La Comisión de Urbanismo, Parques y Jardines, Espacios Naturales y Mejora Climática del Ayuntamiento de València ha dado este miércoles su aprobación definitiva a la modificación de la Ordenanza municipal de limpieza urbana y recogida de residuos. Este texto, crucial para la gestión ambiental de la ciudad, se someterá previsiblemente a votación en el próximo Pleno municipal, programado para el 30 de abril, tras haber superado el período de información pública. La actualización de esta normativa ha sido impulsada con el objetivo principal de alinear la regulación local con las exigencias de la legislación autonómica y estatal, garantizando así el cumplimiento de las nuevas responsabilidades que recaen sobre las administraciones locales en la recogida y el tratamiento de los residuos urbanos.
Esta revisión ha conllevado un endurecimiento significativo de las sanciones aplicables a las infracciones relacionadas con la limpieza y la gestión de la basura en el municipio. La finalidad es clara: promover un comportamiento cívico y responsable entre la ciudadanía y los establecimientos.
Nuevas sanciones por incumplimiento de la ordenanza
Entre las medidas más destacadas, se han establecido multas considerables para diversas acciones que atentan contra la salubridad y el orden público. Las infracciones generales en materia de limpieza y recogida de residuos podrán ser castigadas con sanciones que ascienden hasta los 3.000 euros.
Un punto de especial atención ha sido el tratamiento de las deposiciones de mascotas en la vía pública. Los propietarios o portadores de animales que no recojan los excrementos o no limpien las micciones de sus mascotas se enfrentarán a multas que pueden alcanzar hasta los 1.500 euros. Esta medida busca fomentar la tenencia responsable de animales y mantener los espacios públicos en óptimas condiciones de higiene.
Fomento de la separación en origen y el reciclaje
Con la firme intención de impulsar la separación en origen de los residuos domésticos y de potenciar las prácticas de reciclaje y reutilización, el consistorio ha decidido penalizar una serie de conductas incívicas que obstaculizan estos objetivos. La meta es involucrar activamente a la ciudadanía en la cadena de valor de los residuos, desde el hogar o la oficina.
Entre las acciones que serán sancionadas, se incluyen:
- La extracción, rebusca o recogida de residuos una vez que estos han sido depositados para los servicios municipales.
- La manipulación de contenedores o de su contenido.
- El desplazamiento de contenedores fuera de sus ubicaciones designadas.
El Ayuntamiento ha enfatizado la importancia de la separación de residuos en el punto de generación (hogares, oficinas) para su posterior reciclaje, compostaje o desecho adecuado. Esta estrategia busca que los materiales reutilizables, como el plástico, papel, vidrio y metal, así como los residuos orgánicos y no reciclables, se reinserten eficientemente en un circuito productivo, promoviendo una verdadera economía circular.
Adaptación a la normativa estatal y autonómica
La nueva ordenanza ha sido diseñada para adaptarse a los cambios más recientes en la regulación legal de la gestión de residuos urbanos, que abarca desde su recolección hasta su tratamiento final. En el ámbito estatal, se ha tomado como referencia la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. A nivel autonómico, la ordenanza se ha alineado con la Ley 5/2022, de 29 de noviembre, de residuos y suelos contaminados para el fomento de la economía circular en la Comunitat Valenciana.
Alegaciones presentadas y justificaciones
Durante el período de exposición pública y audiencia a los interesados, dos entidades han presentado diversas alegaciones: la Sociedad Ecológica para el reciclado de los envases de vidrio y la Federación de Hostelería de Valencia. Los servicios municipales han rechazado ambas alegaciones de forma justificada, argumentando que ciertas concreciones propuestas no eran necesarias en el texto normativo y que algunas sugerencias de las entidades no eran objeto de esta ordenanza.
Los informes técnicos también han justificado la obligatoriedad de la recogida puerta a puerta para el sector comercial. Han señalado que esta modalidad “la recogida puerta a puerta no pueda ser voluntaria en el sector comercial involucrado, porque se realiza fundamentalmente para no tener que incrementar la cantidad de contenedores en la vía pública que pueden generar molestias en los usuarios de las terrazas o incluso impedir la ubicación de las mismas”. Esta decisión subraya el compromiso del consistorio con la optimización del espacio público y la convivencia ciudadana, evitando la proliferación de contenedores que puedan afectar la estética urbana o la actividad económica local.


