València estrena el nuevo carril bici de Sant Vicent Màrtir: Un eje vital para la movilidad sostenible del Sur de la ciudad

La nueva vía ciclista bidireccional, financiada con fondos europeos, vertebra importantes zonas residenciales y comerciales, mejorando la conectividad urbana y fomentando el transporte ecológico.

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Imagen de un carril bici en València
Imagen de un carril bici en València

La ciudad de València ha dado un paso significativo en su apuesta por la movilidad sostenible con la finalización y plena operatividad del nuevo carril bici de la calle Sant Vicent Màrtir. Esta infraestructura, largamente esperada, representa un eje fundamental que transforma la conectividad ciclista en el sur de la capital valenciana, ofreciendo una alternativa segura y eficiente para miles de ciudadanos. El Servicio de Movilidad del Ayuntamiento ha confirmado la conclusión de todas las fases de esta obra estratégica, que enlaza puntos clave de la red urbana y refuerza el compromiso municipal con un modelo de ciudad más verde y accesible.

La calle Sant Vicent Màrtir, una de las arterias más importantes del sur de la ciudad, ahora cuenta con una conexión ciclista que no solo facilita el desplazamiento, sino que también contribuye a la reducción de la huella de carbono y a la mejora de la calidad de vida urbana. Este proyecto se alinea con las políticas europeas de fomento del transporte activo y la descarbonización.

Un eje vertebrador para la red ciclista de València

El flamante carril bici de Sant Vicent Màrtir se extiende desde la avenida de Doctor Tomàs Sala, en el conocido bulevar sur, hasta la calle Mestre Sosa. Su diseño bidireccional y segregado por calzada, adyacente a la acera oeste, garantiza la seguridad de los ciclistas y su integración fluida en el entramado urbano. Esta nueva arteria ciclista no solo une dos puntos geográficos, sino que crea una malla de conexiones vitales al entrelazarse con otras importantes vías ciclistas ya existentes o en desarrollo.

Entre sus conexiones más destacadas se encuentran los carriles bici de la propia avenida de Doctor Tomàs Sala y la calle Mestre Sosa. Además, se integra con la futura infraestructura de la avenida Giorgeta, actualmente en fase de ejecución, y con las ya consolidadas vías de las calles Roís de Corella, Dolores Alcaide y Joaquín Navarro. Esta interconexión robustece la red ciclista metropolitana, facilitando desplazamientos más largos y seguros para los usuarios de la bicicleta y promoviendo un cambio modal hacia el transporte no motorizado.

La trascendencia de este proyecto radica en su capacidad para vertebrar y dar servicio a una serie de barrios densamente poblados y con gran actividad. Los residentes de Sant Marcel·lí, La Creu Coberta, La Raïosa y Arrancapins se benefician directamente de esta nueva infraestructura, que mejora su acceso a servicios, centros de trabajo y zonas de ocio, fomentando el uso de la bicicleta como medio de transporte principal y contribuyendo a la cohesión social y territorial.

Desarrollo por fases y reordenación del tráfico

La puesta en marcha del carril bici se ha realizado de manera progresiva a lo largo de 2026, permitiendo una adaptación gradual tanto para los ciclistas como para el tráfico rodado. Los primeros tramos en abrirse al público fueron los extremos: la sección entre Doctor Tomàs Sala y Joaquín Navarro, en el sur, y el segmento entre Mestre Sosa y Giorgeta, en el norte. A principios del mes de abril, se completó la apertura del tramo central, que conecta Joaquín Navarro con Dolores Alcaide, culminando así la totalidad del proyecto y ofreciendo una ruta continua.

La implementación de esta nueva vía ciclista ha conllevado una necesaria reestructuración de los carriles de circulación para el tráfico motorizado en Sant Vicent Màrtir. Actualmente, la calle dispone de un carril exclusivo para vehículos a motor en el tramo comprendido entre Roís de Corella (calle que recientemente ha modificado su sentido de circulación para mejorar la fluidez) y el bulevar sur. Esta medida busca optimizar el flujo de tráfico y garantizar la coexistencia armónica de los diferentes modos de transporte, priorizando la seguridad de los usuarios más vulnerables.

Financiación europea y origen participativo

El proyecto del carril bici de Sant Vicent Màrtir no solo destaca por su impacto urbano, sino también por su origen y financiación. Nació de la voluntad ciudadana a través de los presupuestos participativos DecidimVLC 2017, una iniciativa que permite a los vecinos decidir sobre inversiones municipales. Esta base democrática subraya el compromiso del Ayuntamiento con las demandas de sus ciudadanos en materia de movilidad y participación ciudadana.

La ejecución de la obra fue adjudicada a la empresa Pavasal Empresa Constructora SAU, con un presupuesto total de 657.420,50 euros. Un aspecto crucial de este proyecto es su financiación: ha sido beneficiario de una ayuda que cubre el 90% de su presupuesto base (excluyendo el IVA) a través de la Unión Europea. Estos fondos provienen de los Next Generation EU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, lo que evidencia la importancia estratégica de la movilidad sostenible en la agenda europea y nacional, y el reconocimiento del valor de este tipo de infraestructuras para el desarrollo urbano.

La finalización de este carril bici refuerza la visión de València como una ciudad más verde, accesible y comprometida con la reducción de emisiones. Al fomentar el uso de la bicicleta, se contribuye a la mejora de la calidad del aire, la disminución de la congestión de tráfico y la promoción de un estilo de vida más saludable para sus habitantes. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo la inversión en infraestructuras ciclistas puede generar un impacto positivo y duradero en el desarrollo urbano y el bienestar ciudadano, consolidando a València como referente en movilidad sostenible.