Buscan a una valenciana de 85 años que viajaba en el Alvia siniestrado en Adamuz

La pasajera tenía billete Madrid-Huelva y ocupaba uno de los vagones más afectados del tren que recibió el impacto

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AVE en la estación de trenes de Granada - MINISTERIO DE TRANSPORTES
AVE en la estación de trenes de Granada - MINISTERIO DE TRANSPORTES

Los familiares de una mujer valenciana de 85 años continúan buscándola tras el grave accidente ferroviario ocurrido el domingo por la tarde en el término municipal de Adamuz (Córdoba). Según la información recabada por Levante-EMV, la mujer sería una de las pasajeras del tren Alvia implicado en la colisión con un convoy de la compañía italiana Iryo, un siniestro que ha dejado hasta el momento 41 personas fallecidas y 152 heridas, varias de ellas de gravedad.

La mujer había tomado el Alvia en Madrid y tenía previsto bajar en Huelva, donde iba a pasar unos días. Tras conocerse el accidente, sus familiares intentaron contactar con ella de manera reiterada, sin éxito. Ante la imposibilidad de comunicarse, se pusieron en contacto con los servicios de Emergencias y, posteriormente, con los teléfonos habilitados para familiares de posibles afectados.

De momento, la única información confirmada es la validación de su billete, que acredita que había subido al tren en Madrid y que su destino final era Huelva. También se ha podido saber que su asiento se encontraba en el segundo vagón del Alvia tras la unidad motora, es decir, uno de los coches situados en la cabeza del convoy.

Ese vagón es precisamente uno de los dos que salieron despedidos tras el choque y acabaron completamente destrozados en un terraplén de unos cuatro metros de altura junto a la vía. Los bomberos han localizado ocho cuerpos bajo el amasijo de hierros en que quedó convertido ese coche, aunque todavía no han podido acceder a ellos debido a la complejidad de la estructura y al riesgo de colapso.

Los equipos de emergencia solo podrán recuperar esos cuerpos cuando las máquinas pesadas desplazadas a la zona, principalmente grúas de gran tonelaje, logren izar el vagón y apartarlo, una operación que se está realizando con extrema precaución.

¿Cómo se produjo el choque?

El accidente se produjo a las 19.39 horas del domingo, a aproximadamente un kilómetro de la estación de Adamuz. Según las primeras investigaciones, un vagón del tren Iryo, que circulaba a unos 205 kilómetros por hora, perdió el bogie - el conjunto de ruedas de cada furgón - por causas que aún se desconocen. Este fallo provocó que el convoy se saliera de la vía e invadiera la contraria.

Apenas 20 segundos después, el tren Alvia de Renfe, que circulaba en sentido opuesto a unos 210 kilómetros por hora en la línea Madrid–Sevilla–Huelva, colisionó frontalmente con el Iryo. Como consecuencia del impacto, dos vagones del Alvia descarrilaron, quedaron partidos en varios fragmentos y se precipitaron por el terraplén.

El Iryo había salido de Málaga a las 18.40 horas con 317 personas a bordo y se dirigía a la estación de Puerta de Atocha, en Madrid. Tras descarrilar sus tres últimos vagones, estos invadieron la vía por la que circulaba el tren de Renfe, desencadenando la colisión.

Balance provisional y posible aumento de víctimas

El balance provisional del accidente es de 41 personas fallecidas, entre ellas el maquinista del Alvia, y 152 heridos, de los cuales 121 fueron trasladados a centros hospitalarios. A última hora del lunes, 48 personas seguían ingresadas, 24 en estado grave y 12 en unidades de cuidados intensivos. Entre los hospitalizados hay cuatro menores, uno de ellos en la UCI.

Las autoridades han advertido de que la cifra de víctimas mortales podría aumentar una vez se logre acceder a los vagones que cayeron por el terraplén. Además, los agentes de Criminalística y de la Policía Judicial se están encontrando con serias dificultades para identificar a fallecidos y heridos. Y es que los listados de pasajeros de las dos compañías ferroviarias no coinciden plenamente con los de los servicios sanitarios.

Estas discrepancias se deben, en gran parte, a la rapidez de los traslados hospitalarios y a que un número importante de heridos llegó inconsciente y sin documentación ni objetos personales, que quedaron desperdigados en el lugar del siniestro. En algunos casos, incluso la ropa se perdió durante el impacto, lo que dificulta aún más su identificación.

Por este motivo, la Guardia Civil ha habilitado oficinas antemortem en las comandancias de Córdoba, así como en Huelva, Sevilla y Madrid. En estas dependencias se recogen denuncias de desaparición, muestras de ADN y toda la información posible que pueda ayudar a identificar a las víctimas, especialmente datos odontológicos, pero también marcas físicas, tatuajes u objetos personales.

Mientras tanto, la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía permanece suspendida y se mantienen habilitados los espacios de atención a familiares y el teléfono de información para afectados, el 900 101 020.