Hay tradiciones que resisten el paso del tiempo con la misma tenacidad con la que un pescador aguarda la llegada de los peces. El sorteig dels redolins de El Palmar es una de ellas: cada mes de julio, la Comunidad de Pescadores de este pequeño núcleo de L'Albufera se reúne para sortear los puestos de pesca que cada familia trabajará durante el próximo año. Un ritual centenario que, este domingo, tuvo un telón de fondo especialmente significativo: el Ayuntamiento de València ha puesto en marcha por primera vez una línea municipal de ayudas económicas dirigida específicamente a los pescadores del lago.
Un sorteo que es mucho más que un sorteo
El concejal de Devesa-Albufera, José Gosálbez, participó en el acto y aprovechó la ocasión para anunciar las medidas de apoyo al sector. El sorteig dels redolins —literalmente, el sorteo de los redondeles, los espacios de pesca delimitados sobre el agua— no es solo un mecanismo de reparto. Es el momento en que la comunidad pesquera de El Palmar refrenda un sistema de organización colectiva que ha funcionado durante generaciones, donde la suerte y la experiencia coexisten en perfecta armonía.
"No es un simple sorteo, sino el reconocimiento a una forma de vida transmitida de generación en generación donde celebramos una tradición centenaria que habla de esfuerzo, de respeto al lago y de una forma de vida que ha pasado de padres a hijos durante generaciones." - José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de València
La edición de este año adquirió además un valor simbólico añadido: se celebra en la conmemoración de los 40 años de la declaración del Parque Natural de la Albufera, que data de 1986 . Cuatro décadas durante las cuales el lago ha pasado de ser un espacio amenazado por la contaminación y la presión urbanística a convertirse en un humedal de importancia internacional, con más de 21.000 hectáreas y reconocido por figuras de protección como la red Ramsar y zona ZEPA .
La primera línea de ayudas municipales para el sector
La novedad más concreta del acto fue el anuncio de una línea de ayudas del Ayuntamiento de València dirigida a los pescadores del lago, una medida que el propio Gosálbez calificó de "demanda justa". Hasta ahora, este colectivo carecía de un apoyo económico específico por parte del consistorio, una laguna que generaba una cierta paradoja: L'Albufera lleva el nombre de la ciudad, pero la ciudad no había destinado recursos directos a quienes la trabajan y la conocen como nadie.
Gosálbez, que también ocupa la concejalía de Emprendimiento, enmarcó la medida dentro de una apuesta más amplia por el empleo, las tradiciones y el futuro del ecosistema. La pesca artesanal del lago no solo produce alimento; según el edil, es una pieza clave del equilibrio ecológico del espacio natural, y quienes la practican acumulan un conocimiento del lago que, en sus propias palabras, "no se aprende en los libros".
"La pesca tradicional no es un problema para L'Albufera. La pesca tradicional forma parte de la solución." - José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de València
Las Corts Valencianes respaldan la protección normativa
El anuncio municipal se produce en un momento de impulso institucional para la pesca artesanal a distintos niveles. Las Corts Valencianes han aprobado recientemente una resolución destinada a reforzar la protección de esta actividad e impulsar una normativa específica que reconozca su singularidad. El texto contempla medidas para fortalecer la pesca artesanal, facilitar el acceso a ayudas públicas, favorecer la recuperación ambiental del lago, mejorar la calidad del agua y garantizar el relevo generacional de la actividad.
Este último punto, el del relevo generacional, es quizás el más urgente. La conservación de un espacio natural como el Parque Natural de l'Albufera requiere «trabajo constante, inversiones, investigación, planificación y compromiso», además de la colaboración entre administraciones, comunidades de regantes, agricultores, pescadores, universidades, centros de investigación y sociedad civil . Sin pescadores que mantengan viva la pesca artesanal, una parte esencial de ese ecosistema humano y natural quedaría huérfana.
Un aniversario que invita a mirar al futuro
La Generalitat ha presentado el programa '40 años, 40 acciones por l'Albufera', una iniciativa con la que conmemora el 40 aniversario de la declaración del Parque Natural y renueva su compromiso con la conservación, la restauración ambiental y la gestión sostenible de este espacio. En ese contexto más amplio, las ayudas municipales y la resolución de las Corts apuntan en la misma dirección: reconocer que proteger L'Albufera implica también proteger a las personas que la habitan y la entienden.
El lago que Blasco Ibáñez inmortalizó en Cañas y barro sigue siendo, más de un siglo después, escenario de luchas cotidianas. Solo que ahora, con cuarenta años de protección ambiental a sus espaldas y un nuevo paquete de ayudas sobre la mesa, los pescadores de El Palmar afrontan la temporada con una red institucional que, por fin, empieza a tener la misma solidez que sus redes sobre el agua.

