València lidera la regulación de apartamentos turísticos con una normativa histórica y restrictiva

El Ayuntamiento de València aprueba una pionera regulación que limita las plazas turísticas y prioriza el uso residencial de la vivienda, generando un intenso debate político y vecinal.

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Apartamentos turísticos en Residencial Nicet Patraix
Apartamentos turísticos en Residencial Nicet Patraix

El Ayuntamiento Pleno de València ha dado luz verde de forma definitiva a la nueva normativa que rige los apartamentos turísticos en la ciudad. Con esta aprobación, la alcaldesa María José Catalá ha declarado que València se posiciona como la primera ciudad en establecer límites y organizar sus plazas turísticas. Esta medida se enmarca en una estrategia urbana más amplia que busca transformar el modelo turístico de la capital valenciana. Según Catalá, la ciudad aspira a ser un destino turístico urbano ordenado, distanciándose de la imagen de un mero enclave de sol y playa enfocado en el turismo masivo de bajo coste.

El concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, destacó durante la sesión plenaria que la regulación recién aprobada convertirá a València en una de las urbes con la normativa más restrictiva en cuanto a usos terciarios hoteleros. La modificación puntual de la ordenación pormenorizada de las Normas Urbanísticas de València fue respaldada por los votos de los grupos de gobierno, PP y Vox, mientras que la oposición votó en contra.

Tras la votación, la alcaldesa Catalá enfatizó que esta regulación sienta las bases del modelo de ciudad deseado: una ciudad residencial donde las viviendas estén destinadas a sus habitantes. “Con esta regulación, el 98% de las viviendas se destinan a uso residencial. Y una ciudad que contiene un destino turístico urbano, no un destino turístico convertido en ciudad”, afirmó. Subrayó que la normativa es “histórica y sitúa al vecino en el centro”, siendo esta la prioridad fundamental de su gestión.

Una normativa pionera y altamente restrictiva

La alcaldesa María José Catalá criticó la gestión del gobierno municipal anterior, calificándola de “desgobierno cuyas consecuencias aún sufrimos”. En contraste, defendió la labor del ejecutivo actual, destacando un incremento del 600% en las inspecciones durante el primer año de mandato. Además, recordó la implementación de una moratoria que suspendió 363 expedientes y evitó la creación de 4.697 plazas turísticas. La normativa actual se presenta como una de las más rigurosas de España en materia de alojamientos turísticos.

El modelo previo, según Catalá, permitía que hasta el 50% de las viviendas se transformaran en pisos turísticos y que el 100% de los locales comerciales pudieran albergar apartamentos. “Nuestro modelo pone freno a ese desenfreno garantizando el 98% de las viviendas de la ciudad sean para uso residencial, es decir, para los vecinos. Y eso lo conseguimos con 3 candados que actúan de forma simultánea. Cualquier alojamiento turístico deberá cumplir los 3 filtros a la vez”, explicó la alcaldesa.

Claves de la nueva regulación de apartamentos turísticos

Durante el debate plenario, el concejal Juan Giner detalló los pilares de la nueva normativa. Esta establece que las viviendas y apartamentos turísticos no podrán superar el 2% del parque total de viviendas en cada barrio y distrito. Además, su ubicación estará restringida a bajos o primeras plantas en edificios de uso mixto, siempre y cuando no compartan rellano con viviendas residenciales y dispongan de un acceso independiente desde la calle, separado del de los vecinos.

Asimismo, la creación de nuevas plazas turísticas se bloqueará automáticamente al alcanzar los niveles máximos de saturación. Los tres “candados” que operan de forma simultánea son:

  • El número total de plazas turísticas (hoteles, apartamentos, VUT) nunca podrá exceder el 8% de los habitantes empadronados en cada barrio y distrito.
  • Solo un máximo del 2% del total de viviendas podrá destinarse a uso turístico, ya sea como apartamento individual o como bloque de apartamentos.
  • Se permitirá un máximo del 15% de cualquier tipo de alojamiento turístico en las plantas bajas de cada manzana, en parcelas con uso dominante residencial sobre el total de locales de la manzana.

Críticas y preocupaciones de la oposición y asociaciones vecinales

Antes del debate, Francisco Guardeño, representante de la Federación de Asociaciones Vecinales de València, expresó su preocupación por los “vacíos y excepciones” de la propuesta. Aunque reconoció que el documento incorpora demandas vecinales para limitar el crecimiento turístico y celebra que “por fin se reconozca administrativamente que el crecimiento del turismo y, particularmente, del alojamiento turístico es un problema”, lamentó que la normativa no resuelva la situación de los más de 9.000 apartamentos turísticos ilegales existentes en la ciudad.

En la misma línea, los partidos de la oposición manifestaron su desacuerdo. Papi Robles, portavoz de Compromís, denunció una “invasión de apartamentos turísticos” y acusó al ayuntamiento de permitir la “especulación a puerta ancha”. Criticó que la normativa “no plantea cerrar nada ni incrementar la inspección” y solicitó una “suspensión indefinida de más licencias turísticas”, incentivos para la reconversión de apartamentos en viviendas residenciales y una política activa de vivienda.

Por su parte, Borja Sanjuán, portavoz del Grupo Municipal Socialista, citó datos sobre el aumento del precio de la vivienda y los alquileres en València, calificando la ciudad de “tensionada”. Urgió a “limitar precios de la vivienda o, como están haciendo otros ayuntamientos, cerrar los apartamentos turísticos”. Sanjuán afirmó que la nueva regulación “no solamente no va a cerrar ni uno solo de las zonas que ya están saturadas, sino que la propuesta es que se sigan abriendo apartamentos turísticos en barrios trabajadores, que el ayuntamiento considera que aún no están saturados”, y la tildó de “amnistía” para apartamentos que, de otro modo, serían ilegales.

La defensa del gobierno municipal: un modelo sostenible y equilibrado

El concejal de Urbanismo, Juan Giner, refutó los argumentos de la oposición, acusándolos de “no haber leído esta normativa o no haberla comprendido, por lo que o bien actúan por ignorancia o, lo que es peor, por mala fe”. Giner aclaró que la normativa aprobada no se aplica en Ciutat Vella, que cuenta con su propia regulación específica. Defendió la norma como “clara, rigurosa y, sobre todo, valiente”, marcando “un antes y un después en el modelo de ciudad de València” y siendo “la más restrictiva de toda España en materia de apartamentos turísticos”.

El edil subrayó que la nueva normativa “endurece las condiciones de implantación de los apartamentos”, limitando su ubicación a bajos o primeras plantas y exigiendo acceso independiente. Además, recordó que se requiere la autorización de la comunidad de vecinos. “Se acabó. Ahora sí que se acabó la barra libre”, sentenció Giner.

Finalmente, el concejal enfatizó que la nueva norma “pone en el centro a quien nunca debió salir de él: al vecino y al comercio de proximidad”. El objetivo es fomentar “barrios vivos, habitados, con identidad, donde la vivienda sea para vivir y no un activo especulativo”. Giner concluyó que la normativa “no va en contra del turismo”, sino que “va a favor de València, va a favor de un modelo equilibrado, sostenible y claro”, incentivando la reconversión de apartamentos turísticos en viviendas residenciales para abordar la emergencia habitacional.