorios, todos los institutos exclusivamente en turno de tarde, la Universidad Popular o las Escuelas de Idiomas, entre otros.
Además, se reabren los centros de mayores en toda la ciudad, excepto los ubicados en zonas inundables o pedanías afectadas por la DANA; como también lo harán los museos y las bibliotecas de la ciudad.
Valencia mantiene cerrados parques y jardines y otras actividades
Sin embargo, las alertas todavía no han sido desactivadas. Todavía se mantendrá la alerta naranja y amarilla en la ciudad. De esta manera, el Ayuntamiento mantiene activas una serie de medidas. Estas son:
- Se mantienen cerrados Parques y jardines y Jardín del Túria
- Se mantienen cerrados los cementerios
- Suspendida la actividad deportiva de la Fundación Deportiva Municipal al aire libre y se reabre la actividad deportiva a cubierto
- Suspendida las actividades de Cultura als Barris

Finalmente, el consistorio ha informado de los datos de la ocupación de los albergues en la noche del jueves al viernes, que han sido 142 en total:
- CAES Santa Cruz Tenerife: 24 personas (hombres)
- CAES Daniel Balaciar: 20 pesonas (4 mujeres y 16 hombres)
- CAES Emergencia Climática El Carmen: 10 personas (hombres)
- Poliesportiu Benimaclet: 68 personas (63 hombres y 4 mujeres)
- Polideportivo Petxina: 20 personas
El episodio recuerda, una vez más, que los episodios de lluvia intensa en Valencia no son solo una cuestión de meteorología, sino también de vulnerabilidad social. El 29 de octubre de 2024, Valencia sufrió un evento de lluvias torrenciales sin precedentes, alcanzando un récord histórico de 771 mm en Turís; aunque la configuración atmosférica correspondía a una DANA tradicional, su extrema virulencia fue impulsada por el cambio climático, cuya causa principal fue la temperatura anormalmente cálida del mar Mediterráneo. Aquella tragedia marcó un antes y un después en la gestión de alertas en la ciudad, y explica por qué hoy cada decisión —abrir o no un parque, mantener o levantar el cierre de un colegio— se toma con una cautela que antes no existía. La desescalada de este viernes es una buena noticia, pero la ciudad sabe que el otoño mediterráneo aún tiene mucho que decir.


