La organización de los recursos humanos en Atención Primaria no es solo una cuestión administrativa, sino que es uno de los pilares que determina la calidad asistencial, la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario. En este contexto, la Societat Valenciana de Medicina Familiar i Comunitària (SoVaMFiC) ha trasladado a la Dirección General de Personal de la Conselleria de Sanitat una propuesta formal que pone el foco en un aspecto clave y recurrente del sistema: la transparencia en la provisión de plazas y la necesidad de ordenar la contratación en Medicina de Familia.
La iniciativa no se plantea como una medida aislada, sino como un cambio estructural en la forma de gestionar los puestos de trabajo en Atención Primaria. Su punto de partida es claro: la Medicina Familiar y Comunitaria es una especialidad troncal, cuyo acceso está regulado mediante la formación MIR, y que constituye el estándar de competencia clínica en este ámbito. A partir de ahí, SoVaMFiC identifica una serie de disfunciones en el sistema actual y plantea soluciones operativas concretas.
Falta de transparencia y desviación del modelo de especialidad
En el primer bloque de su exposición, la sociedad científica recuerda que la Medicina Familiar y Comunitaria es una especialidad esencial del sistema sanitario, con una formación específica que garantiza la calidad asistencial en Atención Primaria. Sin embargo, advierte de que, de forma sostenida en el tiempo, se están ocupando plazas y puestos asistenciales —incluyendo Atención Continuada— por médicos sin el título de especialista.
Esta situación, según se expone en la carta, no es neutra ni meramente organizativa, sino que tiene implicaciones directas en tres niveles fundamentales del sistema sanitario:
Por un lado, se señala un riesgo reputacional y asistencial para las organizaciones sanitarias, en la medida en que la Atención Primaria es la puerta de entrada al sistema y el primer nivel de resolución de la mayoría de problemas de salud. La calidad de esta atención depende en gran medida de la formación específica del profesional que la ejerce.

En segundo lugar, se alerta de un deterioro progresivo del modelo de profesionalización de la Atención Primaria, entendido como el reconocimiento de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria como eje estructural del sistema. La utilización recurrente de profesionales sin esta formación específica puede generar una normalización de excepciones que debilite el modelo a largo plazo.
Y, en tercer lugar, se identifica un efecto menos visible pero igualmente relevante: el desincentivo en la elección de la especialidad y la fidelización de los especialistas. Si los puestos no se reservan de manera clara a profesionales formados específicamente, se puede generar la percepción de que la especialidad no es imprescindible, lo que impacta tanto en la motivación como en la planificación futura de recursos humanos.
A este diagnóstico se añade un elemento clave: la falta de transparencia en la publicación y oferta de estas plazas. Según SoVaMFiC, cuando los puestos no se publican de forma sistemática ni se ofertan en bolsa con reglas claras, se generan circuitos de provisión poco visibles que dificultan el acceso ordenado de los especialistas. Este punto es especialmente relevante porque afecta directamente a la trazabilidad del sistema y a la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo público.
Una propuesta operativa: transparencia mensual y provisión reglada
Frente a esta situación, SoVaMFiC plantea una batería de medidas con un enfoque eminentemente práctico, orientado a la gestión pública y a la mejora del funcionamiento del sistema. La propuesta no se limita a un diagnóstico, sino que busca establecer mecanismos concretos de control, visibilidad y planificación.
En primer lugar, se solicita la publicación mensual obligatoria de todos los puestos y plazas de Atención Primaria. Esto incluye vacantes de Medicina Familiar y Comunitaria, reservas de plaza por cualquier causa (como excedencias, permisos o liberaciones) y los contratos o nombramientos de Atención Continuada. El objetivo es claro: que el sistema sea transparente y que cualquier puesto existente sea visible para su provisión reglada.
En segundo lugar, se propone que todo lo publicado sea ofertado mensualmente en bolsa, evitando la existencia de circuitos paralelos o coberturas recurrentes que no se sometan a los mecanismos habituales de selección. Esta medida busca reforzar la equidad en el acceso y asegurar que los profesionales especialistas puedan optar a los puestos disponibles en condiciones homogéneas.

El tercer elemento de la propuesta introduce una herramienta de planificación más sofisticada: la publicación de un “mapa de ocupación” de plazas ocupadas por médicos sin especialidad en MFyC. Este mapa, sin datos personales, incluiría información como el departamento de salud, el centro o dispositivo, el tipo de puesto, la naturaleza del nombramiento y su duración prevista cuando esté disponible. La finalidad es doble: identificar con precisión qué plazas requieren regularización y facilitar una planificación progresiva basada en datos reales.
Finalmente, la propuesta incorpora un principio organizativo fundamental: la prioridad de provisión por especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria. Esto implica que, de forma progresiva, las plazas y puestos de Atención Primaria deben orientarse a ser ocupados por profesionales con la especialidad, reduciendo de manera sostenida la presencia de no especialistas en estos roles.
De la gestión reactiva a un modelo auditable
La propuesta de SoVaMFiC se articula, en última instancia, como una llamada a la modernización de los sistemas de gestión de recursos humanos en Atención Primaria. No se plantea como un debate ideológico, sino como una cuestión de gobernanza pública: transparencia, trazabilidad y coherencia del modelo sanitario.
En términos de gestión, la idea central es especialmente significativa. El sistema actual, según esta visión, tiende en ocasiones a funcionar como un modelo reactivo, basado en la cobertura urgente de vacantes y en soluciones temporales que se prolongan en el tiempo. Frente a ello, la propuesta apuesta por un modelo estructurado, auditable y con reglas claras, donde cada plaza existente sea visible, ofertable y planificable.
En un momento en el que la Atención Primaria afronta desafíos importantes —desde la incorporación de nuevas promociones de especialistas hasta la creciente presión asistencial—, la ordenación de la provisión de puestos se convierte en un elemento estratégico. La iniciativa de SoVaMFiC pone sobre la mesa una cuestión de fondo: no se trata solo de cubrir plazas, sino de hacerlo de forma transparente, coherente y alineada con el modelo de especialización que sustenta la calidad del sistema sanitario.


