Casi dos años después de la DANA que afectó gravemente a la provincia de Valencia, sus consecuencias siguen presentes para muchas protectoras de animales. La emergencia dejó de ocupar los titulares, pero entidades que perdieron instalaciones, materiales y recursos continúan trabajando para recuperar su actividad y atender a los animales que tienen a su cargo.
En este contexto, Dogfy Run Solidaria llega por primera vez a Valencia el próximo 17 de octubre, con una carrera en el Parque de Cabecera que destinará el 100% de la recaudación a cuatro protectoras valencianas afectadas por la DANA: ResCat & Dog, El Refugio de María, Modepran y Ribercan. La organización se ha marcado como objetivo alcanzar las 1.500 inscripciones, entre 1.000 corredores y 500 dorsales 0.
Para conocer qué hay detrás de esta iniciativa y, sobre todo, cuál es la situación que atraviesan actualmente las protectoras, hablamos con la organización de Dogfy Run y con Lorena Gómez, responsable de ResCat & Dog (que también coordinan La Granja de Izhan).
Dogfy Run celebra este año su tercera edición y llega por primera vez a Valencia. ¿Cómo surgió la iniciativa y qué os llevó a escoger esta ciudad?
La idea surgió en 2023, al ver que muchas protectoras realizaban una labor esencial, pero no contaban con los recursos ni con la visibilidad que necesitaban. Queríamos utilizar nuestro altavoz para acercar esa realidad a más personas y ofrecer una forma sencilla de colaborar. Así nació Dogfy Run: una jornada que une solidaridad, deporte y la posibilidad de compartir una experiencia con tu perro.
Después de dos ediciones en Barcelona, Valencia tenía sentido por dos motivos. Fue una de las ciudades más solicitadas por nuestra comunidad y, además, existía una necesidad muy concreta: apoyar a protectoras que, casi dos años después de la DANA, todavía afrontan sus consecuencias.
La emergencia dejó de ocupar titulares, pero recuperar instalaciones, atender a los animales y sostener los refugios sigue requiriendo recursos. Queremos contribuir a esa recuperación y recordar que el apoyo sigue siendo necesario.

Lorena, ¿cuáles son ahora mismo las necesidades concretas de las protectoras, casi dos años después de la DANA?
Realmente, los problemas que siguen existiendo son los de siempre: la economía y las instalaciones.
Las instalaciones quedaron completamente arrasadas por la DANA. Levantarlas desde cero, sobre todo con las pocas ayudas que se recibieron por parte del Estado, es muy complicado. Aunque sí que es verdad que se recibieron algunas ayudas, al final no solventan todo el caos que hubo. Nosotras, por ejemplo, debido a la DANA, hemos tenido que buscar un nuevo sitio, comprar un nuevo terreno, adecuarlo, trasladar a los animales y llevarnos todo. Entonces llega un momento en el que no das abasto.
El 100% de la recaudación se destinará a cuatro protectoras. ¿Cómo se repartirá esa ayuda y a qué gastos se dedicará?
El 100% de la recaudación se destinará a ResCat & Dog, El Refugio de María, Modepran y Ribercan. Dogfy Diet asume todos los costes de organización, de modo que las aportaciones de los participantes llegarán íntegramente a estas entidades.
La recaudación se repartirá a partes iguales entre las cuatro protectoras y la ayuda se destinará a sus necesidades, como alimentación, atención veterinaria, medicación, esterilizaciones, transporte de animales y reparación o mejora de instalaciones. Son gastos que las protectoras afrontan de forma continuada y a los que se suman las necesidades derivadas de la DANA.
El objetivo es alcanzar las 1.500 inscripciones. ¿Qué supondría conseguir esa cifra?
Alcanzar las 1.500 inscripciones supondría ampliar la comunidad que apoya a estas protectoras y nuestra capacidad de hacerles llegar recursos. En la edición anterior reunimos 1.120 inscripciones y recaudamos 10.374 euros. Este año aspiramos a sumar 1.000 corredores y 500 dorsales 0, para que también puedan colaborar quienes no estén en Valencia o no puedan asistir.
La cantidad final dependerá de las inscripciones y de las aportaciones recibidas, por lo que no podemos traducir todavía ese objetivo en una cifra económica cerrada. Lo que buscamos es dar a las protectoras más margen para afrontar gastos veterinarios, alimentación o mejoras en sus instalaciones.
Lorena, ¿qué supondría para las protectoras alcanzar ese objetivo de participación?
El impacto, además de recaudar un dinero que nos viene muy bien para poder continuar con las obras, también es dar a conocer el proyecto. El problema es que hacen falta refugios, pero la gente no se da cuenta de que, sin ayuda, por mucho que nosotras queramos hacerlo, no podemos hacer milagros. Los árboles no nos dan dinero, por mucho que los plantemos. Por mucho que trabajemos, sin ayudas no podemos hacer más. Llegamos hasta donde llegamos.
Y, sobre todo, además de recaudar dinero, una carrera como esta permite dar a conocer el proyecto y a animales que mucha gente ha dejado de lado. Cuando ocurre cualquier catástrofe, la gente siempre se acuerda de los perros y los gatos, pero muchas personas no saben que hay protectoras que tenemos otro tipo de animales, como animales de granja y equinos, que muchas veces quedan olvidados. Se trata también de dar a conocer a estos animales y recordar que tienen derecho a recibir ayuda.
Precisamente, ¿qué aprendisteis durante la DANA y qué debería cambiar para proteger mejor a los animales ante futuras inundaciones?
Yo creo que, sobre todo, debería haber lugares donde poder llevar a los animales en cualquier situación de este tipo y vehículos preparados para su traslado. Un perro o un gato te lo puedes meter en un coche, pero nosotras, por ejemplo, tenemos cabras, ovejas, toros, burros, caballos... Son animales que realmente no puedes transportar en un vehículo convencional.
Muchas veces nos dicen que tenemos que disponer de algún vehículo capacitado para ello, pero eso supone dinero. En nuestro caso, tenemos que mantener a los animales que tenemos actualmente y, además, estamos levantando un refugio de nuevo, prácticamente desde cero. Si, aparte, tienes que invertir en comprar un vehículo adaptado para transportar este tipo de animales, llega un momento en el que es inviable. Al final tienes que priorizar. ¿Qué es lo más importante? El mantenimiento de los animales que tienes actualmente y levantar las nuevas infraestructuras antes de que vuelva a pasar algo.
¿Qué papel queréis que tenga Dogfy Run más allá de la recaudación?
Queremos que Dogfy Run ayude a dar visibilidad al trabajo diario de las protectoras y a recordar que sus necesidades continúan cuando la emergencia deja de ser noticia. Cuidar de los animales y avanzar en la recuperación exige recursos y apoyo constante.
Sí, nuestro objetivo es que la ayuda ciudadana vaya más allá del 17 de octubre. Por eso, mantendremos activo el Dorsal 0 durante una semana más después de la carrera, para que quienes lo deseen puedan seguir haciendo sus donaciones. Esperamos que la iniciativa también anime a más personas a conocer a las protectoras y a seguir vinculadas a su labor.

¿Y qué importancia tiene esa ayuda continuada para las protectoras?
La ayuda ciudadana debería estar siempre, porque al final estamos todos para lo mismo. El problema es que mucha gente piensa que las protectoras tenemos subvenciones y ayudas, y eso no es así. También se piensa que nuestros gastos son muy pequeños. Si ya hay mucha gente que se queja del gasto que supone tener un perro, imagínate cuando tienes 50. La gente no es consciente de los gastos que puede llegar a tener una protectora y de que, al final, es un voluntariado. No es una obligación.
Los datos de abandono siguen siendo preocupantes: en 2025 llegaron a protectoras más de 285.000 perros y gatos y más del 80% no tenían chip. ¿Qué medidas consideráis prioritarias?
Lo primero sería la esterilización. Yo abordaría, sinceramente, el tema de la esterilización.
Y, en segundo lugar, las penas. Penas realmente fuertes. Porque es irrisorio que haya un animal maltratado y que la pena sea de 300 euros. Deberían existir penas realmente fuertes, que cuando pase cualquier cosa tenga consecuencias. Muchas veces se denuncian casos y después no pasa absolutamente nada. Entonces, ¿para qué se denuncia? ¿Para qué está la ley de bienestar animal? Muchas veces no se aplica. Y, además, habría que incluir a todo tipo de animales. No porque sean perros de caza tienen que estar exentos de la ley de bienestar animal. No tiene sentido.
Si alguien quiere ayudar pero no puede participar en la carrera del 17 de octubre, ¿qué puede hacer?
Se puede donar material de obra y también alimentación. Incluso hay gente que dice: «Es que yo no tengo dinero». No pasa nada. Simplemente entrar en una red social y compartir las publicaciones también es una manera de ayudar y, además, es gratuita.
Al final, compartir nos ayuda a llegar a más gente. Así que no solamente se necesita ayuda económica, sino también difusión.
¿Qué esperáis que ocurra después del 17 de octubre?
Esperamos que la participación también se traduzca en nuevas personas que conozcan el trabajo de las protectoras y se impliquen en su apoyo. La carrera no pretende ser únicamente una jornada puntual, sino una forma de mantener visible una realidad que continúa cuando la emergencia deja de ser noticia.
La situación de las protectoras afectadas por la DANA sigue necesitando recursos, mientras el abandono animal continúa generando una presión constante sobre estas entidades. La carrera se celebrará el 17 de octubre en el Parque de Cabecera y permitirá participar tanto con perro como sin él. También existe la posibilidad de colaborar mediante el Dorsal 0 para quienes no puedan acudir presencialmente. La jornada combinará los recorridos deportivos con actividades y espacios destinados a la sensibilización sobre la protección animal. ¿Te apuntas?


