El futuro Parque de Desembocadura de Valencia avanza con un nuevo acuerdo que concreta cómo se desarrollará y financiará una de las actuaciones urbanísticas previstas en este ámbito de la ciudad. La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) y el Ayuntamiento de Valencia han establecido mediante un convenio los compromisos necesarios para llevar adelante el proyecto y garantizar su conservación una vez esté en funcionamiento. Sin duda, un paso más para convertir en realidad uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad.
En concreto, la inversión conjunta contemplada en el convenio asciende a 31,8 millones de euros. De esta cantidad, la Autoridad Portuaria aportará 16,2 millones de euros, IVA incluido, mientras que el Ayuntamiento de Valencia destinará otros 15,6 millones de euros.
El reparto de la inversión responde a la delimitación del ámbito sobre el que se desarrollará el proyecto. La aportación de la APV se destinará a las actuaciones previstas en la zona de servicio del Puerto de Valencia, mientras que la financiación municipal cubrirá las intervenciones que se encuentren fuera de este espacio.
Un nuevo avance para transformar la desembocadura
El convenio permite dar un paso más en la materialización de un proyecto que plantea una nueva configuración para este entorno de Valencia. La actuación contempla la transformación de terrenos vinculados actualmente al ámbito portuario para incorporarlos a un espacio destinado al uso ciudadano.
La APV pondrá a disposición del Ayuntamiento los terrenos de la zona de servicio incluidos en el ámbito del futuro parque. Esta cesión permitirá el acceso tanto de las personas usuarias como de los equipos municipales que posteriormente tendrán que encargarse de tareas como la limpieza, conservación, mantenimiento y seguridad.
El acuerdo también establece el marco necesario para coordinar las actuaciones durante los próximos años, teniendo en cuenta que el proyecto afecta a espacios situados en diferentes ámbitos y requiere la intervención conjunta de ambas administraciones.

Así será el futuro Parque de Desembocadura
El parque de Desembocadura, considerado el gran púlmón verde que culminará en el mar, es una actuación histórica que permitirá conectar el jardín del Túria con el mar, con un presupuesto de más de 18 millones de euros.
Diseñado bajo el nombre de Con(fluir), supondrá una extensión de 104.264 m2 de zonas verdes que incluyen bosques urbanos, praderas, parques infantiles, un canal de agua y un mirador sobre la desembocadura. La intervención busca recuperar la naturaleza original del último tramo del río Turia, recreando las islas que existían históricamente y respetando la biodiversidad propia del lecho fluvial.
El proyecto contempla itinerarios ciclopeatonales, que permitirán a los valencianos recorrer el parque caminando o en bicicleta, así como zonas de descanso, iluminación solar con sensores de presencia, arbolado, papeleras, aparcabicis y videovigilancia, garantizando un espacio seguro y accesible para todos.
Además del bosque urbano y la lámina de agua en la zona de la Revolta de Cantarranes, el proyecto incluye un anfiteatro, un quiosco, zonas de esparcimiento canino y pasarelas de conexión que integrarán el parque con los barrios cercanos y con futuros desarrollos urbanísticos, como la Ciudad Deportiva del Levante UD.

El mantenimiento quedará garantizado tras la apertura
Una de las novedades que concreta ahora el convenio es qué ocurrirá una vez finalicen las obras y el parque pueda abrir a la ciudadanía. El Ayuntamiento será el responsable de garantizar su mantenimiento y conservación, incluyendo la lámina de agua del ámbito señalado. Además, el consistorio asumirá las actuaciones relacionadas con el ajardinamiento, la renaturalización y la urbanización, además de las tareas de dirección facultativa y supervisión correspondientes.
Por su parte, la Autoridad Portuaria se encargará de poner en marcha el proceso necesario para ejecutar las obras de construcción del conjunto del parque, incluyendo su licitación, adjudicación y contratación.
El convenio establece, así, un marco de colaboración que abarca tanto la fase de construcción como la posterior conservación del espacio, con una financiación compartida de más de 31 millones de euros. Y es que el objetivo final es que la desembocadura del Turia cuente con un nuevo espacio de uso ciudadano integrado en esta zona de Valencia, avanzando en la transformación de un ámbito estratégico de la ciudad.


