La ciudad de Valencia se encuentra en plena fase de desmantelamiento de la vasta infraestructura que ha hecho posible la celebración de las Fallas, una de sus festividades más emblemáticas. En los próximos días, el Ayuntamiento completará la retirada de miles de elementos que han garantizado la seguridad y el desarrollo de los actos, desde vallas hasta sistemas de iluminación y protección. Este año, el operativo ha alcanzado cifras sin precedentes, reflejando el monumental esfuerzo logístico que subyace a la grandiosidad de la fiesta.
Un despliegue sin precedentes en vallas y barreras
El volumen de elementos de contención desplegados durante las Fallas de este año ha sido notablemente superior al de ediciones anteriores. Se han utilizado aproximadamente 5.000 vallas peatonales de color amarillo, lo que representa una extensión lineal de 12,5 kilómetros. Esta cifra supera en 600 unidades el número de vallas empleadas en años previos. Del total, 2.200 vallas son propiedad del consistorio municipal, mientras que el resto fueron alquiladas para cubrir las necesidades específicas de la festividad.
Una parte significativa de estas estructuras, alrededor de 1.700 vallas, se destinó a delimitar los diversos recorridos de la Ofrenda, un acto central de las Fallas. A estas se sumaron 50 metros de mecanotubo instalados estratégicamente en la plaza de la Mare de Déu para reforzar la seguridad y el orden.
Adicionalmente, se distribuyeron por distintos puntos de la ciudad 700 vallas de obra, caracterizadas por sus tres metros de longitud y sus robustas patas de hormigón. Estas estructuras fueron cruciales para la protección de edificios patrimoniales y para acordonar las zonas de seguridad durante los espectaculares castillos de fuegos artificiales. Cabe destacar que este año se utilizaron 300 vallas de este tipo más que en la edición anterior.
Entre los elementos que ahora se están retirando, sobresale la 'jaula' que delimitaba el perímetro de la mascletà en la explanada central de la plaza de L'Ajuntament. Los trabajos de desmontaje de estas vallas metálicas concluirán en las próximas horas, y todas las estructuras serán almacenadas en las dependencias municipales hasta el próximo ciclo festivo. Asimismo, se están retirando los dispositivos de protección instalados en el balcón principal del Ayuntamiento y en los balcones laterales de la Casa Consistorial, junto con los postes de cableado eléctrico y los informativos ubicados en la plaza.
Recursos adicionales para la seguridad y el espectáculo pirotécnico
El despliegue logístico no se limitó a las vallas. El Ayuntamiento empleó este año 460.000 kilogramos de arena, una cantidad significativamente mayor (180.000 kilogramos más que el año anterior), para asegurar los elementos de los actos pirotécnicos y proteger el asfalto de los efectos del fuego. Esta medida es vital para la seguridad y la conservación del mobiliario urbano.
Además, se instalaron 2.000 placas de tráfico en toda la ciudad para gestionar la circulación durante los días festivos. El sistema de alumbrado público también fue reforzado en los puntos clave y recorridos principales de la fiesta, con la colocación de proyectores adicionales de entre 75 y 200 vatios. Específicamente, se distribuyeron:
- 40 proyectores en la plaza de L'Ajuntament.
- 20 proyectores en la plaza de la Mare de Déu.
- 32 proyectores en la plaza de la Reina.
- 18 proyectores en la calle de la Barcella y la plaza de L'Almoina.
- 16 proyectores en la calle del Micalet.
Para realzar la imagen de la Virgen, se instalaron 3 cañones de iluminación sobre el cadafal y el remate de la figura.
El equipo humano y la flota de vehículos: el motor del operativo
Detrás de este gigantesco montaje y desmontaje, un equipo de 26 operarios ha trabajado incansablemente desde el uno de marzo. Su labor ha sido fundamental para el montaje y desmontaje de todos los elementos, así como para atender las necesidades de las mascletades, castillos, cabalgatas, ofrendas y otros eventos festivos.
Una flota de vehículos especializada ha sido esencial para el traslado de material y personal a los distintos puntos de la ciudad. Este parque móvil incluyó:
- 10 furgonetas y 4 camiones, que, junto con 25.000 bridas, se utilizaron para el movimiento y montaje de vallas, señalética y mobiliario urbano.
- 6 furgonetas y 9 turismos del parque móvil municipal, que brindaron apoyo y transporte a los servicios de bomberos durante la Nit de la Cremà.
- 2 carretillas elevadoras, un camión-grúa y una plataforma elevadora, que atendieron diariamente las diversas necesidades en las zonas de fuegos artificiales.
Además de las tareas principales, los operarios municipales se encargaron de montar y desmontar rampas para el acceso peatonal a la plaza de la Mare de Déu, así como tarimas para los medios de comunicación. También gestionaron el traslado de extintores, mobiliario y pedestales, y ofrecieron soporte técnico al Centro de Coordinación Operativa (CECOR) y a las diversas actividades que requirieron asistencia.
El reconocimiento al esfuerzo y la planificación
Julia Climent, concejala de Servicios Centrales Técnicos, ha querido subrayar la magnitud de este esfuerzo. En sus declaraciones, destacó "el esfuerzo y el trabajo del Ayuntamiento y de los operarios municipales para que la ciudad pueda disfrutar de unas fiestas en todo su esplendor y, a la vez, que la ciudad sea capaz de volver a la normalidad en tiempo récord".
La concejala ha enfatizado que "todo esto es fruto de un trabajo de planeamiento, logística, montaje y desmontaje que, muchas veces, no se ve pero que está detrás y que cada año se despliega desde muchas concejalías y, en concreto, desde Servicios Centrales Técnicos". Estas palabras ponen de manifiesto la complejidad y la coordinación interdepartamental necesarias para llevar a cabo un evento de la envergadura de las Fallas, garantizando tanto el disfrute ciudadano como una rápida recuperación de la normalidad urbana.


