La Diputació de València destina 55.000 euros a ACNUR para atender a los dos millones de desplazados que malviven en Yemen

La institución provincial renueva su colaboración con la agencia de la ONU para los refugiados y eleva casi un 40% sus aportaciones a organismos internacionales desde 2023.

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1 Enguix se reune con ACNUR foto Abulaila  3
1 Enguix se reune con ACNUR foto Abulaila 3

Dos millones de personas que viven hacinadas en asentamientos informales, sin acceso garantizado a agua potable, sin techo digno y, en muchos casos, sin saber si habrá comida al día siguiente. Esa es la realidad que ACNUR trata de mitigar en Yemen, y es también la realidad que la Diputació de València ha decidido, un año más, no ignorar. La institución provincial ha renovado su acuerdo de colaboración con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y destinará 55.000 euros en 2026 para financiar proyectos de asistencia humanitaria en el país árabe, sumido en una guerra civil que ya supera la década de duración.

Una crisis que el mundo tiende a olvidar

Yemen lleva más de una década sumido en un conflicto que ha provocado una de las peores crisis humanitarias de nuestro tiempo. Tras diez años de guerra, el hambre se ha convertido en otra amenaza mortal: dos tercios de la población viven por debajo del umbral de la pobreza y más de 17 millones de personas padecen hambre. El sistema de salud está al borde del colapso por falta de fondos, y desde enero de 2025, más de 450 centros de salud han cerrado parcial o totalmente. En ese contexto, mientras la atención del mundo se concentra en otras emergencias globales, en Yemen sigue produciéndose una de las crisis humanitarias más graves del mundo.

La vicepresidenta primera de la Diputació y responsable de Cooperación Internacional, Natàlia Enguix, se reunió con la coordinadora de la delegación valenciana de ACNUR, Arancha García, para repasar los proyectos en marcha y cerrar los detalles de la colaboración para este año. No fue una reunión de protocolo: la cifra comprometida —55.000 euros— tiene nombre y apellidos en forma de colchones, mantas y bidones de agua que llegarán a familias concretas.

"No podemos dar la espalda a los colectivos vulnerables que sufren las consecuencias de las guerras, que además de muertes provocan hambre y desigualdades" - Natàlia Enguix, vicepresidenta primera y responsable de Cooperación Internacional de la Diputació de València

Kits de supervivencia diseñados con quienes los reciben

Lo que distingue este proyecto de una ayuda genérica es el método. Antes de preparar cada paquete, ACNUR realiza consultas periódicas con las propias personas desplazadas para determinar qué artículos resultan realmente útiles. El resultado no es una caja estándar, sino una respuesta calibrada a las necesidades reales sobre el terreno. En 2025, más de 300 personas recibieron un kit que incluía siete colchones, dos esterillas, siete mantas térmicas, un juego de cocina, dos cubos de agua, una lámpara solar y dos mosquiteras. Artículos como colchones, cobijas, colchonetas, juegos de cocina y lámparas solares son considerados por ACNUR ayuda no alimentaria esencial para que las personas desplazadas puedan cubrir sus necesidades más apremiantes.

La delegada de ACNUR en Valencia explicó que el objetivo para 2026 será "dar continuidad al trabajo que realizamos en Yemen para atender a los desplazados, más de dos millones de personas que viven en asentamientos informales y zonas urbanas en condiciones extremas". La mayoría de estas familias no se sienten suficientemente seguras para retornar a sus hogares debido a la persistente inestabilidad, la falta de oportunidades de trabajo y los peligros como las minas terrestres, por lo que terminan atrapadas en el ciclo del desplazamiento prolongado.

"Entendemos las necesidades humanitarias que genera la guerra en Yemen, donde la prioridad de la población civil es el acceso a servicios básicos, vivienda, alimentación y artículos no alimentarios esenciales" - Arancha García, coordinadora de la delegación valenciana de ACNUR

Una apuesta sostenida desde 2019 que no para de crecer

La colaboración entre la Diputació de València y ACNUR no es nueva. Arranca en 2019 y, desde entonces, la institución provincial ha aportado cerca de 400.000 euros a la agencia de la ONU para financiar acciones humanitarias en Yemen, Jordania, Kenia y El Sahel, además de proyectos de sensibilización vinculados a la Agenda 2030 y los derechos humanos. En la presente legislatura, las aportaciones a ACNUR y UNRWA se han incrementado en cerca de un 40%, y las destinadas a ONG de desarrollo han crecido un 30%.

La Diputació también destina este año 55.000 euros a la UNRWA para el programa de protección de la población palestina refugiada en Siria. A ello se suma una convocatoria de ayudas dirigida a ONG con un importe global de 1.670.000 euros, ampliables hasta los dos millones: una línea de 1.300.000 euros para proyectos en terceros países y otra de 260.000 euros para campañas de sensibilización en la provincia.

ACNUR, 75 años después de su creación

ACNUR nació a finales de 1950, en el periodo de posguerra europeo, para dar respuesta al drama de millones de personas desplazadas por la Segunda Guerra Mundial. Lo que empezó como una misión acotada geográfica e históricamente se ha convertido en una de las organizaciones humanitarias más grandes del mundo. Desde el inicio del conflicto en Yemen, ACNUR está presente sobre el terreno proporcionando material de emergencia, ayudas económicas para comprar medicinas y comida, y servicios psicosociales a los desplazados. Hoy opera en 130 países y, como recuerda su propia historia, más de 17 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Yemen y la propia agencia ha advertido que el déficit de financiación en el país está poniendo en peligro el suministro de ayuda para salvar vidas. En ese contexto, que una institución provincial como la Diputació de València sostenga año tras año este tipo de compromisos dice mucho sobre dónde pueden encontrarse, a veces, las respuestas más concretas a las tragedias más globales.