Cada verano, el bosque de la Devesa de El Saler se convierte en uno de los puntos más vigilados de la ciudad de València. Con la llegada del calor, el riesgo de incendio forestal se dispara y el Ayuntamiento vuelve a poner en marcha su dispositivo de prevención estival, que este año estará activo hasta el mes de septiembre. La novedad de 2026 es que, por primera vez, el despliegue cuenta con los 11 cañones SIDEINFO al completo, una infraestructura que meses atrás terminó de completar su primera fase y que representa la apuesta tecnológica más ambiciosa de la ciudad para proteger su pulmón verde.
Un dispositivo humano y tecnológico para vigilar el bosque
El parque de bomberos de El Saler suma de manera permanente durante estos meses un refuerzo de cinco bomberos y un cabo adicionales a sus efectivos habituales. Con ello, el parque puede desplegar dos equipos simultáneos que patrullan la Devesa y están en condiciones de actuar de forma inmediata ante cualquier conato de incendio. Pero los bomberos no están solos: agentes de la Policía Local, voluntarios de Protección Civil, guardas forestales de la Devesa y voluntarios de Cruz Roja completan un operativo que abarca tanto la vigilancia terrestre como la respuesta ante emergencias.
Y luego están los cañones. Las 11 torres SIDEINFO que jalonan el parque natural miden entre 12 y 16 metros de altura y pueden lanzar agua hasta 42 metros de distancia, están conectadas a un depósito y funcionan de forma autónoma desde el punto de vista energético. En conjunto, el sistema es capaz de movilizar un volumen de agua de 10.000 litros por minuto, lo que equivale a casi el doble de la descarga de un avión anfibio convencional, con capacidad para 6.000 litros. Para hacerse una idea: un solo minuto de funcionamiento simultáneo de estos cañones supera ampliamente lo que puede arrojar desde el aire uno de los aparatos más utilizados en la lucha contra grandes incendios forestales.
El sistema, conectado a una estación meteorológica, permite también monitorizar el riesgo y simular la evolución de un posible incendio, e incorpora cámaras que ayudan a la vigilancia y detección de fuegos. Este operativo se activa cuando se declara el nivel máximo de riesgo de incendios forestales o cuando las temperaturas, los niveles de humedad o la intensidad del viento lo aconsejan. Además, a este despliegue fijo se suman también 15 cañones SIDEINFO portátiles, que pueden colocarse en distintos puntos del parque y abastecerse mediante la red de hidrantes o los camiones de bomberos.
La tecnología no sustituye a la responsabilidad ciudadana
Con toda esa infraestructura desplegada, podría pensarse que el problema está resuelto. Pero los responsables municipales saben bien que ningún cañón apaga una colilla tirada en el suelo antes de que prenda. Por eso, el concejal de Prevención, Extinción de Incendios y Protección Civil, Juan Carlos Caballero, ha querido dejar claro que el dispositivo técnico y humano no es suficiente sin el compromiso de quienes visitan el parque.
"Cuidar y proteger el pulmón verde de la ciudad es el objetivo de todos y todas, pero necesitamos también la colaboración ciudadana" - Juan Carlos Caballero, concejal de Prevención, Extinción de Incendios y Protección Civil del Ayuntamiento de València
Caballero ha señalado que los bomberos han realizado simulacros junto a los vecinos de la zona para reforzar la cultura de la prevención y que la ciudadanía sepa cómo actuar ante una situación de riesgo y cómo autoprotegerse. Una práctica que, lejos de ser un mero trámite, cobra especial sentido en un enclave donde la afluencia de visitantes durante el verano es máxima y donde un descuido puede tener consecuencias devastadoras.
Lo que no se debe hacer en la Devesa este verano
Las recomendaciones del Ayuntamiento para quienes acudan al parque natural son claras y concretas. La lista de prohibiciones no deja mucho margen a la interpretación:
- No hacer fuego en la zona: hogueras, barbacoas o paellas están completamente desaconsejadas.
- Depositar la basura en contenedores, ya que el vidrio expuesto al sol puede actuar como lupa e iniciar un incendio.
- No tirar colillas ni utilizar pirotecnia.
- No bloquear los accesos al parque para facilitar la intervención de los servicios de emergencia.
- Aplazar las quemas agrícolas cuando se declare la situación de preemergencia.
- Evitar acumular materiales combustibles en el exterior de los edificios.
- Mantener despejadas de materiales inflamables las zonas de la vivienda próximas a puertas y ventanas.
- Cerrar las ventanas al salir de casa.
La Devesa del Saler es uno de los espacios naturales más singulares y frágiles del litoral mediterráneo. La segunda fase del proyecto de protección antiincendios ya está en preparación, lo que indica que el Ayuntamiento no considera este despliegue como un punto de llegada, sino como un escalón más en una estrategia a largo plazo. Mientras tanto, el verano ya ha comenzado y el bosque, como cada año, necesita tanto de la tecnología como de la responsabilidad de quienes lo disfrutan.

