Un Burger King de València amanece con pintadas de “sangre”

Esta acción en un Burger King del Cabanyal de València ha sido realizada por un colectivo climático

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Pintadas en un Burger King de València
Pintadas en un Burger King de València

Un Burger King de València, situado en el barrio del Cabanyal, ha amanecido con pintadas que simulaban sangre para denunciar “la responsabilidad de las corporaciones en la crisis climática”. Así lo ha comunicado el colectivo climático Futuro Vegetal, que ha sido el encargado de llevar a cabo esta acción protesta en la fachada de uno de los restaurantes Burger King que la empresa tiene en València.

Se trata del Burger King ubicado en la calle Dr Lluch de València, en el barrio del Cabanyal. El colectivo ha utilizado pintura de color rojo biodegradable que ha lanzado sobre la fachada del establecimiento haciendo uso de un extintor. En este sentido, el colectivo ha señalado que “las grandes corporaciones como Burger King, Mc Donalds o KFC son las responsables de la crisis climática y la sobreexplotación de recursos". 

En un comunicado emitido por Futuro Vegetal han querido dejar claro que “estas cadenas de comida rápida son responsables de la desforestación de la Amazonia, ya que se abastecen de productos como la carne de vacuno o la soja. Esta selva tropical se tala y quema para dar paso a los pastos y cultivos para alimentar el ganado, lo que impulsa el cambio climático”.

Por este motivo, han exigido al Gobierno de España que “deje de subvencionar con nuestros impuestos a la ganadería, principal emisora de gases de efecto invernadero en la nación”. Asimismo, han pedido una redistribución de la producción hacia lo local, con el objetivo de “incentivar los puestos de trabajo en el campo y, de esta manera, fomentar la soberanía alimentaria basada en la agroecología vegetal”.

Por último, el colectivo climático ha recordado que “la emergencia climática está respaldada por más de 11.000 científicas". Así,  según numerosos estudios, "no seremos capaces de cosechar nuestros propios alimentos dentro de una década".

El colectivo ha anunciado que se está preparando internamente para escalar en sus disrupciones y ha destacado que el Gobierno "puede detener la campaña si toma las medidas necesarias para proteger a toda la población, presente y futura, tal y como dice la ciencia".