El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, se ha pronunciado en la Misa d’Infants a condenar las guerras y la violencia a nivel mundial. Lo has catalogado de conflictos que “no respetan” la vida y dignidad humana, dejando innumerables víctimas inocentes.
Durante su homilía, así lo ha expresado, con motivo de la festividad de la Virgen de los Desamparados. En esta celebración se han reunido en la plaza de la Virgen de la capital centenares de fieles. Además, han asistido el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, entre otras autoridades.
El arzobispo ha señalado: “Cada día vemos con preocupación aquello que todos queremos, alejándose de nosotros un poco más”. Asimismo, ha lamentado que en la actualidad continúen ocurriendo conflictos a nivel mundial. “Cuántos signos de muerte, cuántas guerras, qué poco se respeta la vida y la dignidad humana”, ha añadido Benavent.
Durante su intervención, el arzobispo ha detallado sobre “trabajar” por la paz con la verdad del Evangelio, pese a que en numerosas ocasiones resulte poco realista. “Condenar la guerra no es justificar ninguna injusticia, sino proclamar que solo la paz es el camino para llegar al cielo y a la tierra nueva que todos anhelamos”, ha recalcado Enrique Benavent.
Llamada a la esperanza
Bajo los brazos de la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad, el arzobispo de Valencia ha hecho una llamada a la esperanza. “La devoción a la Mare de Déu ha inspirado la caridad. Una caridad que no sea sincera, fingida o simulada no es verdadera”, ha enfatizado Benavent.
Durante la festividad, ha hecho alusión al papá León XIV, con quien los valencianos se han sentido unidos en comunión profunda de fe y de amor. Ante esto, el arzobispo ha manifestado que la adhesión de todos los cristianos de las diócesis se trata de una misma familia por la fe.
Momentos previos, Benavent ha comenzado la celebración saludando a los obispos que la han concelebrado, a las autoridades y a los valencianos de las cuatro diócesis (Valencia, Orihuela-Alicante, Segorbe-Castellón y Tortosa). Asimismo, ha afirmado que la Virgen María “hace de nosotros” una misma familia de la fe. También, ha añadido que la Basílica es la casa de la Mare de Déu y el corazón espiritual de la Diócesis.
Antes de finalizar la festividad, la fallera mayor infantil de Valencia, Marta Mercader, y su corte de honor ha realizado una ofrenda de flores a la Virgen. “Esto representa a todos los niños valencianos”, ha apuntado el arzobispo de la ciudad.


