Casi dos años después de que la DANA del 29 de octubre de 2024 arrasara el sur de Valencia, las pedanías de La Torre y Castellar-L'Oliveral siguen protagonizando noticias de reconstrucción. La última llega del deporte: la Fundación Deportiva Municipal destinará más de 775.000 euros a reformar tres instalaciones deportivas elementales que quedaron dañadas por las inundaciones, según ha anunciado el Ayuntamiento este martes 18 de agosto de 2026.
Las denominadas instalaciones deportivas elementales —conocidas como IDEs— son esos espacios públicos al aire libre que muchos vecinos usan a diario sin apenas reparar en ellos: pistas de baloncesto, zonas de calistenia, áreas de patinaje o mesas de ping-pong integradas en parques y jardines del barrio. No tienen horarios ni cuotas. Son, en esencia, el gimnasio gratuito del vecindario. Y para miles de residentes de los Pobles del Sud, llevan casi dos años sin estar en condiciones.
"Recuperar y dignificar la red de espacios municipales al aire libre es una de las prioridades en materia deportiva de este gobierno" - Rocío Gil, concejala de Deportes del Ayuntamiento de Valencia
El Ayuntamiento de València ha venido aplicando diversas medidas para paliar los efectos de la DANA que en octubre de 2024 dejó graves daños en varias pedanías del sur de la ciudad. Castellar-L'Oliveral y La Torre-Faitanar figuran entre las pedanías del sur de Valencia reconocidas oficialmente como zonas afectadas por aquella catástrofe. La reconstrucción ha avanzado a distintas velocidades: solo en Castellar-L'Oliveral, la riada del 29 de octubre afectó a un total de 32 calles y vías urbanas. Ahora le toca el turno al deporte.
Dos proyectos para La Torre: patinaje, calistenia y una nueva cubierta
En la pedanía de La Torre se concentra la mayor parte de la actuación en términos de alcance. El proyecto contempla intervenir sobre dos instalaciones distintas con una inversión conjunta de 386.368,73 euros y un plazo de ejecución de cinco meses. La primera es la IDE La Torre D, situada en los alrededores del colegio público Padre Manjón, donde las obras incluirán la reparación y aplanamiento de la losa de hormigón, la instalación de una valla perimetral para la pista de patinaje y la creación de una nueva área de calistenia y psicomotricidad.
La segunda instalación, la IDE La Torre E, ubicada en la calle de Remigio Soler Tomás, recibirá una transformación más profunda. Se retirarán los báculos de alumbrado actuales y se ejecutará una estructura metálica de pilares y cerchas con cubierta nueva. Las canastas de baloncesto serán sustituidas por tableros reglamentarios, y el nuevo sistema de iluminación LED alcanzará los 300 lux, el estándar mínimo recomendado para la práctica deportiva en instalaciones cubiertas.
Más de 390.000 euros para cerrar y dignificar Castellar-L'Oliveral
La actuación más cuantiosa del paquete corresponde a la IDE de Castellar-L'Oliveral, con una inversión de 391.208,73 euros. La instalación, situada en la calle del Doctor Aparisi, abarca una pista deportiva cubierta, una piscina y una zona al aire libre con pista de baloncesto. El proyecto prevé mejoras en todas estas áreas, además de la construcción de dos nuevas pistas de petanca, una disciplina especialmente arraigada entre la población mayor del barrio.
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es el tratamiento del cierre perimetral: se utilizarán bloques de hormigón combinados con una zona traslúcida que permitirá la entrada de luz natural, una solución que busca equilibrar seguridad y apertura visual. Se habilitarán además cuatro accesos con valla metálica para vehículos, se mejorará la iluminación de todo el recinto y se trasladará el cuadro eléctrico para protegerlo de actos de vandalismo. La instalación también quedará conectada con el jardín público próximo, integrando el espacio deportivo en el entorno verde del barrio.
Una inversión que va más allá del deporte
El anuncio llega en un momento en que la reconstrucción del sur de Valencia sigue siendo una prioridad política y social. La DANA de octubre de 2024 fue un desastre natural provocado por una depresión aislada en niveles altos que afectó principalmente a la Comunidad Valenciana, con lluvias extremas que superaron en algunos puntos los 770 litros por metro cuadrado. La virulencia de las inundaciones se llevó por delante la vida de más de 200 personas, arrasando pueblos enteros.
En ese contexto, recuperar una pista de patinaje o instalar unas nuevas canastas puede parecer un gesto menor. Pero el deporte de proximidad —ese que se practica a diez minutos de casa, sin ropa técnica ni ficha federativa— es también una forma de medir si un barrio ha vuelto a la normalidad. Que tres IDEs de los Pobles del Sud estrenen reforma simultánea, con una inversión histórica que supera los 775.000 euros, es quizás la señal más cotidiana —y por eso mismo, la más elocuente— de que la reconstrucción sigue su curso.

