El Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad de la Policía Nacional adscrita a la Comunitat Valenciana ha llevado a cabo una significativa operación que ha culminado con la incautación de siete reproducciones no autorizadas de obras de arte. Estas piezas, que imitaban creaciones de los célebres artistas españoles José María Yturralde y Eduardo Chillida, estaban siendo comercializadas de forma ilícita en la ciudad de Valencia. La intervención subraya el compromiso de las autoridades con la protección de la propiedad intelectual y el patrimonio cultural.
Durante una visita a las instalaciones de la Policía de la Generalitat en Feria Valencia, donde se custodian las obras intervenidas, el conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, enfatizó la crucial labor del Grupo de Patrimonio Histórico. Valderrama destacó “el trabajo ingente y constante del Grupo de Patrimonio Histórico en la protección de nuestra la cultura”, poniendo en valor la dedicación de los agentes. El pintor José María Yturralde también estuvo presente, ofreciendo su testimonio y apoyo a la acción policial.
Detalles de la operación y las obras incautadas
La investigación reveló que las piezas intervenidas incluían una reproducción parcial de una serigrafía atribuida a Chillida y seis pinturas que replicaban íntegramente creaciones originales de Yturralde. Estas copias eran elaboradas por un aficionado a la pintura con el propósito de venderlas en los alrededores del Mercado de Colón de València. Los precios de venta eran considerablemente bajos en comparación con el valor de las obras originales: las reproducciones de Yturralde se ofrecían por 200 euros, mientras que las de Chillida se vendían por 50 euros. Es importante señalar que, antes de la intervención policial, dos de estas réplicas ya habían sido adquiridas por compradores.
La presencia de José María Yturralde fue fundamental para la investigación. El artista confirmó que las seis copias de sus obras reproducían fielmente sus creaciones, aunque con variaciones en las dimensiones. Yturralde ratificó, como ya había expresado por escrito, que “no se trata de originales y nunca autorizó su ejecución ni comercialización.” Esta declaración fue clave para establecer la naturaleza fraudulenta de las piezas.
La protección de los derechos de autor y el legado artístico
En cuanto a la obra de Chillida, la reproducción intervenida correspondía a la serigrafía titulada “Amnistía Internacional (1992)”. Tras contactar con Sucesión Chillida, la entidad responsable de salvaguardar la integridad de la obra y la figura del renombrado artista vasco, el Grupo de Patrimonio Histórico constató la total ausencia de cualquier tipo de autorización por parte de los titulares de los derechos morales. Sucesión Chillida también afirmó que la reproducción no había sido realizada, editada ni reproducida bajo la supervisión o licencia de su entidad, reforzando la ilegalidad de la copia.
El conseller Valderrama subrayó la importancia de la contribución del Grupo a “preservar en nuestro territorio el derecho exclusivo de los creadores sobre sus obras y a poder decidir quién las usa, cómo y en qué condiciones, tal como reconoce nuestra legislación y ya se estableció en el histórico Convenio de Berna hace más de un siglo”. Esta declaración resalta la relevancia de la propiedad intelectual en el ámbito artístico y la necesidad de proteger a los creadores frente a la piratería y el fraude.
Implicaciones legales y el futuro de la investigación
Como resultado de la investigación, el autor material y vendedor de las reproducciones ha sido citado a declarar en calidad de investigado no detenido, como presunto responsable de un delito contra la propiedad intelectual. La instrucción de estos hechos está ahora en manos de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de València. La investigación, que se inició a finales del año pasado, demuestra la persistencia y la profesionalidad de la Policía de la Generalitat en la lucha contra el comercio ilegal de arte.
Juan Carlos Valderrama concluyó que “esta actuación del Grupo de Patrimonio Histórico constata de nuevo el arraigo social y la profesionalidad de la Policía de la Generalitat”, reafirmando el papel esencial de esta unidad en la salvaguarda del patrimonio cultural y la defensa de los derechos de los artistas en la Comunitat Valenciana.

