Hay obras que parecen destinadas a sobrevivir a todo. 'La verbena de la Paloma', de Tomás Bretón, es una de ellas. Estrenada en el Teatro Apolo de Madrid el 17 de febrero de 1894, es considerada la obra cumbre del género chico y una de las piezas más queridas del repertorio lírico español. Más de 130 años después, el Palau de les Arts Reina Sofía de València la programa por primera vez en su historia, marcando un hito en la trayectoria del teatro valenciano. El estreno tendrá lugar el próximo 4 de noviembre, a las 19.30 horas, en la Sala Principal.
Un debut histórico y una apuesta por lo popular
Hasta ahora, Les Arts había apostado por las grandes producciones del género lírico español: títulos como La tabernera del puerto, El barberillo de Lavapiés o Doña Francisquita, obras de dos o tres actos que conforman el llamado género grande. Dar el salto al género chico no es un gesto menor: supone reivindicar una tradición que nació en los barrios populares de Madrid a finales del siglo XIX, con piezas breves —de apenas una hora de duración— que retrataban con humor y ternura la vida cotidiana del pueblo llano, y cuyas entradas tenían precios más económicos para que cualquiera pudiera permitírselas.
"Les Arts había apostado siempre por grandes títulos de zarzuela (...). Por ello, representar 'La verbena de la Paloma' supone una reivindicación del género chico" - Jesús Iglesias Noriega, director artístico de Les Arts
Por una de esas paradojas que se dan a veces, Tomás Bretón, que durante toda su vida luchó por la creación de una ópera nacional española, hoy es recordado principalmente por una obra que él consideraba menor, La verbena de la Paloma, uno de los retratos musicales más acabados y llenos de vida del Madrid de finales del siglo XIX. La música para el libreto de Ricardo de la Vega iba a ser compuesta originalmente por Ruperto Chapí, que finalmente lo rechazó, pasando de mano en mano hasta que Bretón se puso con ella, realizando la partitura en tan solo diecinueve días, con los ensayos escénicos ya iniciados.
La trama se ambienta durante la verbena de la Virgen de la Paloma, en el castizo barrio de Lavapiés: los erizados celos de Julián hacia su novia Susana, que flirtea con el longevo y rico boticario Don Hilarión, le llevan a protagonizar singulares enredos. A pesar de las reticencias iniciales de Bretón, La verbena de la Paloma se convirtió en la obra cumbre del género chico y la más famosa de ambos autores, tanto en el ámbito nacional como internacionalmente, además de la más tarareada del repertorio español.
La sombra de la dana y el regreso al escenario
La producción llega a Les Arts envuelta en un significado especial. La obra debía haberse representado en 2024, pero la dana que azotó la Comunitat Valenciana obligó a cancelarla. Su estreno ahora tiene algo de reencuentro, de promesa cumplida. El director artístico del teatro, Jesús Iglesias Noriega, presentó la producción este lunes 2 de noviembre junto al director musical, José Miguel Pérez-Sierra —actual director musical del Teatro de la Zarzuela—, y la directora de escena, Nuria Castejón.
Un prólogo como homenaje al viejo Apolo
La propuesta escénica de Castejón, concebida originalmente para el Teatro de la Zarzuela, va más allá del sainete lírico original. La directora añade un prólogo cómico-lírico titulado 'Adiós, Apolo', con texto de Álvaro Tato, como homenaje a todos los artistas que hicieron del Teatro Apolo de Madrid el templo del género chico. El Teatro Apolo, abierto en 1873, fue el escenario más importante asociado al género chico y, tras la crisis de la zarzuela grande, comenzó a programar estas piezas breves con un éxito popular arrollador. Fue precisamente en sus tablas donde La verbena de la Paloma se estrenó en 1894. El prólogo incluye también fragmentos musicales y escenas célebres de otros títulos de referencia del género lírico español.
La producción cuenta con escenografía de Nicolás Boni, vestuario de Gabriela Salaverri e iluminación de Albert Faura.
Un reparto de lujo para el sainete más castizo
Les Arts vuelve a reunir a algunos de los nombres más destacados del panorama lírico español. El barítono gallego Borja Quiza —ya conocido por el público valenciano gracias a sus actuaciones en El barberillo de Lavapiés y Pan y toros— y la soprano valenciana Carmen Romeu asumen los papeles protagonistas de Julián y Susana. El elenco se completa con figuras de sólido recorrido en el género: Milagros Martín como Señá Rita, una de las intérpretes más emblemáticas de la zarzuela española; Emilio Sánchez en el papel de Don Sebastián; y el cantante-actor barcelonés Antoni Comas como Don Hilarión, el irresistible boticario que desata todos los celos.
Ana San Martín (Casta), Gurutze Beitia (Tía Antonia), Sara Salado (Cantaora), Gerardo López (Tabernero), Alberto Frías (Portero), Mitxel Santamarina (Sereno) y Ana Goya (Doña Severiana) completan un reparto que garantiza rigor y frescura a partes iguales.
Cuatro funciones y un preestreno para las nuevas generaciones
La obra podrá verse en la Sala Principal los días 4, 5, 7 y 8 de noviembre. Pero Les Arts da un paso más: este mismo lunes 2 de noviembre ofrece un preestreno exclusivo para menores de 29 años, con el objetivo de acercar la lírica española a quienes aún no la han descubierto. Una apuesta por el relevo generacional que resulta tan necesaria como urgente para mantener viva una tradición que lleva más de un siglo resonando en los escenarios. Las entradas están disponibles en las taquillas del teatro, por teléfono en el 96 197 59 00 y a través de la página web de Les Arts. Quizá la pregunta no sea si el público joven puede conectar con una zarzuela de 1894, sino si alguna vez ha tenido de verdad la oportunidad de intentarlo.

