Llevan más de una década pisando el mismo césped. El campo de rugby del Polideportivo de Quatre Carreres recibió su última renovación de hierba artificial en 2011, hace quince años, y desde entonces miles de deportistas han entrenado, competido y sudado sobre una superficie que, sencillamente, ha llegado al final de su vida útil. Ahora, el Ayuntamiento de València pone fin a esa espera con una inversión de 515.000€ para renovar el césped artificial tanto del campo de rugby como del campo de fútbol de la instalación municipal.
Un polideportivo con historia y con un inquilino de primera división
El Polideportivo de Quatre Carreres no es una instalación cualquiera. Es la sede del Club de Rugby Les Abelles, un equipo que compite en la División de Honor, la máxima categoría del rugby español. Les Abelles es, además, el único club de la Comunitat Valenciana con equipo en esa categoría, lo que convierte a estos campos en algo más que un espacio de ocio vecinal: son el escenario de competiciones de alto nivel. Que sus instalaciones estén a la altura del deporte que albergan no es un capricho, sino una necesidad.
La Fundación Deportiva Municipal ha arrancado este mes de septiembre los trabajos de suministro e instalación del nuevo pavimento. La intervención afecta a los dos principales terrenos de juego del complejo deportivo. La cuantía total del contrato asciende a 515.000€, una cifra que refleja tanto la envergadura técnica del proyecto como el tamaño de las superficies a cubrir.
"Seguimos trabajando en la actualización de nuestra red de instalaciones deportivas, espacios clave para impulsar el deporte en nuestra ciudad de la mano de nuestros clubes" - Rocío Gil, concejala de Deportes del Ayuntamiento de València
No es hierba cualquiera: qué exige la normativa europea
El nuevo césped deberá cumplir con las características establecidas en la normativa europea para campos de uso exterior. Los requisitos son concretos y no dejan margen a la improvisación:
- Fibra de césped de 60 mm de altura, monofilamento y de polietileno
- Estructura de apoyo en tejido de polipropileno o poliéster, reforzada con fibras adicionales para mejorar la estabilidad dimensional
- Caucho reciclado como material de relleno
- Cumplimiento de estándares de durabilidad y resistencia propios de instalaciones de uso intensivo
La elección del polietileno monofilamento no es casual: se trata de un material que combina una mayor suavidad táctil con una resistencia superior al desgaste, pensado precisamente para superficies sometidas a un uso continuado e intenso como las de un polideportivo municipal.
Una estrategia de largo recorrido que empezó en 1991
Lo que hoy parece una decisión puntual forma parte, en realidad, de un esfuerzo sostenido en el tiempo. El Ayuntamiento de València lleva apostando por el césped artificial desde hace más de tres décadas: fue en 1991 cuando inició la sustitución de los campos de tierra y hierba natural por superficies artificiales. Aquella apuesta pionera transformó la práctica deportiva en los barrios de la ciudad, democratizando el acceso a instalaciones de calidad.
Hoy, ese compromiso se mide en cifras concretas. Con las intervenciones en Quatre Carreres, el Ayuntamiento suma ya ocho campos de hierba artificial renovados, con una inversión global de más de un millón de euros en apenas tres años. Entre las instalaciones ya renovadas se encuentran las de Malilla, los tramos II y VI del Jardín del Turia, Torrefiel y Marxalenes.
Y el plan no se detiene aquí. Tras Quatre Carreres, el siguiente campo previsto es el del barrio de Orriols, cuyo contrato de suministro e instalación fue adjudicado en la Junta de Gobierno Local el pasado mes de julio por un importe de 186.340€. Un barrio, una cancha, una inversión: la renovación avanza bloque a bloque, devolviéndole a cada rincón de la ciudad un espacio donde practicar deporte con garantías. Porque al final, el estado del suelo que pisas cada semana importa más de lo que parece.

