Valencia inicia la cuenta atrás para la apertura de uno de los centros educativos más demandados por los vecinos y vecinas del barrio de Malilla. El nuevo CEIP Fernando de los Ríos se prepara ya para su apertura en septiembre, coincidiendo con el inicio del próximo curso escolar. Para ello, el pleno municipal ha aprobado, este martes, el cese de la actividad y la solicitud de extinción de la autorización del Colegio Municipal Fernando de los Ríos para avanzar con el traslado al nuevo centro en septiembre.
Con su apertura, la comunidad educativa se trasladará a una de las instalaciones escolares más modernas de toda Valencia, construida con una inversión que ha rozado los 16 millones de euros. Así, la ejecución de las obras sigue su curso y avanza según la previsión para finalizar este verano.
Cabe recordar que el nuevo CEIP Fernando de los Ríos es el conocido como CEIP 106 Malilla. Y es que en la última sesión del Consejo Escolar Municipal acordó trasladar a la Conselleria de Educación realizar un cambio en la denominación de este nuevo centro público.

Se ultima, de esta manera, una obra paralizada e infrafinanciada, ya integrada en el Plan Edificant, a la que se ha tenido que incorporar más de 4 millones de euros adicionales para poder construir el centro de primer nivel que se está ejecutando y que incluye una línea completa, desde 1º de Educación Infantil 3 años hasta 6º de Educación Primaria, que sería la que ocuparía el alumnado del actual CM Fernando de los Ríos.
Asimismo, están previstas también dos aulas de 1º de Educación Infantil, que servirían como primeras unidades de cada una de las otras dos líneas que tendrá el nuevo colegio y que se irán abriendo en los cursos sucesivos.

Con este proyecto, el barrio de Malilla avanza de forma decisiva en la renovación de su red educativa, culminando una actuación que ha sido largamente esperada por la comunidad escolar. La apertura del nuevo centro no solo permitirá mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje, sino también reorganizar la oferta de plazas escolares en una zona en constante crecimiento. Además, la puesta en marcha de estas instalaciones supone un refuerzo para la educación pública en Valencia, al incorporar un equipamiento moderno, funcional y adaptado a las necesidades actuales de las familias del barrio, con capacidad para dar respuesta a la evolución demográfica de los próximos años.


