Cuántos niños puede atender un solo educador sin que la calidad de la enseñanza se resienta. Esa pregunta, que parece técnica pero tiene una respuesta muy humana, está en el centro del debate que enfrenta a la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Comunitat Valenciana con el Gobierno central. Este martes 28 de julio, en el marco de la mesa sectorial con los sindicatos, la Conselleria presentó una propuesta ampliada de reducción de ratios para el primer ciclo de Educación Infantil, la etapa que atiende a los niños de 0 a 3 años.
Una rebaja pensada para los más pequeños
Los cambios concretos son estos: en el tramo de 0 a 1 año, el número máximo de alumnos por aula pasaría de 8 a 7; en el de 1 a 2 años, de 13 a 12. Para el grupo de 2 a 3 años, se mantiene la reducción ya planteada anteriormente, hasta un máximo de 18 alumnos por aula en los colegios de Educación Infantil y Primaria (CEIP) y en las escuelas infantiles de primer ciclo de titularidad de la Generalitat. Son cifras que, a simple vista, pueden parecer modestas. Pero en un aula donde los niños aún no caminan o acaban de dar sus primeros pasos, cada adulto de más marca una diferencia real en la atención que recibe cada bebé.
"Esta rebaja es coherente y sostenible. Las ratios que propone el Ministerio de Educación en sintonía con los sindicatos pone en riesgo el 60% de las plazas de 0 a 3 años en la Comunitat Valenciana, lo que comprometería la gratuidad universal, la conciliación familiar y laboral." - Jorge Cabo, director general de Centros Docentes de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades
El choque con Madrid: ambición frente a viabilidad
El trasfondo de esta negociación no es menor. El Ministerio de Educación planteó a los sindicatos una bajada histórica de las ratios en el primer ciclo de Infantil, con una propuesta que incluye una ratio de 4 niños entre 0 y 1 año, 6 entre 1 y 2 años, y 8 entre 2 y 3 años. Una reducción drástica que, sobre el papel, suena ideal. Sobre el terreno, sin embargo, genera un problema de proporciones considerables.
Según cálculos basados en la matrícula del curso 2024-2025, el sistema actual necesita 33.582 educadoras para atender a los 488.543 niños de 0 a 3 años en toda España. Con las nuevas ratios del Ministerio, la cifra se dispararía a 75.415 profesionales, un 125% más, lo que implicaría contratar 41.833 educadoras adicionales. La Conselleria valenciana va más allá en su crítica: según el director general de Centros Docentes, Jorge Cabo, mantener la oferta actual de plazas con las ratios que plantea el Gobierno central implicaría incrementar un 149% los puestos escolares existentes en la Comunitat Valenciana. Y todo ello, recalca, sin que el proyecto del Ejecutivo nacional vaya acompañado de ninguna memoria económica que explique cómo se financiaría el cambio.
En 2026, las ratios en las escuelas infantiles de 0 a 3 años siguen dependiendo de cada comunidad autónoma, aunque el Ministerio de Educación ha anunciado que iniciará los trabajos para revisar el Real Decreto 132/2010, lo que podría abrir la puerta a una regulación estatal de las ratios en el primer ciclo de Educación Infantil. Mientras ese marco normativo se debate, son las autonomías las que deben tomar decisiones con consecuencias inmediatas para miles de familias.
658 millones de euros y el argumento de la gratuidad
La Generalitat valenciana respalda su propuesta con una inversión comprometida de 658 millones de euros, que engloba tanto la mejora de las ratios en el primer ciclo como el programa de gratuidad 0-3. Este dato funciona como contrapeso explícito frente a la propuesta ministerial: la Comunitat pone dinero encima de la mesa; el Gobierno central, de momento, no lo ha hecho. El impulso de la escolarización de 0 a 3 años es una prioridad educativa reconocida, ya que esta etapa incide en la mejora de los resultados y el desempeño de los niños, y contribuye también a la igualdad de oportunidades y a la conciliación familiar.
"Ampliamos la reducción de ratios precisamente donde más impacto tiene en el desarrollo de los niños y niñas, en el primer ciclo de 0 a 3 años. Es una apuesta clara por la calidad y la atención personalizada desde las primeras etapas." - Jorge Cabo, director general de Centros Docentes de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades
Más aulas en el mundo rural y atención especial al alumnado UECO
Más allá del debate sobre las ratios en las ciudades, la propuesta recoge también una medida con impacto directo en los municipios más pequeños. Desde el curso 2025-2026, los Centros Rurales Agrupados (CRA) pueden abrir su primera unidad con tan solo 3 alumnos, cuando antes se necesitaban 5. El resultado es tangible: se han creado 102 nuevas unidades escolares —64 en el curso 2025-2026 y 38 en el 2026-2027— y con ellas, 153 nuevos puestos docentes.
La propuesta incluye también una ratio máxima de 8 alumnos para las 12 nuevas aulas UECO —unidades específicas de educación especial ubicadas en centros ordinarios— habilitadas en período extraordinario. Además, a partir del curso 2026-2027, se aplicará una reducción de ratio en el aula ordinaria de referencia para el alumnado escolarizado en estas unidades, una medida que ya ha quedado recogida en la resolución publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) el 24 de julio de 2026.
Un mapa para identificar los centros con mayor dificultad
El tercer eje de la propuesta aborda una demanda histórica del sector: saber con exactitud qué centros tienen una complejidad socioeducativa mayor para poder apoyarlos mejor. La Conselleria impulsa la creación de un instrumento técnico basado en indicadores objetivos, organizados en dos bloques. El primero, de carácter estructural, valorará la vulnerabilidad socioeducativa, la escolarización sobrevenida y el absentismo. El segundo bloque, complementario, atenderá a la convivencia, los resultados académicos, la estabilidad de la plantilla y otras circunstancias organizativas singulares. Un sistema que, si se aplica bien, podría reemplazar la discrecionalidad por datos contrastables a la hora de distribuir recursos.
La mesa de negociación presidida por Jorge Cabo, y con presencia de las direcciones generales de Innovación e Inclusión Educativa, Personal Docente y Formación Profesional, sigue abierta. El diálogo continúa. Lo que está en juego, en definitiva, no es solo una cifra en un reglamento, sino la calidad de los primeros años de vida de decenas de miles de niños valencianos, una etapa que la evidencia científica lleva décadas señalando como la más determinante para el desarrollo humano.

