Sacar las mejores notas de tu carrera tiene recompensa en la Comunitat Valenciana. La Generalitat ha resuelto la convocatoria de becas GV-Talent para el curso 2024-2025, adjudicando 278 ayudas por un importe total de 295.600 euros a los estudiantes con los expedientes académicos más brillantes de sus respectivas titulaciones. La resolución, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), pone el punto final a un proceso que arrancó con 625 solicitudes, de las que menos de la mitad han obtenido finalmente financiación.
El programa GV-Talent no es una beca al uso. No basta con necesitar apoyo económico: hay que ser el mejor, o estar entre los mejores, de cada curso y titulación. La beca se otorga al estudiante con el mejor expediente académico de cada curso mediante un sistema de concurrencia competitiva, donde la nota media actúa como principal criterio de valoración, reforzando el enfoque meritocrático de la convocatoria. Estas becas se encuadran dentro de la política integral de ayudas impulsada por el Gobierno valenciano, orientada a reconocer el esfuerzo y el talento del estudiantado, al tiempo que se refuerzan las medidas destinadas a garantizar la igualdad de oportunidades.
La UPV, la gran beneficiada entre las universidades públicas
De las 278 becas concedidas, 264 corresponden a estudiantes universitarios, que reciben en conjunto 279.600 euros. La mayoría —247— estudian en universidades públicas, mientras que 17 pertenecen a centros privados. Un dato que, por sí solo, habla del peso que la enseñanza pública sigue teniendo en el sistema universitario valenciano.
Por universidades, la Universitat Politècnica de València (UPV) encabeza el ranking con 102 becarios y 106.000 euros concedidos, seguida de la Universidad de Alicante (UA), con 52 beneficiarios y 56.800 euros. La Universitat de València (UV) suma 48 becarios y 52.000 euros; la Universitat Jaume I (UJI), 25 beneficiarios y 24.400 euros, y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), 20 beneficiarios y 21.200 euros.
En el ámbito privado, la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV) es la que más becarios acumula, con nueve estudiantes y 10.000 euros. Le sigue la Universidad CEU Cardenal Herrera (UCH), con seis beneficiarios y 6.800 euros, y la Universidad Europea de Valencia (UEV), con dos becarios y 2.400 euros.
Catorce becas para quienes eligen el arte como carrera
Más allá de los campus universitarios, la convocatoria también reconoce la excelencia en las enseñanzas artísticas superiores, un ámbito frecuentemente invisible en los grandes titulares sobre educación. Catorce estudiantes vinculados al Instituto Superior de Enseñanzas Artísticas de la Comunitat Valenciana (ISEACV) y a centros autorizados adscritos reciben una dotación conjunta de 16.000 euros. Entre los centros con alumnado beneficiario figuran conservatorios superiores de música y danza, y escuelas de arte y diseño de la Comunitat Valenciana.
El perfil del becario tipo es el de un estudiante que ha superado todos los créditos del curso en primera convocatoria. La nota media mínima exigida para optar a la beca varía entre 8 y 9 puntos, según la rama de conocimiento, y es necesario haber superado la totalidad de los créditos matriculados —con un mínimo de 60— en primera convocatoria. Un listón que, en la práctica, deja fuera a la gran mayoría del alumnado.
Un programa que crece y que mira al futuro
La convocatoria ha introducido un sistema de cuantías escalonadas, con ayudas que oscilan entre 400 y 1.200 euros dependiendo de la situación económica de la familia del solicitante. Esta fórmula busca conjugar mérito y equidad: que el rendimiento académico sea el criterio principal, pero que la cuantía recibida tenga también en cuenta la realidad económica de quien estudia. No se trata solo de recompensar al más brillante, sino de asegurarse de que la brillantez no quede sepultada por las facturas.
La presente resolución da cobertura a 278 trayectorias de esfuerzo y constancia distribuidas por todo el territorio valenciano, desde las aulas de Bellas Artes hasta los laboratorios de ingeniería de la UPV. En un contexto en el que el debate sobre la inversión pública en educación superior sigue siendo recurrente, iniciativas como GV-Talent recuerdan que el talento, cuando se identifica y se apoya a tiempo, puede convertirse en el mejor activo de una región.


