L'Albufera cumple 40 años como parque natural con 187 millones en recuperación y un plan de 40 acciones para salvar el humedal más amenazado de Valencia

La Generalitat lanza 40 acciones para proteger l'Albufera en su 40 aniversario, con 187 M€ invertidos tras la dana y un plan de restauración integral.

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Parc Natural de l'Albufera
Parc Natural de l'Albufera
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Hay espacios que no se pueden permitir el lujo de envejecer mal. L'Albufera, el humedal más emblemático de la Comunitat Valenciana, cumple cuatro décadas como parque natural con una herida reciente todavía abierta —la causada por la dana— y una inversión superior a los 187 millones de euros encima de la mesa para garantizar su futuro. La Generalitat ha respondido al aniversario no con actos simbólicos, sino con un programa concreto: '40 años, 40 acciones por l'Albufera', cuarenta actuaciones que abarcan desde la recuperación de especies en peligro hasta la digitalización en tiempo real del lago.

El acto de presentación tuvo lugar el mismo día en que, hace exactamente cuatro décadas, se publicó la declaración oficial del primer parque natural de la Comunitat Valenciana. En 1986, la Generalitat protegió más de 21.000 hectáreas situadas a apenas diez kilómetros de la ciudad de Valencia. Un territorio que, décadas antes, estuvo a punto de perderse: en los años setenta, las denuncias de Félix Rodríguez de la Fuente en televisión pusieron en el mapa la amenaza que se cernía sobre el humedal. La declaración de 1986 fue, en ese sentido, el resultado de años de presión ciudadana, científica e institucional. Hoy, el Parque Natural de l'Albufera constituye un humedal de importancia internacional, reconocido por figuras de protección como la red Ramsar y la zona ZEPA.

Un punto de inflexión, pero también una advertencia

El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, presidió el acto y subrayó que aquella declaración de 1986 "marcó un punto de inflexión" al reconocer institucionalmente el valor de l'Albufera como patrimonio natural, cultural e histórico de todos los valencianos. Pero también lanzó un mensaje sin eufemismos:

"Proteger significa actuar, y la conservación de un espacio natural requiere trabajo constante, inversiones, investigación, planificación y compromiso" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana

Una reflexión que no cae en el vacío. Los datos revelan las fragilidades del parque: se ve afectado por la contaminación de las aguas, la urbanización, la presión industrial y el aumento del turismo, lo que ha provocado que el agua de l'Albufera llegue a ser un 80% más turbia que hace años. A eso hay que sumar el impacto de la dana, que afectó de forma especialmente grave a este ecosistema y que ha reorientado buena parte de la agenda medioambiental autonómica.

La huella de la dana: 187 millones y una batimetría histórica

La tormenta no fue solo un episodio meteorológico extremo; fue también un diagnóstico. Tras el paso de la dana, la Generalitat impulsó estudios, trabajos de seguimiento y actuaciones para conocer el estado real del lago y planificar su recuperación, con una inversión total superior a los 187 millones de euros. Entre los trabajos ya realizados destaca un hito científico poco visible para el gran público pero de enorme trascendencia: la primera batimetría completa del lago desde 2003. Es decir, el primer mapa detallado del fondo lacustre en más de veinte años.

A ello se suman la identificación de zonas prioritarias de actuación, el análisis de la acumulación de sedimentos, la localización de residuos que no pudieron detectarse en las primeras fases de limpieza y el inicio de la digitalización del lago mediante nuevos sistemas de monitorización que permitirán conocer en tiempo real la evolución de la calidad del agua. Una infraestructura de datos que, en la práctica, convierte a l'Albufera en un laboratorio vivo.

Agua, especies y cables bajo tierra

El agua es, según el conseller Martínez Mus, el "elemento clave" para garantizar el futuro del parque. Sin aportaciones hídricas suficientes y de calidad, cualquier otro esfuerzo resulta insuficiente. Por eso, entre las iniciativas estratégicas del plan figura el desarrollo del Pacto del Agua, nuevos aportes procedentes de los ríos Júcar y Turia, la mejora de infraestructuras hidráulicas y el refuerzo de instalaciones como la depuradora de Pinedo.

El programa de las 40 acciones aborda también la recuperación de especies emblemáticas cuya sola mención habla de la riqueza —y la fragilidad— de este ecosistema: la cerceta pardilla, el samaruc, el fartet, el galápago europeo o el náyade de río. Estas actuaciones se complementan con la regeneración de manantiales naturales, la recuperación del sistema dunar, la eliminación de especies invasoras y medidas de adaptación frente al cambio climático. Paralelamente, se garantiza la continuidad de los trabajos en instalaciones clave como la Granja del Saler y el Centro Acuícola del Palmar.

Entre las iniciativas más llamativas por su carácter transformador figura el soterramiento de la línea eléctrica de 66 kV en el entorno de El Saler y la Gola del Pujol, un proyecto impulsado en colaboración con Iberdrola. Una actuación que, en apariencia técnica, tiene un impacto directo en el paisaje y en la conectividad ecológica de la zona.

Ciencia, arte y puertas abiertas

El aniversario no se circunscribe a la acción institucional. El Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) ha inaugurado una exposición titulada 'La Albufera', que recorre las representaciones artísticas de este emblemático paisaje desde el siglo XIX hasta la actualidad. La muestra se llena de imágenes que abarcan más de 150 años, comenzando con ilustraciones de un libro de 1845. Una manera de recordar que l'Albufera no es solo un ecosistema: es también una memoria colectiva.

En paralelo, el programa contempla la organización de encuentros científicos, jornadas técnicas y reuniones internacionales para consolidar el papel de l'Albufera como referente europeo en la gestión de zonas húmedas. Y, en clave divulgativa, se anuncian mejoras en observatorios, miradores y equipamientos públicos, nuevos itinerarios accesibles, jornadas de puertas abiertas y herramientas educativas dirigidas a los más jóvenes.

Al acto asistieron representantes de comunidades de regantes, agricultores, pescadores, universidades y centros de investigación, junto a la secretaria autonómica de Medio Ambiente, Sabina Goretti Galindo; la secretaria autonómica de Cultura, Marina Alonso; el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida; el director general de Medio Natural y Animal, Luís Gomis; y el concejal de l'Albufera del Ayuntamiento de València, José Gosalbez. La lista habla por sí sola: gestionar un parque natural en 2026 requiere muchas más manos que en 1986.

El conseller cerró su intervención con una frase que podría sonar a eslogan pero que, en el contexto actual, resulta casi una declaración de principios: "Solo se protege aquello que se conoce y solo se defiende aquello que se ama". Cuarenta años después de que la Comunitat Valenciana decidiera blindar este humedal mediterráneo, l'Albufera sigue exigiendo exactamente eso: conocimiento, compromiso y, sobre todo, acción.