Hay ciudades que no necesitan convencer a nadie de su relación con la pólvora. València es una de ellas. Esta tarde, la alcaldesa María José Catalá ha clausurado el XX Simposio Internacional de Pirotecnia, el encuentro profesional más importante del mundo en su sector, que durante cinco días ha convertido la capital valenciana en el epicentro global de la industria pirotécnica. Más de 500 participantes llegados de 42 países han pasado por la ciudad entre el 12 y el 16 de octubre para compartir conocimiento, tecnología y pasión por los fuegos artificiales.
Un final a la altura: música, pólvora y el Palacio de las Artes de fondo
La jornada de clausura no podía despedirse de cualquier manera. El colofón ha llegado esta noche en el Paseo de la Alameda, con el Palacio de las Artes Reina Sofía como telón de fondo, donde Pirotecnia Igual ha protagonizado el espectáculo de cierre. Un escenario difícilmente mejorable para una cita que, según la propia alcaldesa, ha sido la "más numerosa y destacada de las realizadas hasta el momento" en sus dos décadas de historia.
"La pirotecnia y la música son dos señas de identidad de València y cuando ambas se unen, la ciudad transmite algo difícil de explicar con palabras, pero que cualquiera puede sentir cuando contempla el cielo de nuestra ciudad" - María José Catalá, alcaldesa de València
No es una frase hecha. A lo largo de la semana, el programa ha incluido actividades abiertas a la ciudadanía en el Jardín del Turia y el Paseo de la Alameda que han combinado pirotecnia y música en vivo. La alcaldesa se ha referido a la música como "la tercera lengua oficial de la ciudad", una expresión que resume con cierta gracia la identidad de una urbe donde el sonido —ya sea de un instrumento o de una mascletà— forma parte del paisaje cotidiano.
La segunda vez que València acoge el simposio, pero con otra dimensión
No es la primera vez que la ciudad ejerce de anfitriona. El comité evaluador de la International Symposium on Fireworks Society visitó València a finales de febrero de 2025 para valorar su candidatura, teniendo en cuenta que la ciudad ya había acogido el VII International Symposium on Fireworks en octubre de 2003. Más de dos décadas después, el regreso ha sido con números muy superiores: lo que en 2003 fue el séptimo simposio, este año ha alcanzado la vigésima edición con una participación récord.
La candidatura fue propuesta por la Asociación Española de la Pirotecnia (AEPIRO) ante la International Symposium on Fireworks Society , y la elección de València no fue casual. La selección de la ciudad respondió a su fuerte cultura pirotécnica y su ambiente vibrante , factores que la han posicionado históricamente como referente mundial del sector. El anuncio oficial de la sede se realizó durante la edición de 2025 del simposio, celebrada en Liling, China.
Un sector que mueve más de 50.000 empleos en España
Más allá del espectáculo visual, la alcaldesa ha puesto sobre la mesa la dimensión económica de una industria que en España es mucho más que tradición. El sector pirotécnico genera más de 50.000 puestos de trabajo en el país, y sus empresas —en su mayoría microempresas— destinan más del 4% de su facturación a actividades de investigación, desarrollo e innovación. Un porcentaje que sorprende tratándose de un sector tan vinculado a lo artesanal y lo festivo, pero que refleja una industria que no ha dejado de reinventarse.
La innovación tecnológica ha ocupado una parte importante del programa del simposio, con presentaciones sobre el lanzamiento de fuegos artificiales mediante drones, sistemas electrónicos de disparo, distancias de seguridad y prevención de riesgos derivados de la electricidad estática durante la fabricación y manipulación de artículos pirotécnicos.
En clave territorial, Catalá ha recordado que una de cada cuatro empresas pirotécnicas españolas tiene su sede en la Comunitat Valenciana, donde la actividad combina su vertiente industrial con una vinculación profunda a la cultura y las tradiciones locales. Es, en definitiva, un sector que aquí no necesita presentación: forma parte del ADN colectivo.
Una semana de pólvora abierta a todos
El programa ha combinado cinco jornadas de conferencias, una feria comercial internacional y exhibiciones abiertas al público que han permitido conocer tanto las tradiciones pirotécnicas como las nuevas tecnologías aplicadas a los espectáculos. La agenda también ha abordado los efectos del sonido pirotécnico sobre los animales domésticos, los niveles de presión sonora y las posibilidades de reducir el ruido en determinados espectáculos , una señal de que el sector también mira hacia la sostenibilidad y la convivencia urbana.
Con la clausura de esta noche, València devuelve el testigo al calendario internacional hasta que otra ciudad aspire a acoger la próxima edición. Pero lo que ha quedado claro esta semana es que cuando el mundo de la pirotecnia busca un escenario a su altura, el cielo de València sigue siendo una respuesta difícil de superar.


