Cultivar en plena ciudad ya no es una utopía en Valencia. El Consell Agrari de València (CAV) celebró este 7 de octubre una jornada de bienvenida dirigida a los nuevos adjudicatarios de los huertos urbanos de Sociópolis, el singular espacio agrícola enclavado en el Parque Urbano de La Torre, en la pedanía homónima. Una cita que, más allá del protocolo, tiene un propósito concreto: que quienes estrenan parcela sepan desde el primer día cómo cuidarla, qué normas rigen el espacio y cómo convivir con quienes llevan años cultivando junto a ellos.
Un espacio con historia y con lista de espera
Desde el 9 de marzo de 2012, por acuerdo de la Junta de Gobierno Local de la ciudad de València, el Consell Agrari Municipal gestiona los huertos urbanos ubicados en el interior del Parque Urbano de La Torre, conocido como Sociópolis. Lo que empezó como una apuesta municipal por acercar la huerta a los vecinos se ha convertido con los años en uno de los proyectos de agricultura urbana más consolidados de la ciudad. De las 213 parcelas existentes en el entorno de Sociópolis, los últimos datos del CAV indican que apenas quedan 10 disponibles , lo que habla por sí solo del arraigo que ha ganado la iniciativa entre los valencianos.
El enclave no es ajeno a las dificultades. Tras los daños causados por la riada, el proyecto tuvo que reorganizarse y acometer trabajos de acondicionamiento antes de que los huertos pudieran volver a funcionar con plenas garantías. El proceso se articuló en dos fases: la primera incluyó la preparación del terreno, la limpieza, el parcelado y la canalización de las acequias, con revisión y reparación de las compuertas. La jornada de este martes es, en cierto modo, la constatación de que ese esfuerzo ha valido la pena.
Normas claras para una convivencia entre surcos
La reunión reunió en las propias instalaciones de Sociópolis tanto a los nuevos adjudicatarios como a quienes ya llevan tiempo cultivando sus parcelas. No fue un acto puramente simbólico. El encuentro sirvió para explicar de forma práctica las normas de funcionamiento, el uso responsable del agua de riego y la correcta gestión de los residuos. Detalles que, en un espacio compartido, marcan la diferencia entre un huerto que funciona y uno que genera conflictos.
"Queremos que las nuevas personas usuarias conozcan desde el primer día cómo funcionan los huertos y cuáles son sus normas. Cuidar las parcelas, respetar las instalaciones y el trabajo de los demás es responsabilidad de todos y todas." - José Gosálbez, presidente del Consell Agrari de València
La idea de fondo es tan sencilla como necesaria: que los recursos públicos se usen bien y que cada parcela tenga a alguien que realmente quiera trabajarla. En un contexto en el que la demanda supera con creces la oferta de parcelas disponibles, la gestión responsable no es un detalle menor, sino una condición de equidad.
Agricultura urbana como proyecto de ciudad
Los huertos de Sociópolis persiguen ofrecer un espacio de esparcimiento y contacto con la naturaleza al vecindario de València, a la vez que fomentan la participación ciudadana en el mantenimiento de la actividad agrícola y los cultivos autóctonos. Pero hay algo más difícil de cuantificar: el vínculo que se genera entre personas que, de otro modo, quizás nunca habrían compartido nada. Vecinos que intercambian semillas, técnicas, experiencias. Una comunidad que crece, literalmente, desde la tierra.
"Este proyecto acerca la agricultura a nuestros vecinos y vecinas y pone en valor algo que para nosotros es fundamental: el esfuerzo, la responsabilidad y el respeto por el trabajo de quien cultiva la tierra." - José Gosálbez, presidente del Consell Agrari de València
Entre los objetivos del proyecto figuran también la generación de espacios de biodiversidad, la mejora del paisaje urbano y el impulso del carácter educativo y lúdico de los huertos. Un catálogo de intenciones que, visto desde el barro y la azada, se traduce en algo mucho más tangible: la satisfacción de cosechar lo que uno mismo ha sembrado en medio de una ciudad de casi un millón de habitantes.
La jornada de bienvenida no es solo un trámite administrativo disfrazado de acto institucional. Es el recordatorio de que la agricultura urbana, cuando se gestiona con criterio, puede ser mucho más que una moda: una forma concreta de devolver a los ciudadanos el contacto con la tierra que la urbanización les arrebató. El CAV lo tiene claro, y los nuevos usuarios de Sociópolis ya tienen todas las herramientas para demostrarlo desde el primer surco.


