“Una joya brutalista-botánica de Valencia que recuerda a Japón”, lo describe la revista National Geographic. Una obra arquitectónica que se inspira en un futurismo poco conocido. De lado queda el hormigón plomizo, solitario y vacío: este bloque de viviendas mezcla lo verde con lo gris. Un jardín vertical que marca el camino hacia una arquitectura ecológica.
Y es que esta obra de Antonio Cortés Ferrando se sitúa en el barrio valenciano de Benimaclet, a tan solo 20 minutos en metro del centro de València. Bajo el nombre de ‘Espai Verd’ (Espacio Verde), es considerado una de las obras arquitectónicas más brutalistas de España.
Con 30 años de existencia, ya ha fascinado a miles de expertos de la construcción y se alza como referente de la transformación hacia un modelo más verde y ecológicamente responsable. Hay quienes la consideran, además, una ‘ciudad compacta’, como resultado de una cooperación de propietarios que busca ir más allá de un bloque de viviendas y convertirse en un modelo de vida comunitaria.
Balcones escalonados, terrazas superpuestas y una vegetación rebosante reúnen un total de 108 viviendas. Aprovechando el entorno agrícola que rodea la ciudad de València, conecta con caminos y cultivos de chufa que marcan los límites urbanos. Y es que la localidad de Alboraya —popular por su producto local, la horchata— se encuentra a tan solo 20 minutos en transporte público. Extensión de la ciudad que, al mismo tiempo, reniega de ella.
A diferencia del carácter naturalista que presentan las viviendas, este edificio prescinde de la madera —habitual en muchos muebles y revestimientos exteriores— y opta por el uso del hormigón como material principal.
No obstante, la presencia de vegetación adquiere un papel protagonista, integrándose tanto en el interior como en el exterior para llenar de verde cada espacio. Asimismo, la abundante entrada de luz natural completa el enfoque biofílico, algo favorecido por su emplazamiento y por la ausencia de edificaciones cercanas.
Este carácter único, junto con su entorno e interior verde, permitió a Espai Verd formar parte de la Open House València 2023, una visita guiada por algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad.
Es por todo esto y más que Espai Verd no sorprende únicamente por su estilo arquitectónico, sino también porque pone sobre la mesa nuevas propuestas para la vida en las ciudades del futuro, ligadas a la comunidad y a la coexistencia con la naturaleza.
Antonio Cortés buscaba cambiar el estilo de vida de las personas que habitan en su obra. No se trata de ninguna extravagancia que pretenda impresionar por el simple hecho diferencial, sino por su mirada hacia el futuro: adelantarse a su tiempo con una propuesta rompedora.


