València compra cuatro viviendas para atender casos de emergencia social

Los domicilios estarán destinados a colectivos en situación de vulnerabilidad social, especialmente personas que viven en la calle, víctimas de violencia de género o familias en riesgo de exclusión

Guardar

El vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, junto a la concejala de Desarrollo Económico y Sectores Innovadores, Pilar Bernabé
El vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, junto a la concejala de Desarrollo Económico y Sectores Innovadores, Pilar Bernabé

La Junta de Gobierno Local ha aprobado este viernes, en la última sesión del año, la adquisición directa, mediante compraventa, de cuatro viviendas destinadas a colectivos en situación de vulnerabilidad social, especialmente personas que viven en la calle, víctimas de violencia de género o familias en riesgo de exclusión. Tres de ellas son propiedad del Plan Cabanyal y la otra, situada en la calle Salvador Guinot, pertenece a un particular. El consistorio ha dedicado 333.953 euros a esta operación. El vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, ha informado que “estas viviendas se suman a otras cuatro que ya se habían adquirido a lo largo del año con el objetivo de aumentar el parque de vivienda pública de la ciudad”.

El vicealcalde, acompañado de la concejala Pilar Bernabé, ha dado a conocer los asuntos tratados en la última reunión de la comisión de gobierno municipal de 2021. El órgano colegiado ha acordado asimismo el proyecto técnico de urbanización de la plaza Figuereta, en Castellar-L’Oliveral, para la implantación del mercado de productos agroecológicos y de proximidad, con un coste de ejecución de 904.656 euros, IVA incluido. El objetivo, ha explicado Campillo, es “mejorar y actualizar  las infraestructuras de nuestros  mercados municipales, con el fin de     prestar un mejor servicio a la ciudadanía y conseguir una revitalización y mejora competitiva de estos”. Con ello, ha recalcado el regidor, “se pretende potenciar y promocionar el consumo de productos de proximidad, los alimentos agroecológicos y tradicionales,  para  facilitar una alimentación más sana y saludable a la ciudadanía”.

En cuanto al ámbito de bienestar social, la Junta de Gobierno ha dado luz verde a la habilitación de un local en la calle Doctor Marañón, en el barrio de Favara, para su uso como centro de medidas judiciales en régimen abierto para menores. Según ha detallado el vicealcalde, en 2020 se atendieron a 394 jóvenes de entre 14 y 22 años y se desarrollaron 440 medidas judiciales, principalmente libertad vigilada, tareas socioeducativas impuestas por el juzgado y prestaciones en beneficio de la comunidad. Este recurso disfruta de la financiación de la Generalitat mediante el contrato programa y tiene una plantilla formada por 11 profesionales municipales.

Por otro lado, hoy se ha autorizado un convenio de colaboración con la fundación Asindown para implementar la iniciativa “La madre que va”, que persigue “desarrollar un conjunto de acciones formativas para la cualificación profesional de las personas con discapacidad intelectual”, tal como ha manifestado Sergi Campillo. El Ayuntamiento aportará 20.000 euros.

Igualmente, ha señalado Campillo, se ha dado el visto bueno a la segunda concesión de la subvención directa a las comisiones falleras para la construcción de monumentos falleros del ejercicio 2020-2021, por importe de 640.000 euros.

Servicios de limpieza y recogida de residuos

Otro punto del orden del día de la Junta de Gobierno ha sido la organización de los servicios de limpieza viaria, recogida y transporte de residuos urbanos para 2022. Se contempla un presupuesto de cerca de 80 millones de euros, frente a los 75 millones de 2021, y la incorporación de 52 nuevos trabajadores y trabajadoras, que completarán una plantilla de 975 personas. El vicealcalde y concejal de Ecología Urbana ha expuesto que el incremento de los recursos económicos y de personal permite sufragar la recogida de materia orgánica que se ha implantado en el 100 % de la ciudad, así como el aumento de la frecuencia de baldeo en los barrios y pueblos, que pasa de 21 a 17 días, o la ampliación de los servicios previstos en las próximas Fallas, que contemplan la instalación de más baños y urinarios en la vía pública.

Destacados