Un beso y una flor: el himno de la generación Z que revive el legado de Nino Bravo

Mi Tierra, una de las canciones más emblemáticas que sonó en Valencia durante la época de la DANA

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Exterior del Roig Arena durante el concierto homenaje a Nino Bravo
Exterior del Roig Arena durante el concierto homenaje a Nino Bravo
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Si Nino Bravo estuviese vivo, no creería esto: Un beso y una flor se ha convertido en el himno no oficial del Mundial para la generación Z. El pasado 20 de julio, mientras España alzaba la segunda estrella en casa, aquellos que nacieron entre 1997 y 2012 celebraron la victoria con una banda sonora protagonizada por Nino Bravo.

Este emblemático himno fue publicado como single en 1972. Más de cinco décadas después, ha logrado introducirse en el imaginario musical juvenil, dominado en su mayoría por los grandes artistas del reguetón. La hija del cantante, Eva Ferri, ha explicado: “Nos sorprendió lo que vimos en redes sociales, la gente joven la cantaba por todas partes”.

Una melodía que surgió de forma espontánea

Nada estuvo planificado ni tampoco hubo una estrategia de marketing detrás: simplemente surgió. “Nadie movió esto, ni siquiera Universal, que es la compañía discográfica, ni la familia. Tampoco se invirtió en publicidad, no nos movimos para que ocurriera”, admite la hija de Nino Bravo. Y es que no solo se escuchó a nivel nacional, sino también globalmente. Ferri ha admitido que no daban crédito porque “hasta en el campo” donde se celebró la final pusieron la canción.

Un beso y una flor: éxito actual

El éxito y el profundo calado de la canción se explican por una combinación ecléctica: la voz inconfundible de Bravo, la fuerza de los versos y una melodía capaz de emocionar a diversas generaciones. “Las letras son una maravilla, los autores de la canción tienen mucho que ver con su éxito, al igual que la manera de transmitir de mi padre”, ha señalado Ferri.

Estos factores han convertido este single en una canción que conecta de manera fuerte con las nuevas generaciones. “Tiene múltiples canciones que han significado mucho en determinados momentos, como Libre o Mi tierra. Esta última se convirtió en un emblema en Valencia durante la época de la DANA. Creo que esas canciones se han quedado para siempre, convirtiéndose en himnos”, ha añadido la hija de Bravo.

En el top 100 de canciones más vendidas en España

A pesar de que actualmente en España se escucha más reguetón, Un beso y una flor ha logrado entrar en el listado de los singles más vendidos en España. La semana posterior a la victoria de la selección, la canción continuó en el puesto 71, por delante de artistas como Aitana, Bad Bunny o Rosalía, entre otros.

Por parte de la familia del cantante, les gustaría que los jóvenes no se quedasen únicamente con una canción, sino que fueran más allá y conocieran a Nino Bravo en su totalidad y profundizaran en su obra. “Me gustaría que descubrieran el resto de sus canciones. Tiene muchísimas y todas cuentan con letras maravillosas”, ha señalado Eva Ferri.

Un legado que jamás se detendrá

Las hijas del fallecido cantante siempre han trabajado para preservar su legado tal y como él lo dejó. Un patrimonio artístico que actualmente sigue vigente y crece a pesar de su ausencia. “Para nosotros es un orgullo enorme, dado que mi padre se marchó siendo ya muy famoso, pero creo que nunca habría podido imaginar hasta dónde llegaría después su música”, ha argumentado.

A pesar de la sobreproducción musical y el consumo vertiginoso que fomentan las redes sociales, la obra de Nino Bravo seguirá resistiendo el paso del tiempo. Sus canciones jamás pasarán de moda porque continuarán sonando y conquistando los corazones de las nuevas generaciones.