La provincia de València se prepara para vivir uno de sus grandes fines de semana de motor. El XXVI Rally Ciudad de València Memorial Javi Sanz, que se disputará los días 23 y 24 de octubre, llega a su 26ª edición con el campeonato nacional al rojo vivo y un recorrido diseñado para poner a prueba a pilotos, copilotos y vehículos en los trazados más exigentes del interior valenciano.
La competición se concentrará íntegramente en la jornada del sábado 24 de octubre, con ocho tramos cronometrados repartidos a lo largo de un recorrido total que supera los 440 kilómetros, de los cuales 116 serán contrarreloj. Municipios como Gestalgar, Macastre y Dos Aguas figuran entre los enclaves que acogerán la acción, escenarios que ya forman parte de la memoria colectiva del automovilismo valenciano.
Una prueba con historia y con mucho en juego
Más de dos décadas de historia avalan a este rally como una cita de referencia en el calendario nacional. La prueba actuará como la penúltima puntuable del certamen nacional sobre asfalto, por lo que será decisiva para conocer a los ganadores antes del cierre de temporada en Almería. No es un detalle menor: quien llegue bien a València puede llegar coronado a la última prueba. Quien llegue mal, puede quedarse sin opciones.
La jornada del viernes 23 sirve de antesala. La actividad arrancará en el polígono industrial Bovalar de Alaquàs, donde se realizarán las verificaciones previas de los participantes a partir de las 08:15 horas. Pero esta edición incorpora además una novedad que no estuvo en las anteriores: una jornada previa de test exclusiva para los inscritos, que permitirá a los equipos completar la puesta a punto de sus vehículos y ultimar los detalles técnicos antes de que suene el crono por primera vez en competición.
"El Rally Ciudad de València es una referencia dentro del automovilismo y una muestra de la actividad deportiva que se desarrolla a lo largo del año en la Comunitat Valenciana" - Luis Cervera, director general de Deporte de la Generalitat Valenciana
Un rally que multiplica su impacto más allá del asfalto
Lo que hace singular a esta prueba no es solo su exigencia técnica o su tradición. Es su capacidad de reunir en un mismo fin de semana a categorías muy distintas del automovilismo deportivo. La prueba será puntuable para la Copa Levante Pirelli 2026 y para los Campeonatos de Vehículos Históricos y de Regularidad de la Comunidad Valenciana. Eso significa que, mientras los protagonistas del CERA se juegan el título nacional, en los mismos tramos y prácticamente al mismo tiempo, los pilotos de regularidad y los amantes de los vehículos clásicos escriben sus propios capítulos de la temporada.
El rally también cerrará prácticamente el Campeonato de Rallyes de la Comunitat Valenciana, donde los títulos autonómicos podrían quedar decididos antes incluso de que termine la tarde del sábado.
Coordinación y seguridad, claves de una prueba que cruza poblaciones
Organizar un rally que discurre por carreteras públicas y atraviesa distintos municipios no es tarea sencilla. Requiere un trabajo silencioso que rara vez aparece en los titulares pero sin el cual no habría competición.
"La coordinación entre organizadores, federaciones, administraciones y cuerpos de seguridad resulta fundamental para garantizar el correcto desarrollo de una prueba de estas características" - Luis Cervera, director general de Deporte de la Generalitat Valenciana
La prueba está organizada por la Escudería Bengala y cuenta con el respaldo de la Federación de Automovilismo de la Comunitat Valenciana. A ellos se suma la Generalitat Valenciana como colaboradora institucional, completando así el triángulo que sostiene una competición que, edición tras edición, ha sabido mantenerse como punto de encuentro entre el deporte de élite y la afición de base.
El Rally Ciudad de València no es solo una competición de motor. Es también una excusa para que cientos de aficionados salgan a los márgenes de la carretera en los pueblos del interior valenciano, como ha ocurrido durante más de un cuarto de siglo. En un mundo donde el deporte de motor tiende a concentrarse en grandes circuitos cerrados, una prueba que sigue usando las carreteras reales de una provincia como escenario tiene algo genuino difícil de replicar. El crono arrancará el sábado. El espectáculo, para quienes lo conocen, ya ha comenzado.

