El Estadi del Túria es una instalación deportiva ubicada en el Jardín del Turia —el antiguo cauce del río reconvertido en parque urbano— donde se puede practicar atletismo desde la iniciación hasta el alto rendimiento. Un enclave singular, en pleno corazón verde de Valencia, que acaba de recibir una mejora largamente esperada por sus usuarios: la sala de musculación abierta al público ha sido completamente renovada por la Fundación Deportiva Municipal (FDM) con un equipamiento de más de 40 elementos, pensados tanto para el trabajo cardiovascular como para el entrenamiento de fuerza y peso libre.
Una sala nueva de pies a cabeza
La renovación no fue un cambio de maquinaria a medias. El proceso arrancó en diciembre de 2025 con la sustitución del material deportivo y se completó este verano con una reforma integral del espacio: paredes, suelos, revestimientos e iluminación. Todo ello ejecutado durante el mes de julio, lo que permitió que la sala volviera a estar plenamente operativa a principios de agosto. Es decir, que los usuarios del Estadi regresaron del verano con un espacio que, en la práctica, es casi un gimnasio nuevo.
El Estadi del Túria es una instalación por la que pasan anualmente más de 27.400 personas , lo que da una idea del impacto real que esta renovación puede tener en el día a día deportivo del barrio de Campanar y la zona de La Petxina. No se trata de una mejora menor: es la puesta al día de un espacio que forma parte de la rutina de miles de valencianos y valencianas.
"Seguimos trabajando en mejorar nuestras instalaciones municipales, actualizando espacios deportivos como este, vitales para los usuarios de La Petxina y Campanar" - Rocío Gil, concejala de Deportes del Ayuntamiento de Valencia
Cardiovascular, musculación y peso libre: todo en un mismo espacio
La nueva sala está diseñada para que cualquier perfil de entrenante encuentre su sitio. La zona cardiovascular cuenta con dos elípticas y dos bicicletas estáticas electromagnéticas. Sin embargo, el grueso del equipamiento se concentra en el área de musculación, donde no falta prácticamente nada:
- Máquinas específicas para pecho, hombros, deltoides, piernas, glúteos y cadera.
- Equipos de abductor, aductor, multicadera y sistemas de poleas altas, bajas y regulables.
- Bancos para press de pecho plano e inclinado, banco Scott de bíceps, banco de hiperextensiones, bancos planos y regulables.
- Una máquina multipower.
La zona de peso libre, por su parte, dispone de una selección amplia de mancuernas —desde 2,5 hasta 20 kilos— sobre tres soportes, además de discos olímpicos de entre 1,25 y 25 kilos. El arsenal de barras incluye modelos olímpicos de 120, 152 y 200 centímetros, barra de seguridad para sentadillas, barra hexagonal, barra romana y barra de bíceps tipo zeta. Para los más orientados al entrenamiento funcional, la sala incorpora balones medicinales de 2 a 5 kilos, kettlebells de 2 a 16 kilos, sacos lastrados de 10 a 25 kilos, cajas de saltos pliométricos y steps tipo Bosu. Toda esta zona de peso libre contará además con 40 metros cuadrados de pavimento modular de caucho, el tipo de superficie diseñada específicamente para absorber impactos y proteger tanto al usuario como al suelo.
Un gimnasio municipal que compite con los privados
La instalación cuenta, entre otros elementos, con una pista de atletismo sintética de 400 metros, una zona de calentamiento de atletismo, un campo de fútbol-7 de hierba artificial y una sala de actividad física , lo que convierte al Estadi del Túria en uno de los complejos deportivos municipales más completos de la ciudad. El acceso es posible de lunes a viernes de 8 a 24 horas, y los sábados, domingos y festivos de 8 a 22 horas, con conexión en metro y autobús.
En un contexto en el que los gimnasios privados proliferan por toda la ciudad y los precios de las cuotas no dejan de crecer, que una instalación pública de estas características ofrezca una sala de musculación de este nivel es, cuanto menos, una buena noticia para los vecinos de Campanar. Porque el deporte de calidad no debería ser un privilegio, y una sala renovada junto a una pista olímpica en pleno Jardín del Turia es, en cierta medida, una declaración de intenciones de lo que puede ofrecer el deporte municipal cuando se invierte en él.


