El gobierno local tramita con carácter de urgencia la concesión del servicio de la nueva Escoleta del Cabanyal, para que comience el próximo curso. El concejal Juan Carlos Caballero ha explicado que “a partir del próximo año aumentamos las capacidades y las plazas públicas en València, apoyamos a las familias y apoyamos la conciliación y la igualdad de oportunidades en nuestra ciudad”.
Tal como ha explicado el portavoz del Gobierno Municipal, Juan Carlos Caballero, según está previsto, la construcción de la escoleta concluirá este mismo año, por lo que se prevé que estará ya en funcionamiento el próximo curso. Por ello, y con la intención de facilitar y agilizar la matriculación del alumnado, la Junta de Gobierno Local ha acordado impulsar el contrato de concesión del servicio, dado que se trata de una escuela infantil de titularidad municipal pero de gestión indirecta. De esta manera, se ha aprobado tramitar, con carácter de urgencia, la licitación del contrato y el pertinente estudio de viabilidad económicofinanciera, tal como prevé la normativa vigente.
La nueva escoleta contará con seis aulas para el alumnado de 0 a 3 años, todas ellas con salida directa a baños y a patio propio. Habrá dos aulas para niños y niñas de 0 a 1 año, con 8 plazas por aula; dos aulas de 1 a 2 años, con 13 plazas por aula; y otras dos aulas para alumnado de 2 a 3 años, con 16 y 17 plazas, respectivamente. Además, la escoleta tendrá un aula multiusos y otra de psicomotricidad; y dispondrá también de cocina, comedor y lavadero, de una sala para el profesorado y otra para padres y madres.
“Con esta escuela infantil, a partir del próximo año aumentamos las capacidades y las plazas públicas en la ciudad de València, apoyamos a las familias y apoyamos también la conciliación y la igualdad de oportunidades en nuestra ciudad”, ha subrayado el portavoz municipal, Juan Carlos Caballero.
El año pasado, el gobierno local aprobó el modificado del proyecto de construcción del nuevo centro escolar, a petición de la empresa constructora, dada la necesidad de llevar a cabo trabajos no contemplados en el proyecto inicial, así como por la aparición de elementos imprevistos en la parcela.