Un pequeño edificio cerrado durante más de una década dejó de existir este jueves en uno de los jardines más emblemáticos del centro de València. El Ayuntamiento ejecutó este 15 de octubre los trabajos de demolición del antiguo quiosco del Jardín del Parterre, ubicado en la plaza Alfons el Magnànim, en el distrito de Ciutat Vella, poniendo fin a una presencia que llevaba años siendo, más que un servicio, una cicatriz en el paisaje urbano.
Una construcción varada en el tiempo
El inmueble, situado junto al Palacio de Justicia, acumulaba más de diez años de cierre cuando las máquinas llegaron para derribarlo. Un quiosco que llevaba más de una década sin abrir sus puertas y que, sin embargo, seguía ocupando un lugar privilegiado dentro de uno de los parques históricos más reconocibles de la ciudad. Resulta llamativo que, en una zona de tanto peso patrimonial y tránsito ciudadano, una construcción en desuso pudiera resistir tanto tiempo sin que mediara una intervención.
El establecimiento comenzó su actividad en los años sesenta, una época en la que València experimentaba importantes transformaciones urbanas y sociales, y su ubicación era estratégica: en sus inmediaciones se encontraba una de las primeras paradas de taxi de la ciudad. Fue refugio de taxistas, lugar de encuentro de personajes políticos y testigo de una Valencia que ya casi ha desaparecido. Su responsable, conocido como «Océano», convirtió aquel establecimiento en una referencia de la vida nocturna de la ciudad. Cuatro décadas de historia condensadas en unos metros cuadrados que este jueves han pasado a mejor vida.
La demolición, con garantías técnicas
Los trabajos se desarrollaron siguiendo las condiciones técnicas y de seguridad previstas para la intervención. El concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, fue el encargado de dar cuenta de la actuación, enmarcándola en una política municipal más amplia de recuperación de espacios públicos en desuso. La actuación forma parte de la estrategia municipal para recuperar espacios urbanos que han quedado en desuso y mejorar su integración en el entorno de la ciudad.
"Con esta actuación damos un paso más en la recuperación del Parterre y en la mejora de un espacio emblemático de Valencia. Queremos que los espacios públicos estén cuidados, sean accesibles y se integren adecuadamente en el entorno urbano y patrimonial de la ciudad" - Juan Giner, concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias del Ayuntamiento de València
¿Qué vendrá después?
Una vez ejecutado el derribo, el Ayuntamiento procederá a la adecuación del ámbito afectado, que es el siguiente paso anunciado para el lugar que ocupaba la construcción dentro de este histórico parque urbano del distrito de Ciutat Vella. La adecuación del ámbito deberá contribuir a la integración del espacio liberado en el conjunto del jardín. Los detalles concretos de esa intervención están aún por determinar, pero el objetivo declarado apunta a una mejora de la continuidad paisajística de un entorno que, por su valor patrimonial, no admite improvisaciones.
El Parterre es un espacio sobre el que el consistorio también ha desarrollado otras intervenciones durante este año , lo que sugiere que la demolición del quiosco no es un hecho aislado, sino una pieza más de un proyecto de recuperación progresiva. El Jardín del Parterre, con toda su carga histórica y su localización en el corazón de Ciutat Vella, aspira ahora a recuperar una imagen más coherente con su condición de parque urbano histórico. Para los valencianos que recuerdan aquel quiosco abierto de madrugada, la escena de este jueves cierra un capítulo; para el jardín, en cambio, puede que sea el inicio de uno nuevo.

