Drones sobre la huerta y dinero en el bolsillo del agricultor: la Generalitat abre el plazo para solicitar los 2 millones de euros de ayudas directas a la Huerta de València

Hasta 736 agricultores de la Huerta de València pueden pedir ya ayudas de 1.500 €/ha, con bonus para jóvenes, mientras los drones revolucionan el campo.

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Drones en Valencia
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Un dron sobrevolando surcos de naranjos, escaneando cada hoja en busca de plagas, calibrando al milímetro la dosis de tratamiento fitosanitario que necesita cada metro cuadrado de tierra. Esa imagen, que hace una década habría parecido ciencia ficción en la Huerta de València, fue la postal real de una jornada de demostración de agricultura de precisión celebrada en Almàssera, donde el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, aprovechó para lanzar un doble mensaje al sector: la tecnología ya está aquí, y el dinero para sostener el campo también.

La innovación aterriza en la huerta

La jornada en Almàssera reunió a agricultores y técnicos para demostrar en vivo las aplicaciones que los drones ofrecen hoy al campo valenciano: monitorización de cultivos, aplicación georreferenciada de tratamientos o lucha biológica contra plagas mediante la suelta controlada de insectos beneficiosos. Herramientas que, lejos de ser un lujo, se presentan como una respuesta práctica a uno de los grandes problemas estructurales de la Huerta de València: la extrema fragmentación de sus parcelas, que hace ineficiente —y a menudo inviable económicamente— la gestión tradicional.

"La tecnología debe estar al servicio del agricultor para que pueda producir más y mejor, reduciendo costes, ahorrando tiempo y minimizando el impacto ambiental" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana

No es retórica vacía. La Huerta de València es uno de los paisajes agrarios más singulares del Mediterráneo, con valores productivos, ambientales, culturales e históricos que requieren protección para garantizar su futuro. Pero la agricultura en la Comunitat Valenciana atraviesa una situación crítica por la falta de relevo generacional y el abandono de explotaciones, lo que provoca pérdidas económicas, impacto social y un mayor riesgo de incendios, mientras la huerta está amenazada por la presión urbanística, las infraestructuras y la crisis agraria, que han reducido su superficie y su patrimonio. En ese contexto, apostar por la digitalización no es solo una cuestión de modernidad: es casi una cuestión de supervivencia.

2 millones de euros y hasta 736 beneficiarios: el plazo ya está abierto

Pero Barrachina no fue a Almàssera solo a hablar de tecnología. Aprovechó la jornada para recordar que la Conselleria de Agricultura ha activado un programa de ayudas directas dotado con 2 millones de euros, destinado exclusivamente a los agricultores que desarrollan su actividad en la Huerta de València, con el objetivo de compensar las restricciones inherentes a las áreas de máxima protección ambiental y asegurar que la labor agrícola continúe siendo una actividad sostenible y rentable.

Las ayudas establecen una cuantía de 1.500 euros por hectárea para titulares de explotaciones situadas en las zonas H1 y H2 de la Huerta, y contemplan además 500 euros adicionales por hectárea para jóvenes agricultores menores de 41 años. El importe total por beneficiario oscilará entre un mínimo de 300 euros y un máximo de 20.000 euros , lo que garantiza un reparto proporcional y adaptado a la realidad de cada explotación. En total, hasta 736 agricultores podrán beneficiarse de esta convocatoria.

La ayuda se dirige a personas físicas y jurídicas inscritas en el Registro de Explotaciones Agrarias de la Comunitat Valenciana que cultiven parcelas situadas en las zonas H1 y H2 delimitadas por la normativa de protección de la Huerta de València, siendo requisito que las parcelas estén efectivamente cultivadas, por lo que no podrán acogerse aquellas que se encuentren en situación de abandono.

"Proteger la Huerta significa apoyar a quienes la mantienen viva cada día. Nuestro objetivo es que cultivar la tierra siga siendo una actividad económicamente viable" - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana

Un compromiso cumplido, y uno mayor en el horizonte

El conseller presentó estas ayudas no solo como una medida económica, sino como el cumplimiento de un compromiso político adquirido por el president de la Generalitat con el sector agrario. La supresión del Consell de l'Horta ha permitido redirigir los recursos que anteriormente se destinaban a sueldos y gastos corrientes para que lleguen directamente a quienes trabajan la tierra. Un argumento que, más allá del debate político que pueda suscitar, tiene una traducción práctica: menos burocracia, más dinero en el bolsillo del agricultor.

Y si los 2 millones de euros para la Huerta ya son una cifra considerable, el conseller recordó que hay otra convocatoria abierta de un calibre muy distinto. Se trata de la orden de ayudas para la modernización de explotaciones agrícolas y ganaderas, dotada con 50 millones de euros, que Barrachina calificó como "la convocatoria más ambiciosa realizada hasta la fecha" por la Generalitat en esta materia. La inversión cuadruplica lo que se destinaba anteriormente a este fin, con el objetivo declarado de preparar al sector para los retos de un futuro que ya no admite métodos del pasado.

Al final del día, en Almàssera quedó una imagen que resume bien el momento que vive el campo valenciano: un dron sobrevolando parcelas centenarias mientras el conseller anuncia millones en ayudas y habla de relevo generacional. La ayuda tendrá un importe superior para los jóvenes, en aras a favorecer su permanencia en la actividad agraria y reforzar el relevo generacional. Porque proteger la Huerta de València no es solo una cuestión de dinero ni de tecnología. Es, ante todo, una apuesta por que haya alguien dispuesto a levantarse al alba y seguir cultivando una tierra que alimenta, identifica y da sentido a toda una cultura.