El Ayuntamiento de València ha ejecutado 58,3 millones de euros en inversiones durante los cinco primeros meses de 2026, una cifra que supera cualquier registro anterior para el mismo periodo y que triplica con creces lo que el consistorio llegó a invertir en idéntico plazo cuando gobernaban Compromís y PSOE. Los datos, correspondientes a los capítulos 6 y 7 del presupuesto de gastos —inversiones reales y transferencias de capital—, han sido presentados por la concejala de Hacienda y Presupuestos, María José Ferrer San Segundo, como prueba del cambio de rumbo en la gestión municipal desde la llegada de María José Catalá a la Alcaldía en junio de 2023.
Una brecha que crece con cada comparación
Los números son contundentes, aunque también cargados de intención política. En mayo de 2021, el mismo periodo acumulaba apenas 18,1 millones de euros ejecutados. Un año después, en 2022, la cifra ascendía a 21,6 millones. Y en 2023, el último ejercicio gestionado en su totalidad por el anterior equipo de gobierno, la ejecución llegó a 34,3 millones. Frente a esos datos, los 58,3 millones de 2026 representan un incremento del 220,63% respecto a 2021 y del 69,59% respecto a 2023. Dicho de otro modo: en lo que va de año, el Ayuntamiento ha invertido casi lo mismo que el anterior gobierno en año y medio.
"Al cierre del mes de mayo, hemos superado en cerca de 24 millones los 34,3 ejecutados por PSOE y Compromís en el mismo período de 2023" - María José Ferrer San Segundo, concejala de Hacienda y Presupuestos del Ayuntamiento de València
Lo que hace especialmente llamativo el dato de 2026 es que también supera el propio récord del equipo de gobierno. En mayo de 2025, el Ayuntamiento había ejecutado 40,5 millones de euros, ya entonces el mejor registro para ese periodo. Este año, esa marca ha quedado atrás por casi 18 millones adicionales.
Un presupuesto récord como punto de partida
El contexto presupuestario ayuda a entender la magnitud de la ejecución. Las cuentas del Ayuntamiento para 2026 alcanzan los 1.250,9 millones de euros y crecen un 3,3% respecto al ejercicio anterior. El capítulo dedicado a inversiones aumenta un 12% respecto a 2025 y alcanza los 184,2 millones de euros. Que en solo cinco meses se haya ejecutado casi un tercio de esa partida inversora es, en términos de gestión presupuestaria, una señal de aceleración relevante.
La concejala de Hacienda ha querido enmarcar el dato en una tendencia más amplia: el presupuesto de 2026 consolida la mayor bajada fiscal de la historia del Ayuntamiento, manteniendo rebajas por más de 52 millones de euros anuales. La deuda municipal se reduce un 67,73%, pasando de 225 millones de euros en 2023 a 74,19 millones de euros al cierre de 2026. Inversión al alza, impuestos a la baja y deuda en caída libre: ese es el relato que el equipo de gobierno de Catalá lleva tres años construyendo.
El debate político que subyace a los datos
No todo el mundo comparte la lectura triunfalista. La oposición, formada por Compromís y PSPV-PSOE, ha lamentado que el ejecutivo de PP y Vox pretenda vender que este es "el presupuesto más grande" y València "la ciudad que más invierte", señalando que "el relato triunfalista se desvanece" cuando se analiza en detalle la naturaleza de las inversiones y su origen. Desde el PSPV, su portavoz Borja Sanjuán ha criticado que "no solo no hay inversiones nuevas, sino que se descartan proyectos que ya estaban en marcha".
La concejala Ferrer San Segundo ha rechazado esas críticas con un argumento que recurre, precisamente, a los números: las diferencias porcentuales son tan abultadas que resultan difíciles de discutir en términos puramente contables. La pregunta que queda en el aire es si esa aceleración en el ritmo de ejecución se traduce en mejoras tangibles para los vecinos de los barrios y pedanías, o si los proyectos tardaron tanto en arrancar que ahora simplemente están llegando con retraso acumulado. El próximo 17 de junio se cumplen tres años de la toma de posesión de Catalá como alcaldesa, una fecha que el equipo de gobierno ha elegido como hito simbólico para anclar su balance de gestión. Los datos de mayo, en ese sentido, llegan en el momento más oportuno.


