Más de 311.000 mujeres de la Comunitat Valenciana se han sometido a una mamografía de cribado entre enero y septiembre de 2026. El dato no es solo una cifra: detrás de cada exploración hay una posibilidad real de detectar un tumor antes de que se convierta en una amenaza difícil de combatir. El programa de prevención de cáncer de mama de la Conselleria de Sanidad está demostrando, un año más, que la detección temprana no es una promesa vacía.
Un programa que cubre toda la Comunitat
De las 311.657 mujeres exploradas entre enero y septiembre, 154.731 corresponden a las unidades de prevención de la provincia de Valencia, 115.585 a las de Alicante y 41.341 a las de Castellón. Para llegar a esa cifra, la Conselleria ha enviado durante este período invitaciones a participar en el programa a un total de 473.198 mujeres, lo que da una idea de la escala logística y asistencial que implica mantener activo este tipo de cribado poblacional.
El programa está dirigido a mujeres de entre 45 y 74 años, una franja que coincide exactamente con las recomendaciones europeas vigentes para el cribado poblacional del cáncer de mama. No es casualidad: este tumor suele aparecer entre los 35 y los 80 años, aunque la franja de los 45 a los 65 es la de mayor incidencia, al coincidir con los cambios hormonales del período peri y posmenopáusico.
1.875 casos detectados en 2025, la mayoría en estadios tempranos
Las cifras del año pasado ilustran el impacto concreto del programa. En 2025, las Unidades de Prevención de Cáncer de Mama de la Comunitat Valenciana diagnosticaron un total de 1.875 casos. Lo que convierte este dato en algo relevante no es solo el número, sino lo que hay detrás: el 74% de esos cánceres se encontraban en estadios precoces, cuando los tratamientos son menos agresivos y las probabilidades de curación son significativamente más altas.
Por provincias, en Valencia se detectaron 977 casos, en Alicante 688 y en Castellón 210. Todos ellos, dentro del programa público de cribado, es decir, en mujeres que acudieron a una revisión rutinaria sin presentar síntomas. Esa es precisamente la fortaleza del modelo: identificar el tumor antes de que el cuerpo empiece a dar señales de alarma.
El contexto nacional no hace sino reforzar la urgencia del cribado. En España se estima que durante 2026 se diagnosticarán 38.318 nuevos casos de cáncer de mama. Es el tumor maligno más frecuente en la mujer a nivel mundial. Y sin embargo, a pesar del aumento en la incidencia, la mortalidad por cáncer de mama ha disminuido en las últimas décadas, gracias en gran medida a los avances en el tratamiento y la detección temprana.
Inteligencia artificial y tecnología al servicio de la prevención
El programa valenciano no se limita a citar a las mujeres y tomarles una mamografía. Ha experimentado una transformación profunda en los últimos años, tanto organizativa como tecnológica. Todas las unidades cuentan ya con mamografía digital, sistemas de almacenamiento y gestión de imágenes, y estaciones específicas de lectura mamográfica. Además, el almacenamiento digital permite el acceso remoto a los estudios, lo que agiliza la lectura y reduce tiempos de espera.
Uno de los avances más significativos es la incorporación de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo en la lectura de mamografías. No sustituye al profesional, sino que actúa como una segunda mirada entrenada para detectar anomalías que, en algunos casos, podrían pasar inadvertidas. A esto se suma la integración del 100% de las unidades de cribado en los servicios de Radiodiagnóstico hospitalarios, un paso que refuerza la continuidad asistencial.
En paralelo, se está implantando el nuevo sistema de información Criba-T, pensado para hacer el programa más integrado y accesible. Toda la información del cribado quedará recogida en la aplicación GVA+Salut, de manera que cada mujer pueda consultar sus resultados, sus citas y su historial de manera sencilla desde el móvil.
Detectar a tiempo: la diferencia que cambia el pronóstico
La pregunta que subyace a todo programa de cribado es siempre la misma: ¿merece la pena? Los datos responden con claridad. La mortalidad por cáncer de mama está en descenso gracias, precisamente, a los programas de detección precoz y a las mejoras en los tratamientos. La tasa de supervivencia a cinco años para las mujeres diagnosticadas en España es del 85%, una de las más altas de Europa.
Que tres de cada cuatro casos detectados en 2025 en la Comunitat Valenciana estuvieran en estadios tempranos no es una casualidad estadística. Es el resultado directo de que miles de mujeres acudieron a su cita sin síntomas, confiando en un sistema que, en silencio y sin dramatismo, sigue haciendo su trabajo. La Conselleria de Sanidad aprovecha el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra cada 19 de octubre, para recordar que participar en el programa no requiere sentirse enferma. Requiere, simplemente, acudir.


