Las Fallas de Valencia refuerzan la seguridad con un nuevo protocolo de bomberos ante la lluvia y el viento

El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia implementa un documento clave para la coordinación con ayuntamientos y comisiones falleras en episodios meteorológicos adversos

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Los bomberos revisan los monumentos falleros.
Los bomberos revisan los monumentos falleros.

El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia (CPBV), entidad adscrita a la Diputación de Valencia, ha presentado un innovador protocolo de actuación diseñado para optimizar la coordinación y la seguridad durante las Fallas. Este documento es especialmente relevante ante la posibilidad de condiciones meteorológicas desfavorables, como la lluvia o el viento, que podrían afectar el desarrollo de la fiesta. La iniciativa busca dotar a las comisiones falleras y a los ayuntamientos de los municipios de la provincia de una herramienta clara y técnica para la toma de decisiones en momentos críticos.

El protocolo, elaborado por el departamento de Prevención Operativa del Consorcio, establece un marco de criterios técnicos y niveles de alerta que serán fundamentales para la gestión de riesgos. Según ha explicado Avelino Mascarell, presidente del CPBV, estas directrices “servirán de referencia a las autoridades locales para tomar decisiones”. Mascarell ha subrayado la importancia de esta planificación: “De esta manera -continúa Mascarell- evitamos actuaciones improvisadas y garantizamos que las medidas que se adoptan en estas situaciones cuenten con apoyo técnico de los servicios de emergencias”. El objetivo principal es asegurar que las celebraciones falleras se desarrollen con la máxima seguridad y normalidad, minimizando los peligros asociados al mal tiempo.

Detalles del protocolo y niveles de alerta

Este nuevo marco de actuación define varios niveles de alerta que se basan en las previsiones y los boletines meteorológicos oficiales. La respuesta a estos niveles puede variar significativamente, desde una vigilancia ordinaria y la revisión de elementos estructurales hasta la suspensión de actos concretos o la implementación de medidas de seguridad adicionales. La flexibilidad del protocolo permite una adaptación rápida a la evolución de las condiciones climáticas, garantizando una respuesta proporcionada y efectiva para proteger tanto los monumentos como los participantes y el público en general.

Medidas específicas para el viento

El documento dedica una atención especial a las actuaciones en caso de viento fuerte. Las ráfagas intensas pueden comprometer seriamente la estabilidad de los monumentos falleros, la seguridad de las carpas y otras estructuras modulares, así como la realización de actos pirotécnicos. Entre las medidas contempladas, se incluyen:

  • La revisión exhaustiva de los anclajes de los monumentos y estructuras temporales.
  • La retirada de mobiliario exterior y elementos susceptibles de ser desplazados por el viento.
  • La evacuación preventiva de zonas si las ráfagas de viento alcanzan niveles de riesgo elevados, protegiendo así tanto a los participantes como a los espectadores.

Estas acciones buscan prevenir accidentes y daños materiales, asegurando que la fiesta se pueda disfrutar sin preocupaciones y con todas las garantías.

Recomendaciones para la lluvia y la quema

La lluvia también representa un desafío importante, especialmente durante la noche de la cremà. La acumulación de agua puede afectar gravemente la estabilidad de los monumentos falleros, ya que el incremento de peso de los materiales húmedos puede alterar su estructura y su equilibrio. Para estas circunstancias, el protocolo prevé:

  • La ampliación de los perímetros de seguridad alrededor de los monumentos.
  • La adopción de medidas adicionales durante el proceso de la cremà, como el uso de técnicas específicas para la ignición o la supervisión constante por parte de los equipos de emergencia.

Además, el protocolo ofrece recomendaciones técnicas sobre el uso de acelerantes y la organización del equipo encargado de iniciar la cremà, con el objetivo de minimizar cualquier situación de riesgo durante este momento culminante de las fiestas.

La importancia de la prevención y la colaboración

Avelino Mascarell ha reiterado el compromiso del Consorcio con la prevención y la planificación. “Desde el Consorcio trabajamos durante todo el año en prevención y planificación, y este protocolo es un ejemplo más de ese trabajo para anticiparnos a posibles riesgos”, ha afirmado. La implementación de este protocolo es un paso adelante en la gestión de la seguridad de las Fallas, una fiesta que atrae a miles de personas cada año. El diputado provincial y presidente del Consorcio ha concluido enfatizando que “la colaboración entre los servicios de emergencia, los ayuntamientos y las comisiones falleras es fundamental para que las Fallas se lleven a cabo con normalidad y con todas las garantías de seguridad”. Esta sinergia es clave para garantizar que las Fallas continúen siendo una celebración segura y memorable para todos.