Un equipo valenciano trasladó un olivo de 500 años y 6.000 kilos a una residencia privada en València, en una operación que obligó a combinar un camión góndola y una grúa de gran tonelaje. El árbol quedó ubicado a 50 metros del acceso a la propiedad, una distancia que impidió descargarlo junto al punto de entrada y forzó a elevarlo sobre la vivienda.
La actuación la ejecutó Jardines con Vida después de que una tormenta de lluvia y viento derribara el pino que ocupaba ese espacio y dañara de forma seria el resto de la vegetación del jardín. El cliente había elegido personalmente el nuevo ejemplar en un vivero un mes antes del traslado.
El olivo sustituyó al pino caído tras una tormenta
Según los datos de la intervención, el equipo optó por reemplazar el pino por un olivo al considerarlo una especie mediterránea más resistente y ligada al entorno. La elección buscaba mantener la continuidad del ecosistema local dentro de una parcela que ya había sufrido el impacto del temporal.
Para mover el ejemplar, se utilizó un camión góndola especial pensado para árboles de grandes dimensiones. Ese sistema permite desplazar piezas de este tamaño sin dañar la estructura radicular ni el tronco, dos puntos decisivos cuando se trabaja con un árbol de 500 años.
La distancia dentro de la parcela obligó a usar una grúa
No bastó con llevar el árbol hasta la vivienda. Como el olivo debía colocarse a 50 metros del acceso, el equipo recurrió a una grúa de gran tonelaje para elevar los 6.000 kilos del ejemplar sobre la casa y dejarlo en su posición definitiva.
La maniobra da idea del tipo de trabajos que exige el paisajismo residencial cuando el jardín forma parte del uso cotidiano de la vivienda y no queda reducido a un remate exterior. Ahí es donde esta clase de intervenciones gana peso en la Comunitat Valenciana, según el enfoque que defienden José Enrique y María José en sus proyectos.
El jardín se diseña antes con una visualización en 3D
Entre los procedimientos que aplica Jardines con Vida figura una fase de visualización en 3D. Con esa herramienta, el propietario puede ver el resultado final antes de iniciar la obra, algo que permite encajar mejor piezas de gran tamaño y ordenar el conjunto del jardín antes de ejecutar la intervención.
Junto a ese tipo de diseño previo, el texto apunta otra línea que gana espacio en viviendas de la Comunitat Valenciana. Se trata de los jardines verticales, utilizados para aprovechar mejor la superficie disponible y para mejorar el aislamiento acústico y la frescura de la casa durante el verano.
En este caso, la cifra que resume la operación es doble. Hubo que mover un olivo de 500 años y 6.000 kilos para ocupar el hueco que dejó un pino derribado por la tormenta, y colocarlo a 50 metros del acceso con una grúa que tuvo que salvar la propia vivienda.

