Desde inicios del verano, Valencia continúa rompiendo récords con las noches tórridas o tropicales. Cada vez es más frecuente la presencia de calor extremo durante la noche, dejando madrugadas con los termómetros disparados, sobre todo durante la temporada estival valenciana. Las temperaturas mínimas no bajan de los 25º y, tanto de día como de noche, los termómetros continúan sin dar un descanso.
Desde el mes de julio, que fue el más cálido de la historia de la ciudad, y durante agosto, que tampoco se queda atrás, la suma de noches tórridas ya ha superado la cifra de 29 jornadas nocturnas en las que las temperaturas han superado los 25º.
Las noches del 23 al 24 de agosto llegaron a igualar el récord registrado en 2023 y, la noche siguiente, del 24 al 25, batieron el récord de Valencia. Ya se han superado el 50 % de las jornadas nocturnas con temperaturas poco habituales para lo que debería ser una noche. A diferencia de otras noches tropicales, las tórridas no dejan un margen suficiente para que las personas puedan recuperarse del calor extremo. La acumulación de estas temperaturas provoca un "estrés térmico" muy notorio en el cuerpo humano.
¿Qué hay detrás de este fenómeno?
Uno de los principales factores detrás de este fenómeno es el aumento de las temperaturas del mar Mediterráneo, que favorece que las noches sean cada vez más cálidas.
El jefe de Climatología de AEMET en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, de las 57 noches que han transcurrido desde el 1 de julio, más de la mitad —30, con el dato provisional de este miércoles— no han bajado de los 25º. Por su parte, Núñez apunta que en 2026 ha habido más noches tórridas, un total de 30, que entre 1940 y 2000 que el intervalo temporal fue de 18 noches cálidas.
El físico y meteorólogo de Radio Televisión Española (RTVE), Marc Santandreu, pide ir más allá del dato para fijarse en cómo está cambiando el clima, no solo en la Comunitat, sino en el resto de España. Según explica mediante en la red social X, antes de 1990 las noches tórridas en Valencia eran un fenómeno "rararmente inusual", mientras que a lo largo de este verano, recuerda, que en una de cada tres madrugadas el mercurio no ha bajado de los 25º.
Una nueva normalidad fuera de lo común
La subida de las temperaturas en los últimos años, sobre todo desde 2022, es una muestra clara de la “nueva realidad” climática a la que Valencia y el resto del territorio valenciano se están enfrentando. Tanto en Alicante como en Castellón también se han superado récords, con 14 y 12 noches, respectivamente, en las que las temperaturas han superado los 25º.
Un claro ejemplo fue el pasado miércoles 19 de agosto, cuando se batió el récord de la noche más calurosa en la historia de Valencia, llegando a alcanzar picos superiores a los 39 grados durante la medianoche. Núñez y Santandreu ponen el foco en la evolución de las temperaturas nocturnas y en la excepcionalidad de estos registros, que evidencian cómo el calor se está prolongando también durante las horas de descanso.
Además, este cambio obliga a adaptar las ciudades y los hogares a una realidad climática cada vez más cálida. La evolución de las temperaturas nocturnas supone un desafío tanto para el descanso y el bienestar de la población como para la capacidad de las ciudades de hacer frente a los episodios de calor extremo.


