Los vecinos de Russafa, la Saïdia, Nou Moles o la Punta, entre otros muchos barrios y pedanías de València, verán renovadas sus farolas en los próximos meses. La Junta de Gobierno Local ha aprobado este viernes tres proyectos técnicos para mejorar las instalaciones de alumbrado público en diferentes zonas de la ciudad, con una inversión global de 3.576.517,73 euros, IVA incluido. Una cifra que, repartida en 13 lotes de actuación, convertirá a València en escenario de una de sus apuestas más ambiciosas por la modernización del espacio urbano nocturno.
Tres proyectos, trece frentes de obra
La magnitud del plan solo se entiende cuando se repasa la geografía que abarca. Las actuaciones no se concentran en un único enclave, sino que se distribuyen de forma estratégica por distintos puntos de la ciudad, desde distritos céntricos hasta pedanías periféricas. Los trabajos contemplan la sustitución e incorporación de luminarias, soportes y conductores, además de las obras auxiliares necesarias para dejar operativas las instalaciones renovadas. En todos los casos, los contratos son de naturaleza mixta: incluyen tanto el suministro de los nuevos elementos como su instalación.
El primero de los tres proyectos tiene una particularidad que lo distingue del resto: su origen ciudadano. Dotado con 562.193,38 euros, nace directamente de las propuestas vecinales canalizadas a través de VLC Participa 2025-2026, el programa de presupuestos participativos del Ayuntamiento. Este proyecto se divide en tres lotes e interviene en los distritos de Algirós y Poblats Marítims, Campanar y Castellar-l'Oliveral, lo que refleja que la demanda de mejor iluminación no entiende de fronteras administrativas internas.
El segundo plan es el más voluminoso en términos económicos: 1.555.369,55 euros repartidos en cinco lotes. Sus actuaciones alcanzan la avenida Arxiduc Carles, en Patraix; diferentes ámbitos de Nou Moles, Soternes y la Fontsanta, en el distrito de l'Olivereta; la avenida de Blasco Ibáñez y la calle de Dolores Marqués, en la zona norte; y el popular barrio de Russafa-Filipines. Zonas con perfiles urbanos muy distintos entre sí, pero con una necesidad compartida: una red de iluminación más actualizada.
El tercero de los proyectos, con un presupuesto de 1.458.954,80 euros y también organizado en cinco lotes, es quizás el más innovador desde el punto de vista tecnológico. Abarcará la Punta-Faitanar, el entorno de la Ciutat de les Arts i de les Ciències, el eje de la calle de les Illes Canàries, en Poblats Marítims, la Saïdia y l'Illa Perduda. Aquí, además de sustituir soportes obsoletos y redistribuir los puntos de luz, se incorporarán luminarias LED y alumbrado solar, una apuesta por la generación renovable que va un paso más allá de la simple sustitución de bombillas.
Eficiencia energética, una tendencia que València suma a su agenda
La renovación del alumbrado público es, en toda España, una carrera contrarreloj. Se estima que unos 6 millones de los 8,8 millones de puntos de luz existentes en el país todavía no han sido adaptados a la reglamentación vigente. En ese contexto, las ciudades que lideran la transición hacia sistemas LED y soluciones de bajo consumo no solo mejoran la calidad de vida de sus ciudadanos; también reducen de forma significativa su factura eléctrica. La tecnología LED puede llegar a reducir hasta un 70% el consumo de electricidad del alumbrado público. Para una ciudad del tamaño de València, eso se traduce en un ahorro que, a lo largo de los años, justifica con creces la inversión inicial.
La renovación busca avanzar hacia un modelo de iluminación urbana más eficiente, con menor impacto sobre el entorno. Las nuevas luminarias LED ofrecerán mejores prestaciones lumínicas y mayor rendimiento energético, y la intervención se ha planteado en función de las necesidades específicas de cada zona, como parte de la actualización de servicios urbanos esenciales.
"Refuerza el compromiso del Gobierno municipal con la mejora de los barrios y pedanías y con unos servicios públicos de proximidad más cuidados" - Juan Carlos Caballero, portavoz municipal y concejal del Ayuntamiento de València
Más luz, pero también mejor luz
Hay un detalle que conviene no pasar por alto: no se trata solo de poner más farolas, sino de pensar cómo y dónde se ilumina. El plan prevé el incremento y la redistribución de los puntos de luz cuando resulte necesario, ajustándose a las características de cada entorno. Una calle peatonal no necesita la misma intensidad lumínica que una avenida con tráfico intenso, y ese enfoque diferenciado es precisamente lo que persiguen estas intervenciones.
Con la aprobación técnica de los tres proyectos, el Ayuntamiento de València da un paso adelante en la modernización de sus infraestructuras eléctricas. No es un gesto simbólico: son 13 zonas concretas, miles de vecinos que cada noche transitan por calles que, en muchos casos, llevan años esperando que alguien cambie una farola averiada o añada luz donde antes no había. A veces, mejorar una ciudad empieza por algo tan simple y tan esencial como encenderla bien.

