La salud pública no se improvisa: se construye desde la formación, la investigación y la colaboración institucional. Con esa filosofía de fondo, el Consell ha autorizado la renovación del convenio que sostiene el Aula de Innovación e Investigación en Salud Pública, un espacio compartido entre la Conselleria de Sanidad, la Universitat Politècnica de València (UPV) y la Fundación para la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO). El acuerdo garantiza la continuidad de un proyecto que lleva años formando a los profesionales que, desde laboratorios, hospitales y administraciones públicas, velan por la salud de la ciudadanía valenciana.
Un aula donde convergen epidemiología, tecnología y salud digital
El aula no es un espacio físico al uso. Su razón de ser es promover y desarrollar conocimientos en tres áreas que hoy resultan inseparables: la epidemiología, la salud pública y la salud digital. Está orientada preferentemente a estudiantes de posgrado, entre ellos el personal residente en formación en Medicina Preventiva y Salud Pública durante su primer año. En un momento en que los sistemas sanitarios afrontan desafíos tan complejos como la gestión de pandemias, el envejecimiento poblacional o la integración de la inteligencia artificial en el diagnóstico clínico, contar con estructuras formativas de este tipo no es un lujo, sino una necesidad.
El eje central del convenio es la colaboración para impartir el Máster de formación permanente en salud pública avanzada, innovación y tecnología sanitaria, un programa de posgrado que combina la perspectiva científica de FISABIO con la capacidad docente y acreditadora de la UPV. La universidad se encarga de la matrícula de residentes para la realización del trabajo de fin de máster, así como de la expedición del título.
FISABIO asume los 30.000 euros de financiación
Uno de los aspectos más llamativos del acuerdo es su estructura financiera. La Generalitat no asumirá ninguna obligación económica: es FISABIO quien financiará íntegramente las actividades contempladas en el convenio, con una aportación de hasta 30.000 euros repartidos entre 2026 y 2027. Una cifra modesta si se compara con los presupuestos habituales de grandes programas de formación sanitaria, pero significativa por lo que implica: que una fundación de investigación apueste con recursos propios por la formación especializada en salud pública.
FISABIO es una entidad sin ánimo de lucro de carácter científico cuyo objetivo principal es promover, favorecer, difundir, desarrollar y ejecutar la investigación científico-técnica y la innovación sanitaria y biomédica en el ámbito de la Comunitat Valenciana. Su estructura tiene como objetivo promover proyectos de investigación e innovación con alto potencial científico-técnico y refuerza la estrategia de cooperación entre el sistema sanitario y el universitario valenciano para impulsar soluciones innovadoras en el ámbito de la salud.
Dos años de vigencia, con posibilidad de hasta cuatro más
El convenio tendrá una duración inicial de dos años, al término de los cuales cualquiera de las partes podrá impulsar una prórroga de hasta cuatro años adicionales. Una fórmula flexible que otorga estabilidad al proyecto sin comprometer indefinidamente a las instituciones implicadas. No es la primera vez que estas entidades formalizan su relación en torno a este aula: el Consell ya autorizó en su momento un convenio de colaboración entre FISABIO y la UPV para la renovación del Aula de Innovación e Investigación en Salud Pública. La nueva autorización, que incorpora a la Conselleria de Sanidad como parte del acuerdo, representa un paso más en la consolidación de este espacio formativo.
En un panorama en el que la digitalización de la sanidad avanza a ritmo acelerado y la demanda de perfiles especializados en salud pública no deja de crecer, iniciativas como esta apuntan en la dirección correcta. Formar bien a quienes van a tomar decisiones sobre la salud colectiva es, en última instancia, una de las inversiones más rentables que puede hacer una sociedad. Treinta mil euros para dos años de formación de alto nivel en epidemiología, innovación y salud digital no parece un mal punto de partida.


