La temporada de DANA llega a la Comunitat sin un sistema de alerta temprana ante posibles inundaciones

Este sistema permitirá anticipar posibles crecidas a partir de las previsiones meteorológicas, aunque no estará operativo al menos 11 meses después tras el inicio de los trabajos

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Juan Carlos Valderrama
Juan Carlos Valderrama
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Como era de esperar, comienza la temporada de borrascas y DANA en el territorio valenciano y, como ya ocurrió el año pasado tras la DANA de 2024, las administraciones preparan sus sistemas de emergencias para afrontar posibles episodios de lluvias intensas. Sin embargo, la Generalitat todavía no cuenta con un sistema de alerta temprana (SAT) plenamente operativo, casi dos años después de aquella fatídica catástrofe.

Este tipo de plataforma permite predecir posibles crecidas a partir de las previsiones meteorológicas y anticiparse a los efectos de las precipitaciones. Pese a la gravedad de aquellas inundaciones y sus consecuencias, la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE), adscrita a la Conselleria de Emergencias e Interior, dirigida por Juan Carlos Valderrama, no licitó el contrato para desarrollar este nuevo sistema hasta finales de julio.

La decisión se produce después de considerar insuficientes los programas disponibles actualmente. Pocos días antes de la tragedia, la entonces Conselleria de Justicia e Interior, dirigida por Salomé Pradas, había contratado un sistema de ayuda a la decisión destinado a monitorizar los episodios en tiempo real y avisar a los gestores cuando se superasen determinados umbrales. No obstante, la propia agencia admite que este sistema "está parcialmente en uso" y que todavía necesita nuevos desarrollos.

Por su parte, los técnicos de emergencias reconocen la necesidad de "reforzar todos los sistemas de anticipación" ante las DANA para disponer de alertas previas a las consecuencias derivadas de episodios de precipitaciones intensas. Para ello, plantean utilizar modelos hidrológicos y nuevas plataformas que permitan disponer de sistemas redundantes y garantizar su funcionamiento.

El nuevo sistema contará con previsiones meteorológicas

El nuevo sistema permitirá generar alertas y ayudar a gestionar las inundaciones en tiempo real a partir de variables meteorológicas y de su evolución, tanto observada como simulada. De esta manera, se podrán identificar con antelación posibles inundaciones y sus efectos.

Para ello, se implementarán modelos hidrológicos e hidrodinámicos que permitirán simular los flujos de agua en el territorio a partir de las "previsiones meteorológicas" y de los datos pluviométricos registrados en tiempo real. También, se utilizarán modelos de predicción tanto deterministas como probabilísticos para cada cuenca y su correspondiente nivel de alerta.

En cuanto a las predicciones hidrológicas, se pretende que sean automáticas para cuantificar la incertidumbre asociada a las previsiones de caudal y generar escenarios de probabilidad para distintos horizontes temporales.

El contrato salió a concurso por un importe máximo de 1,1 millones de euros y establece que el sistema no estará completamente operativo hasta, al menos, 11 meses después del inicio de los trabajos. Por el momento, se han presentado hasta nueve empresas, aunque los técnicos todavía no han estudiado en detalle las ofertas para emitir un veredicto.

El diseño del Gobierno central para la CHJ

Por su parte, el Gobierno central adjudicó en abril el contrato para el diseño y la explotación de su propio sistema de alerta temprana para la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), una herramienta destinada a mejorar la anticipación ante episodios de inundaciones.

Tras la catástrofe, el organismo estatal que dirige Miguel Polo puso en marcha un proyecto piloto en el barranco del Poyo, el río Magro y la cuenca vertiente al embalse de Buseo. Este proyecto permitió mejorar la capacidad predictiva mediante el uso de datos meteorológicos en tiempo real y generar previsiones de caudales a corto plazo.

Sin embargo, el sistema completo contratado en abril no estaría activado a pleno rendimiento hasta dos años después del inicio del contrato. El Ejecutivo central destacó que "se desarrollará de manera progresiva", incorporando funcionalidades en distintas fases hasta alcanzar su plena operatividad.

La plataforma integrará módulos de previsión, simulación y generación de avisos, además del desarrollo de modelos hidrológicos y de gestión de embalses. Todo ello contará con herramientas de visualización en tiempo real para facilitar el seguimiento de los episodios.