Astroturismo en la Comunitat Valenciana: el primer camping Starlight para observar las estrellas

El eclipse del 12 de agosto impulsa el astroturismo convirtiéndose en una actividad importante para las zonas del interior

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Un grupo de amigos viendo la lluvia de estrellas. Foto de Rad Pozniakov
Un grupo de amigos viendo la lluvia de estrellas. Foto de Rad Pozniakov
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Cada año, miles de personas abandonan las grandes ciudades en busca de destinos donde puedan desconectar del ritmo acelerado y el ruido. Durante el periodo estival, muchos optan por alternativas ligadas a la naturaleza. Una de ellas es el astroturismo, una modalidad en auge que se ubica en el interior de la Comunitat Valenciana con el obejtivo de contemplar el cielo en sus puntos de observación Starlight.

Dragana Lukic, experta en astroturismo, explica que este tipo de turismo "ayuda a desconectar y a reconectar con la naturaleza bajo un cielo estrellado".

También, responsable de Turismo y Responsabilidad Social de Ribamar, primer camping Starlight de la Comunitat Valenciana, asegura que cada vez son más las familias que participan en las actividades de observación astronómica. "Viene gente de Valencia para contemplar el cielo y, sin embargo, es la primera vez que identifican la Osa Mayor y la Osa Menor", reconoce Lukic.

Además, destaca que el interés por este tipo de experiencias ha aumentado notablemente en los últimos años. Especialmente entre los más pequeños, cuya curiosidad convierte cada observación en una oportunidad para aprender sobre el universo.

El eclipse, un impulso para el astroturismo

Lukic considera que el creciente interés por el turismo de estrellas está estrechamente relacionado con el eclipse previsto para el próximo 12 de agosto. A su juicio, este fenómeno astronómico ha despertado la curiosidad de muchas personas y las ha animado a volver la vista hacia el cielo.

Desde Ribamar han comprobado este auge de primera mano. En apenas un año y medio, las actividades de observación han pasado de reunir a unas 15 personas a congregar a cerca de 130 participantes.

"Esta curiosidad está muy vinculada al eclipse de agosto y a los próximos fenómenos astronómicos. Por eso están surgiendo nuevas empresas y proyectos relacionados con este tipo de eventos", explica Lukic. Aun así, considera que, una vez pase este ciclo de eclipses, el interés terminará estabilizándose.

Una oportunidad para acercar la astronomía

La experta considera que el eclipse también está sirviendo para acercar la astronomía al gran público. En este sentido, destaca la labor divulgativa que realizan numerosos creadores de contenido en sus redes sociales, quienes explican los fenómenos celestes con un lenguaje cercano y fácil de comprender.

"Antes existía una barrera creada por la propia sociedad que dificultaba el acceso a esta ciencia de una forma entretenida. Ahora eso ha cambiado", afirma Lukic.

A su juicio, emplear un lenguaje sencillo y eliminar esa percepción de complejidad está despertando la curiosidad de personas que nunca antes se habían interesado por la astronomía.

Una experiencia que invita a volver

Quienes participan por primera vez en una observación astronómica suelen repetir la experiencia. Según explica Lukic, alrededor del 70 % de los huéspedes que forman parte en estas actividades vuelven a alojarse en el camping.

La responsable de Ribamar también señala que durante el invierno reciben un importante número de visitantes extranjeros, mientras que en verano predomina el turismo nacional. En muchos casos, además, se trata de clientes que regresan año tras año atraídos por la tranquilidad y la calidad del cielo nocturno.