Cuando los últimos bañistas abandonen la arena de la Malva-rosa y el Cabanyal en la madrugada del 24 de junio, comenzará otra fiesta: la de los 240 operarios que tomarán el litoral norte de Valencia para borrar cualquier rastro de la noche más corta del año. El Ayuntamiento de Valencia ha desplegado un dispositivo especial de limpieza para la noche de San Juan que moviliza a casi 250 personas y se extenderá desde el 23 hasta el 26 de junio. La meta es tan concreta como ambiciosa: que las playas estén completamente limpias a las 8:30 de la mañana del día 24, cuando los primeros bañistas madrugadores quieran estrenar el verano.
Una noche de fuego y residuos
La Noche de San Juan en Valencia se celebra el martes 23 de junio con hogueras en las playas de la Malvarrosa y el Cabanyal, fuegos artificiales y el baño ritual en el Mediterráneo a medianoche. Mucho antes de la expansión del cristianismo, numerosas culturas europeas encendían hogueras durante la noche más corta del año para celebrar la fuerza del sol, protegerse de los malos espíritus y atraer la buena suerte. Con la llegada del cristianismo, la Iglesia incorporó muchas celebraciones populares a su calendario, y esta en concreto pasó a asociarse con el nacimiento de San Juan Bautista, celebrado el 24 de junio. Siglos después de esos primeros rituales, la ciudad mediterránea sigue honrando la tradición a lo grande, y la factura en materia de residuos es proporcional a la magnitud de la celebración.
Las hogueras solo están permitidas en las zonas habilitadas y delimitadas de las playas de El Cabanyal y La Malva-rosa, espacios que cada año concentran la mayor parte de la celebración en la ciudad. A partir de las 18:00 horas se reparten 25 toneladas de leña procedente de la poda urbana en nueve puntos del paseo marítimo. Tanta madera encendida —más los restos de comida, envases y todo lo que una multitud deja a su paso— convierte el litoral norte en un escenario que exige una respuesta logística de primer nivel.
Un ejército de 240 operarios y maquinaria pesada
El equipo de trabajo se ha incrementado un 3% con respecto al año anterior. No es un aumento llamativo en cifras absolutas, pero refleja una tendencia clara: cada edición, la operación crece. Los medios mecánicos desplegados dan la medida real del reto:
- 8 tractores con pala mecánica
- 2 camiones recolectores 4x4 para la retirada de bolsas de residuos de la arena
- 2 tractores con máquinas limpia-arenas
- 4 vehículos cisterna para el baldeo del Paseo Marítimo y alrededores
- 7 barredoras mecánicas
- 11 cajas de 20 m³ para los residuos de las hogueras
- 3 camiones gancho para la retirada de esas cajas
La fiesta termina a las cuatro de la madrugada del día 24 de junio, momento en el que comienza el dispositivo de limpieza en la arena de las playas. Es decir, mientras la ciudad duerme, los tractores ya están en marcha.
5.000 bolsas y 200 contenedores para implicar a la ciudadanía
El Ayuntamiento no solo limpia: también intenta involucrar a quienes celebran. Desde primera hora del 23 de junio, el Paseo Marítimo contará con 20 contenedores de 1.000 litros de capacidad, 100 cubos de 120 litros para envases y otros 100 para la fracción resto. Además, se repartirán hasta 5.000 bolsas de 100 litros entre los asistentes para facilitar la recogida de residuos in situ.
Entre las 17:00 y las 21:00 horas del 23 de junio, antes de que la noche se encienda, se realizará un barrido mecánico del Paseo Marítimo con especial atención a las zonas de entrega de leña. Una medida preventiva que busca reducir la carga de trabajo nocturna: limpiar antes de ensuciar.
El sur y La Marina, con dispositivos propios
Queda prohibido encender fuego en cualquier otra playa del término municipal de Valencia y especialmente en las situadas dentro del Parque Natural de la Albufera. Por eso, en las playas del sur se espera una menor afluencia, aunque el municipio no las descuida. El 23 de junio se instalarán allí cajas de 20 m³ para la recogida de residuos; los trabajos de limpieza arrancarán el 24 a las 5:00 horas y estarán terminados a las 8:30 horas. Este operativo contará con 43 personas, dos camiones recolectores y dos camiones gancho.
El espacio de La Marina de València dispondrá de un dispositivo específico con 10 personas, una cisterna y dos barredoras mecánicas, una solución más contenida pero igualmente coordinada con el resto del plan.
Los días siguientes, el trabajo continúa
La operación no concluye cuando el sol sale el 24 de junio. El servicio se reforzará el 25 de junio con 10 operarios adicionales y el 26 con cinco más, sumándose al servicio ordinario de temporada alta en la playa norte. Un goteo de recursos que garantiza que la resaca festiva no se note en la arena. La playa es de todos, y dejarla en condiciones forma parte del pacto no escrito entre la ciudad y quienes la disfrutan. Que casi 250 personas trabajen coordinadas para devolver el litoral a su estado habitual en menos de cinco horas es, en sí mismo, un espectáculo silencioso que muy pocos ven pero del que todos se benefician.


