València negocia con el sector pirotécnico un nuevo Bando Fallero que concilie tradición, seguridad y convivencia vecinal

El concejal Santiago Ballester inicia un diálogo con ACFAE, PIROVAL y AEPIRO para reformar la regulación pirotécnica de las Fallas.

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Mascletà en la Plaza del Ayuntamiento
Mascletà en la Plaza del Ayuntamiento

El Ayuntamiento de València ha dado el primer paso para reformar la regulación de la pirotecnia recreativa durante las Fallas. El concejal de Fallas, Santiago Ballester, se reunió este jueves con representantes de las tres principales asociaciones pirotécnicas de la Comunitat Valenciana —ACFAE, PIROVAL y AEPIRO— para abrir un proceso de diálogo que tiene como objetivo actualizar y mejorar el Bando Fallero, el documento municipal que cada año fija las reglas del juego para el uso de la pólvora en la ciudad.

Un debate viejo con nuevas urgencias

La convivencia entre la tradición pirotécnica y el descanso vecinal es una de las tensiones más recurrentes en la València fallera. El uso de petardos y artificios pirotécnicos recreativos por parte de particulares no es libre, y el Bando Fallero establece normas muy concretas para garantizar la seguridad de los vecinos, el descanso de la población y el bienestar de los animales. Los artículos permitidos van desde la categoría F1, accesible desde los 8 años en la Comunitat Valenciana, hasta la F3, restringida a mayores de 18. Y sin embargo, las quejas no cesan. La pregunta que subyace a esta reunión es tan sencilla como difícil de responder: ¿cómo se protege una tradición centenaria sin que el vecino del quinto no pueda dormir?

La reunión de este jueves representa un cambio de enfoque. En lugar de imponer restricciones desde el despacho, el Ayuntamiento ha optado por sentarse con quienes mejor conocen el sector antes de redactar nada. Durante el encuentro se intercambiaron propuestas orientadas a reforzar la seguridad, promover las buenas prácticas y preservar lo que muchos consideran el alma sonora de las Fallas.

"La pirotecnia forma parte de nuestra identidad y de nuestro patrimonio cultural, por lo que es fundamental trabajar de manera conjunta con el sector para encontrar fórmulas que permitan compatibilizar su disfrute con el descanso y la convivencia de todos los vecinos y vecinas." - Santiago Ballester, concejal de Fallas del Ayuntamiento de València

Seguridad jurídica y concienciación, los ejes del acuerdo

Ballester ha subrayado que el Ayuntamiento no busca una reforma unilateral, sino alcanzar acuerdos amplios y consensuados que aporten seguridad jurídica y claridad normativa, con especial atención al uso responsable de la pirotecnia recreativa entre los más jóvenes. Este punto no es menor: el Bando Fallero regula con detalle los actos festivos, cuya celebración no siempre ha estado asegurada debido a las quejas vecinales. Cualquier modificación normativa, por tanto, tiene consecuencias directas en la vida cotidiana de miles de personas.

Como resultado concreto de esta primera toma de contacto, ambas partes han acordado celebrar una segunda reunión en las próximas semanas. En ella se concretarán las posibles medidas a incorporar al Bando Fallero, así como diversas campañas de sensibilización y concienciación ciudadana destinadas a promover el correcto uso del material pirotécnico recreativo.

"Queremos que las Fallas sigan siendo una celebración participativa y respetuosa, donde tradición y convivencia vayan de la mano. Para ello, el diálogo con los profesionales del sector es imprescindible." - Santiago Ballester, concejal de Fallas del Ayuntamiento de València

El reto de legislar sobre el ruido que define una cultura

Regular la pirotecnia en València no es como regular el aparcamiento. Del 1 al 19 de marzo, la ciudad se llena de mascletaes en la plaza del Ayuntamiento, truenos en las comisiones falleras y castillos de fuegos artificiales que iluminan el cielo por la noche. La pólvora no es un accidente de las Fallas: es su columna vertebral. Por eso, cualquier cambio normativo arrastra consigo una carga simbólica que va mucho más allá de los decibelios.

El concejal Ballester ha agradecido expresamente la disposición y colaboración de ACFAE, PIROVAL y AEPIRO, y ha reiterado el compromiso municipal de garantizar unas Fallas seguras, sostenibles y respetuosas con el conjunto de la ciudadanía. El hecho de que el sector pirotécnico haya aceptado sentarse a negociar con el Ayuntamiento antes incluso de que exista un borrador sobre la mesa es, en sí mismo, una señal prometedora. El verdadero examen llegará en esa segunda reunión, cuando las palabras tengan que convertirse en artículos concretos de un bando que, cada marzo, toda Valencia lleva escrito en el oído.