España estrena normativa para patinetes eléctricos. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dado un paso decisivo para ordenar su uso con la puesta en marcha del Registro Nacional de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), un trámite obligatorio para poder circular legalmente. La medida, aprobada por el Consejo de Ministros mediante real decreto, afecta a millones de usuarios y establece un nuevo marco de seguridad y responsabilidad para los desplazamientos urbanos.
La inscripción no es un simple papel: es necesaria para contratar el seguro obligatorio, un requisito que ahora equipara a los patinetes con otros vehículos que circulan por la vía pública. Quien ignore esta obligación arriesga sanciones que van desde los 200 hasta los 800 euros.
Se calcula que en España circulan más de cuatro millones de VMP, de los cuales unos 700.000 son patinetes eléctricos. Su popularidad se debe a su bajo precio, su facilidad de uso y la rapidez con la que permiten moverse por la ciudad. Pero esa misma facilidad los ha convertido en un foco de accidentes y conflictos en la vía pública, lo que ha llevado a la DGT a tomar cartas en el asunto.
Dos tipos de patinetes
Actualmente, existen dos tipos de VMP. Los primeros son los que cuentan con certificado de circulación. Estos cumplen los estándares del Manual de Características de los VMP, que garantiza calidad, seguridad y durabilidad. Desde el 22 de enero de 2024, solo se pueden vender patinetes que dispongan de este certificado. Además, cada modelo autorizado lleva una placa de marcaje única, similar a una matrícula, que permite identificarlo fácilmente.
El registro de estos patinetes es relativamente sencillo: basta con aportar los datos del titular, el número de certificado y el número de serie del patinete. Tras pagar la tasa administrativa, la DGT expide un certificado digital que acredita que el vehículo está registrado. Posteriormente, el propietario puede adquirir una etiqueta identificativa que deberá colocarse en el porta-identificador del patinete.
Por otro lado, están los VMP no certificados. Estos no cumplen con los requisitos técnicos del Manual de Características y carecen de placa de fábrica. Para ellos se ha establecido un régimen transitorio que permite seguir circulando hasta el 22 de enero de 2027, siempre que se inscriban en el Registro y cuenten con seguro.
En este caso, el registro requiere solo una serie de datos básicos del titular y la aportación de una factura, ficha técnica o fotografía del vehículo. Esta inscripción será temporal y perderá validez a partir de la fecha límite, cuando estos patinetes dejarán de poder circular.

El registro de VMP se puede hacer de forma telemática a través de la sede electrónica de la DGT, con asistencia disponible en el teléfono 060. También, será posible realizarlo a través de agentes de seguros o gestores administrativos, e incluso se trabaja para que pronto pueda hacerse en el mismo momento de la compra del patinete en tiendas autorizadas.
Si el patinete cambia de propietario, el nuevo titular tiene 30 días para actualizar la inscripción, tras lo cual la DGT expedirá un nuevo certificado digital manteniendo el mismo número identificativo. Y cuando el vehículo llegue al final de su vida útil, la baja se gestionará en centros autorizados que comunicarán electrónicamente la destrucción al Registro Nacional de Vehículos.
Multas y cuantías
La regularización llega acompañada de un endurecimiento de las sanciones. Circular sin seguro obligatorio está castigado con multas que van desde los 202 hasta los 610 euros, mientras que hacerlo sin seguro y en condiciones más graves puede elevar la sanción hasta los 800 euros. A ello se suman las infracciones relacionadas con el uso indebido del patinete, algunas de las cuales figuran entre las multas más elevadas impuestas por la DGT.
Conducir un patinete eléctrico bajo los efectos del alcohol conlleva sanciones similares a las de otros vehículos. Superar los 0,25 miligramos por litro en aire espirado puede suponer multas de entre 500 y 1.000 euros, aunque en este caso no se detraen puntos del carné, ya que no se requiere licencia específica para conducir un VMP.
Utilizar el teléfono móvil mientras se circula está castigado con hasta 200 euros, al igual que llevar auriculares puestos. No usar casco cuando es obligatorio también se considera una infracción grave, con una multa de 200 euros.
Con estas medidas, la DGT pretende mejorar la seguridad vial, fomentar un uso responsable y garantizar que los patinetes eléctricos dejen de ser un problema en las ciudades. La combinación de registro, seguro obligatorio y sanciones claras busca conciliar la movilidad sostenible con la seguridad, marcando un nuevo capítulo en la historia de los vehículos de movilidad personal en España.