La playa de La Malva-rosa llevará este fin de semana el ritmo del vóley playa a un nivel que pocos imaginan posible en pleno octubre. Más de 200 deportistas procedentes de una decena de países se reunirán en la instalación municipal de vóley playa de Valencia para disputar la prueba inaugural del Circuito de Invierno 2026-2027, organizado por la Federación de Voleibol de la Comunitat Valenciana en colaboración con el club Beach Bol La Malva. Y la demanda supera la oferta: hay lista de espera para inscribirse.
Un circuito con ADN mediterráneo
El Circuito de Invierno no es un evento puntual ni una ocurrencia de temporada baja. Es una competición consolidada que, edición tras edición, recorre el litoral de la Comunitat Valenciana convirtiendo sus playas en escenarios de alto nivel. La prueba es puntuable para el ranking nacional, lo que explica en gran medida el interés que genera entre jugadores de toda España y más allá de sus fronteras. El hecho de que exista lista de espera para participar dice mucho sobre el tirón que ha adquirido este circuito en los últimos años.
La Fundación Deportiva Municipal (FDM) ha presentado esta edición poniendo en valor algo que Valencia lleva décadas construyendo en silencio: una infraestructura deportiva de calidad junto al mar. La prueba de La Malva-rosa está organizada junto al club BeachBol, y el sábado será el turno de los deportistas amateurs, ya que el vóley playa es uno de los deportes con mayor tirón sobre la arena, tanto en invierno como en verano. El domingo, el cuadro profesional tomará el relevo. En ambos casos, el sistema de competición es el clásico 2x2, tanto en la rama masculina como en la femenina.
Treinta años mirando al mar desde la red
No es casualidad que la prueba inaugural arranque precisamente aquí. La playa de La Malva-rosa acumula tres décadas de historia como espacio de referencia del vóley playa, no solo en el ámbito autonómico, sino también en el nacional e internacional. Ha acogido competiciones de verano y de invierno con igual naturalidad, como si la arena nunca dejara de estar en juego. En un deporte donde el entorno importa tanto como el resultado, jugar en La Malva-rosa tiene un peso simbólico que los competidores conocen bien.
"Tenemos las condiciones, las instalaciones y, sobre todo, contamos con los mejores aliados: un tejido deportivo muy fuerte para impulsar competiciones en nuestras calles y en nuestros barrios." - Rocío Gil, concejala de Deportes de Valencia
La declaración de Gil no es solo un titular de rueda de prensa. Refleja una apuesta municipal que se traduce en hechos concretos: una instalación de vóley playa en pleno paseo marítimo, activa durante todo el año y capaz de albergar eventos con presencia internacional.
Cinco pruebas, cinco enclaves del litoral
El Circuito de Invierno 2026-2027 contará con un mínimo de cinco pruebas repartidas a lo largo del litoral autonómico. Tras el pistoletazo de salida en Valencia este fin de semana, la competición recorrerá de enero a marzo Sant Joan d'Alacant, Benicàssim, Gandia y Alacant, cuatro enclaves que en ediciones anteriores han demostrado ser capaces de atraer a la élite del vóley playa nacional e internacional. El plato fuerte de cada parada llega con la competición pro, puntuable para el ranking nacional, en la que participan algunas de las mejores parejas de España con gran presencia de jugadores internacionales.
Lo que comenzó como una iniciativa para mantener vivo el deporte en los meses fríos se ha convertido, con el paso de los años, en un circuito que atrae talento de media Europa. Diez nacionalidades representadas en la primera prueba del año no es un dato menor: es la prueba de que la Comunitat Valenciana ha sabido posicionarse como un destino deportivo de referencia más allá del verano. Mientras otras ciudades guardan sus instalaciones de playa hasta junio, Valencia juega sus cartas todo el año.

